implementación exitosa de los proyectos es clave en cualquier empresa, ya que siempre van asociados de beneficios cualitativos y/o cuantitativos. En muchas ocasiones he visto fracasar grandes proyectos, en mi antiguo banco, y en otras muchas entidades, sencillamente porque no estaban bien implementados.
Cuando hablo de la Administración pública, hemos de tener en cuenta que la Administración Pública está para desarrollar e implementar políticas gubernativas públicas o prestar servicios. Dicha prestación, se supone que debería actuar inspirada por los principios de legalidad, neutralidad, eficacia, eficiencia, calidad y todo ello con independencia del color político del gobierno de turno. Y aquí ya se empieza uno a tronchar de la risa.
La Administración General del Estado y las Administraciones Regionales y locales, para desarrollar las políticas públicas y prestar servicios utiliza una ingente cantidad de medios: Recursos Humanos, presupuestos, Patrimonio, contratación pública,……Y todo ello organizado en Ministerios, órganos de la Administración General del Estado situados en las comunidades autónomas (delegaciones, subdelegaciones del gobierno, direcciones insulares,…..), Servicios adcritos, (Agencias, fundaciones públicas,….), instituciones reguladas por normas especiales (Banco de España, Delegaciones de Hacienda,….), Organismos autónomos (como el Servicio Público de empleo), Entidades Empresariales,….etc..
Incluso hay un Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), que es un organismo público dedicado a la selección, formación y perfeccionamiento de empleados públicos, así como a la realización de estudios y publicaciones en el ámbito de la Administración y de la Función Pública. “total ná”.
Por supuesto, todos ellos convenientemente descoordinados y con muchas duplicidades de funciones. Auténticos reinos de Taifas.
Así las cosas, hoy no se puede tener el historial médico de una persona porque cada CCAA tiene sus propios historiales, igual en el mundo veterinario, en el judicial,……. Y multiplíquese por mucho conforme se va descendiendo hasta las administraciones locales.
Y en esta maleza de funcionarios y funciones, se encuentran emboscados miles y miles de trabajadores que no justifican ni la décima parte del sueldo que les pagamos, por escaso que sea.
Cuando en cualquier momento alguien pide que se bajen los costes de los funcionarios, enseguida salen los Ministros de turno diciendo: ¿de dónde recortamos, de sanidad, de educación, en seguridad de nuestras fuerzas del orden, de la justicia?. NO, puñetas, seguramente esos funcionarios públicos, sean los únicos entregados de verdad al servicio público y seguramente sean merecedores de ganar más y de incrementar sus efectivos. Pero resulta que estos funcionarios “esenciales” no llegan a ser ni el 50% del total de los funcionarios en este puñetero país.
No, hablamos de los otros, de los que pongo algún ejemplo de mis vivencias personales (seguro que todos podemos aportar muchos):
Llevo dos años con una solicitud al Ministerio de Agricultura para el vallado de una parcela y ni siquiera me han contestado
19 meses tardó la Confederación Hidrográfica del Guadiana en autorizarme la limpieza de mi pozo que estaba atorado.
Tres veces he tenido que domiciliar el recibo de agua en la Diputación de Ciudad Real por incompetencia del funcionario. Por supuesto, en las dos anteriores me devolvieron el recibo y tuve que pagar recargos.
Declaración de la renta, certificado de empadronamiento, recibos de agua y contribución, … y no se cuántos documentos oficiales de otras administraciones me solicitaron en el Ayuntamiento para gestionar la residencia de mis padres.
…….
Si se pudiera calcular el “coste oculto” del tiempo que gastamos todos los ciudadanos en hacer trámites antes diferentes organismos, por el mero hecho que entre ellos no están conectados, veríamos que se pierden ingentes cantidades de dinero.
Salvo excepciones, que las hay, siento nauseas cada vez que tengo que hacer alguna gestión en algún organismo oficial y veo esa laxitud y desgana en su personal que, lejos que tener la voluntad de prestarte un servicio, parece que te están perdonando la vida por dirigirte la palabra.
Y es que uno de los principales problemas de la Administración Pública española es la productividad, y no lo digo yo, lo dice el propio director del Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP), Manuel Arenilla Sáez, quien indica que es posible que el número de empleados públicos puede no ser excesivo, pero que el problema es que no producen.
Vamos a ver D. Manuel, si usted mismo reconoce que esos funcionarios públicos no producen (insisto, y no me refiero a los esenciales), el resultado es que el mal servicio que recibimos nos resulta carísimo, o lo que viene a ser lo mismo: sobran.
La falta de calidad, lenta respuesta y baja productividad de nuestros funcionarios, ponen a España a la cola de la eficiencia pública europea (mira por donde, en esto también estamos a la cola de Europa). El modelo a seguir, parece que puede ir por lo de siempre: Menos personas, más productivas y mejor pagadas.
Y, resultando caro el salario que pagamos a funcionarios no productivos, yo diría que el mayor problema no es su costo directo, sino el inducido, es decir, las miles y miles de horas de ciudadanos haciendo gestiones inútiles en distintas administraciones y, aún peor, la frustración de proyectos de inversión y de generación de trabajo por el ahogo que causa la burocracia que está anclada en el “vuelva usted mañana” de Larra. Hoy en día la gestión de lo público se ha convertido en una auténtica desgobernanza.
Y es que, además de ser ineficiente, es, en muchos casos, una forma de ocultar desempleo en la administración territorial (muy heterogénea en nuestro país dicho sea de paso). Por poner un ejemplo, la Administración en Extremadura, aporta uno de cada cuatro puestos de trabajo, frente al 11,3% de Catalunya. Es una forma de subvencionar a la sociedad y de fomentar un modelo parasitario.
Siendo sinceros, no podemos decir que la administración “no funciona”, pero sí que funciona mal y, cuando funciona, lo hace más por los funcionarios de vocación que por el sistema de medición e incentivos instalados, que no existen, lo cual provoca que la productividad en general se iguale por abajo.
En estos momentos estamos viviendo una etapa histórica porque, a pesar de las desgracias de los últimos años, tenemos una oportunidad que no deberíamos desaprovechar, y es el de gestionar el mayor paquete de estímulo jamás financiado, ya que ello nos brinda la oportunidad no solo de “suavizar” la dureza del remonte de las sucesivas crisis, sino de transformar ciertas estructuras que sienten las bases para futuros crecimientos.
El presupuesto a largo plazo de la UE, junto con NextGenerationEU, será el mayor paquete de estímulo jamás financiado en Europa con la intención de que sea más digital y resiliente (para satisfacción de D. Pedro), en un presupuesto preparado no solo para las realidades actuales, sino también para las incertidumbres del futuro.
Pero claro, como todo proyecto, necesita de una adecuada “implementación” para que los fondos europeos lleguen a la economía real para conseguir la recuperación y transformación, cuestión harto difícil con esta administración tan eficiente que tenemos. Un dato: según CEOE, en todo el 2021 se publicaron en torno a 400 convocatorias de subvenciones y licitaciones de contratos públicos por valor de 9.300 millones de euros, y en su mayoría aún no han sido desembolsados a las empresas.
Y no solo ahora, sino en el pasado, España ha demostrado ser incapaz de gastar el dinero que recibe de la UE: tenemos la peor ejecución, por detrás de Eslovaquia o Rumanía. Los países que mejor aprovechan los fondos son Finlandia, Irlanda y Austria.
Y si a los “costes ocultos” por los gastos de tiempo y ausencias en los trabajos en los que incurrimos los ciudadanos, le sumamos los perjuicios al sector productivo por la inoperancia de nuestra administración para hacer llegar la liquidez de las subvenciones a las empresas, se me antoja que el coste es sencillamente indecente.
Cada día tenemos una sociedad más informada y formada, lo cual hace que seamos cada vez más exigentes respecto a unos servicios públicos que queremos que funcionen. Agilidad, flexibilidad, sencillez y buen trato son algunas de las demandas más habituales en la prestación de los servicios públicos. En definitiva, lo mismo que pedimos cuando accedemos a productos o servicios prestados por el sector privado.
Desde lo público no es posible dar la espalda o ignorar la realidad, y se debe entender que la Administración ha de ser una herramienta útil para las necesidades e inquietudes de ciudadanos y empresas, y no un lastre para el progreso y el bienestar.
Creo que nos faltan más educadores, sanitarios, fuerzas del orden, bomberos y juzgados y nos sobran parásitos en el resto de la administración. La Administración debería estar siempre al servicio de la sociedad y no la sociedad a su servicio.
Desde la instauración de esta práctica parlamentaria, en 1983, hasta 2015 han tenido lugar 25 debates sobre el estado de la nación (11 sesiones Felipe González, 10 José María Aznar, 12 José Luis Rodríguez Zapatero y 9 Mariano Rajoy). En éstos últimos años, solo uno por parte de Pedro Sánchez.
Se supone que este tipo de cita parlamentaria es una buena ocasión para que, entre Gobierno y oposición, se aireen los temas que teóricamente más afectan a los ciudadanos. Y digo teóricamente porque en los últimos tiempos, los debates en el Congreso y en el Senado han bajado tanto de nivel que más bien parecen griteríos barriobajeros, con perdón de los que viven en los bajos barrios.
Por esta razón me he inventado una serie de cuestiones que yo pondría sobre la mesa para pulsar el estado en el que se encuentra nuestra nación y, de paso, el tipo de gestión que están haciendo nuestros Gobernantes, y, lógicamente, por deformación profesional, abordaría primero el relacionado con los aspectos económicos:
Señoría Sánchez (tratamiento que le doy por educación no porque piense que le compete por su dignidad), usted tiene la fortuna de que no le han tenido que explicar la economía en dos tardes, porque ya lo traía de serie cuando accedió a la Presidencia del Gobierno, es más, se supone que usted podría ser maestro de maestros porque, supuestamente, es doctor en Economía.
Señoría, usted está pasando a la historia de España (a la negra, por supuesto) por ser el campeón del gasto público, a pesar de que ha estudiado (porque esto se estudia todavía en España) que la pesadilla planificadora y del gasto público cayó con el Muro de la Vergüenza en 1989 y resultó evidente que la razón del gran fracaso económico del socialismo en el mundo es simple: los que no hacen se benefician de los que sí producen.
Y esto que le digo, Señoría, no es ideología, son realidades. Dígame si no es así, algún país en el que haya triunfado la economía socialista/comunista como la que usted ejerce con sus socios de gobierno. Nooooo, no se empeñe en sacar a la palestra a los países que practican una “social democracia” como algunas veces han tratado de poner como ejemplo, porque lo suyo no es eso.
Señoría Sánchez, usted también ha estudiado, porque esto también se estudia, que una de las medidas más admitidas y utilizadas para la comparación económica entre países es la ratio gasto público en porcentaje del PIB, es decir, la que relaciona el gasto con los ingresos que se obtiene.
Esta ratio, en los años de gobierno de Felipe González, el porcentaje pasó del 35,88% al 44,10%. En el de José María Aznar, se redujo hasta 38,8%, en el de Zapateo se incrementó hasta el 46,20%; en la de Rajoy disminuyó hasta el 41,7% y en el tiempo que gobierna su señoría, el campeón del gasto, vamos por el 52,40%. Porcentaje que empeorará porque ya es imposible que se cumpla el presupuesto de ingresos previsto en el último presupuesto que aprobaron.
En el gráfico se puede observar cómo los gobiernos no socialistas disminuyen la ratio de gastos vs. ingresos mientras que los socialistas lo incrementan. Y no porque lleven a cabo políticas sociales que lo justifiquen, sino sencillamente porque son poco eficientes como lo acredita alguien tan poco sospechoso como el Instituto de Estudios Económicos, quien indica que deberíamos crecer un 4% en eficiencia del gasto para alcanzar la media de la Unión Europea (UE) y hasta un 14% para llegar a los niveles del promedio de la OCDE.
Señoría, intentar alcanzar las mejores prácticas (Suiza), sería para no echar gota, pues deberíamos mejorar nuestra eficiencia en el gasto en un 66%. Actualmente nos encontramos en la posición 26 de los 36 países analizados por el I.E.E., y solo con reducir parte de esta brecha, España alcanzaría el superávit en sus cuentas públicas sin necesidad de subir ningún impuesto ni reducir las prestaciones, sino gastando mejor y de forma más responsable ¡¡lo tienen a huevo!!.
Porque ese es precisamente el chantaje emocional que ustedes practican (eso sí lo hacen bien): “si bajo mi nivel de gasto, bajo el nivel de prestaciones”. Sencillamente, eso es la típica falacia utilizada por los gobiernos ineficientes que no rinden cuentas ni asumen responsabilidades por el dinero que gastan de los ciudadanos. Utilizando una manida frase, cabría plantearse si estamos ante el estado del bienestar o el bienestar del estado.
En alguna conversación con un primo mío (al que quiero mucho), como sabe de mi obsesión por la economía y la administración, él me dice que no todo en la vida es economía. Tiene razón, las políticas sociales son esenciales para nuestra convivencia y bienestar, pero si no hay economía para financiarlas, tampoco tendremos políticas sociales, que es, en parte, el problema que padecemos. No se fomentan las políticas de generación de riqueza y sí las del gasto improductivo, por tanto, tenemos vaca hasta que se le acaba la leche.
También, el poco sospechoso Milton Friedman (premio Nóbel de Economía), decía que la prosperidad y la riqueza son las que generan las mejores condiciones para llevar a cabo las políticas sociales.
Señoría Sánchez, en la Facultad de Económicas, además de que hay que eludir el elevado gasto, también se estudian cuestiones sobre tributación, y salvo que ese día no fuera a clase, sabría que cuando los impuestos dejan de ser justos y pasan a ser justificación de demagogos, y son abusivos y confiscatorios, se produce el efecto opuesto al buscado.
En esto también tratan de engañarnos con burdas comparaciones sobre la recaudación fiscal en España vs. otros países europeos diciendo que todavía tenemos recorrido para subir impuestos. Lo que sucede aquí es que cada vez se cobran más impuestos a los que trabajan para regalar cada vez más dinero a los que no trabajan bajo un falso sofisma de “igualdad” que trata de alinear las condiciones de vida de los ciudadanos, cuando en el fondo, son políticas que tienden a fidelizar votantes en detrimento de los que se esfuerzan y aportan valor a la sociedad.
Y es que, si le ponemos cifras al excesivo endeudamiento en el que están incurriendo, veríamos que ello nos obliga (con el entorno de tipos de interés tan moderado que tenemos) al pago de 30.000 millones de euros por los intereses de la deuda, que viene a ser un 33% de lo que se recauda por IRPF (el impuesto más importante que tenemos -prof. Ruiz Jarabo-) y, curiosamente, ese exceso de gasto sobre lo ingresado no lo hemos percibido en la sociedad como un mejor bienestar social, sino que se destina a regalías, chiringuitos y pago generoso al clientelismo.
Señoría, en junio la deuda pública ha crecidoen 18.908 millones de euros respecto a mayo (en el primer trimestre de 2022 en 26.618 millones de euros y se sitúa en 1.453.853 millones), así pues, la deuda en junio ha sido del 116,83% del PIB y la deuda per capita, que ha aumentado este mes, ha sido de 31.105 €.
Si comparamos la deuda en España en el primer trimestre de 2022 con la del mismo trimestre de 2021 vemos que la deuda anual se ha incrementado en 60.780 millones de euros, situándonos entre los países con más deuda del mundo, dando lugar a que la comisión europea ya nos pida ajustes de gasto público por los “desequilibrios” relacionados con su alta deuda.
Señoría Sánchez, ustedes se esfuerzan en hacernos creer que los gastos son inamovibles y no lo son, sólo son necesarios para ustedes para mantener un Estado sobredimensionado. Es indecente decir (porque no es verdad), que no se puede recortar porque entonces hay que recortar el gasto social. El problema para el ciudadano español es que, gracias a su política de “cero transparencia” (a la que vamos a dedicar un debate), no tenemos la posibilidad de saber bien en qué se gasta nuestro dinero. Además de ser usted el campeón del gasto lo es también en embustes y en opacidad.
De todo lo anterior no se debe colegir que pienso que no haya que proteger al necesitado, en absoluto. Al contrario, hay que ayudar al que se encuentra en desamparo, y de forma inmediata, pero sin perpetuar situaciones que, a la larga, generan “desigualdad” hacia los ciudadanos que se ganan la vida con trabajo y con esfuerzo.
Además, hay que hacerlo no solo por justicia social, sino por cumplir que nuestra Constitución, que nos obliga a contribuir al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con nuestra capacidad económica de acuerdo con un sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá el alcance confiscatorio.
Pero, Señoría Sánchez, supongo que también habrá estudiado (salvo que ese día tampoco fuera a clase) que para que un sistema tributario sea justo, se han de cumplir ciertos requerimientos técnicos (con independencia de los ideológicos), debe ser justo por ambas partes, es decir, el ciudadano aporta de acuerdo con su nivel de rentas pero también, de la otra parte, cuando los recursos detraídos se utilizan adecuadamente por los que gobiernan nuestras vidas y haciendas. Si no se utilizan adecuadamente, como ustedes hacen, despilfarro y corrupción, el sistema es claramente injusto, es un robo.
Porque, a pesar de que muchas personas de su gobierno se esfuerzan por trasladar a la ciudadanía que en este país pagan más los ricos que los pobres, le diría que sencillamente es mentira. Ustedes roban proporcionalmente más a los pobres que a los ricos y eso lo podemos comprobar cuando analizamos la progresividad del IRPF como ya denunció el profesor Ruiz-Jarabo al estudiar la tabla y en la que se aprecia que los crecimientos en los primeros tramos son superiores a los tramos de aquellos que cobran 200.000 euros anuales o más. Ustedes saben que la masa de población es mucho más alta en los tramos más bajos, pero eso hacen que recauden más dinero que si castigaran más los tramos más altos en los que el número de contribuyentes es sensiblemente inferior. Recuérdelo cada vez que salga a decir que va a hacer que los ricos paguen más…. Ja.
Y como su afán recaudatorio no encuentra fondo, porque tienen que alimentar el monstruo que han creado, tratan de convencer a los ciudadanos de que todavía hay recorrido para subir impuestos si comparamos la situación española con la de otros países europeos. Una nueva falacia y otra mentira de las gordas en las que, una vez más juegan con datos e información sesgada, usando datos publicados por Eurostat según los cuales, España tenía una presión fiscal del 37,5% frente a un 41% de varios países de nuestro entorno. “hay recorrido todavía para subir los impuestos” dice su ministra frotándose las manos.
Para hacer una comparación adecuada, no hay que utilizar el concepto de “presión fiscal” sino el de “esfuerzo fiscal”, y ustedes canallescamente lo callan. Son muchas personas de su gobierno las que han cifrado nuestro fraude fiscal en el entorno al 25% y, si esto es así (por una vez vamos a creer lo que dicen), eso quiere decir que la recaudación tributaria es aportada por el 75% de la población, y en ese caso la presión fiscal de los que pagan impuestos sería igual a 37,5%/75% = 50%, muy superior al resto de los países de la U.E. donde más se tributa.
Pero Señoría, su falacia se incrementa porque no tienen en cuenta la renta per cápita de los países con los que compara, lo cual nos dará una medida del “esfuerzo fiscal” real mediante el cociente entre su presión fiscal y su renta per cápita, es decir, los impuestos que los ciudadanos pagan con la renta disponible para pagarlos. Utilizando el cuadro elaborado por el citado profesor, vemos que el esfuerzo fiscal en España, teniendo en cuenta nuestra renta per cápita es de locura.
Y lo malo Señoría no es que estemos así, sino que ustedes, de forma torticera, aún lo quieren empeorar. Y por si usted no me ha entendido, le diré, como si lo tuviera que explicar para su ministro de Consumo, que un alemán tiene una presión fiscal del 41,9% frente al 37,4% de un español, pero la renta per cápita de un alemán es de 42.920 € frente a los 25.410 de un español. Aunque usted fuera de letras no necesitaría hacer más cálculos para saber que el esfuerzo que tiene que hacer el español.
Y esto de no generar excesiva presión fiscal sobre los ciudadanos y las empresas que generan riqueza funciona, y lo pueden ver en los países más avanzados que el nuestro, incluso, si miran hacia adentro, lo están viendo funcionar en nuestra Comunidad de Madrid, y por eso, de forma bolivariana pretenden denostar y destruirlo con su pretendida “armonización fiscal”.
Armonización que no persigue que comunidades como las valencianas y catalanas (por decir dos pesos de relevancia) sean más eficientes, sino “joder” (con permiso de la RAE) a las que funcionan mejor, como la madrileña, a la que ustedes han calificado de “paraíso fiscal” o “dumpig fiscal”. ¡¡Madre mía!!, cómo se puede ser tan atrevido, tan ignorante o manipulador en el uso de esos términos que nada tienen que ver con la fiscalidad delegada en el territorio. Y ya, para no echar gota, se lo hemos escuchado al palmero Urkullu. Como me gusta recordar a Federico Trillo: “manda huevos” escuchar al Lendakari diciendo que Madrid hace dumping fiscal. Lo suyo sí que lo es.
Pero Señoría, no me quiero seguir centrando en el enorme cáncer que nos están generando con el gasto público, hablemos del resto de cosas, o, ¿es que usted no ve los indicadores?, ¿acaso tanto viaje en el Falcon y el super Puma no le dan un ratito para ver lo que está pasando con nuestra economía?. Pues para que usted sepa:
EL PRODUCTO INTERIOR BRUTO. La cifra del PIB en España tiene un PIB Per cápita trimestral de 6.754 k euros, 574 euros mayor que el del mismo trimestre del año anterior, que fue de 6.180 euros. Si ordenamos los países que publicamos en función de su PIB per cápita trimestral, nos encontramos en el puesto 25 de los 53 países de los que publica Datosmacro y, desde que usted está en el Gobierno, cada vez nos alejamos más respecto a la Zona Euro.
DESEMPLEO. Después de la leche económica que nos dimos tras la pandemia en España (que le recuerdo que supuso tener un índice de los mayoresdel mundo en la relación fallecidos/habitantes)seguimos a la cabeza del paro en la UE pese a las mejoras experimentadas y también continuamos a la cabeza de los socios comunitarios del paro entre los menores de 25 años con una tasa del 38%, tres décimas más que en marzo.
Señoría, usted sabe, o debería saber la correlación que hay entre la formación y el empleo.
En la parte más joven de la población, España es el segundo país de la Unión Europea con peores cifras de abandono escolar prematuro y encabeza el ranquin de paro juvenil en los países desarrollados con una tasa del 30%. Finalizando 2021, la población de hasta 24 años alcanzó el 31,1% cuando la media de la Unión Europea fue del 15,9%, según Eurostat. Si nos comparamos con la OCDE, estamos a más de 19 puntos por encima de su media.
Y usted sabe (o debería saber) que en ese grave problema en la base, además del abandono escolar (desafío que denuncia el Banco de España y que ustedes arreglan bajando el nivel de exigencia), está la desconexión total entre la educación secundaria y la formación profesional (que tímidamente intentan abordar en esa cosa que han llamado Ley de Formación Profesional), y permitiendo que la en la endogámica formación universitaria (a la que habrá que dedicar un capítulo especial) se encuentre cada día más alejada del mundo laboral. Por favor, coja el Falcon una vez más y mire lo que está haciendo Alemania (por ejemplo), que tampoco está tan lejos.
Y en lo que yo llamo la parte de arriba, tenemos los parados que son de larga duración (es decir, que llevan buscando empleo al menos dos años), con un panorama, todavía más preocupante que el anterior ya que representan el 30 % del total de parados de larga duración de toda la Unión Europea (España suma, por sí sola, tantos como Suecia, Dinamarca, Finlandia, Polonia, República Checa, Hungría, Holanda, Austria, Rumanía, Portugal, Bélgica, Grecia, Croacia, Bulgaria, Chipre, Letonia y Lituania juntos), según el último Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo.
Señoría, tenemos un problema muy grande con dos vertientes: las deficiencias de formación y de capacitación de los desempleados (y muy particularmente en lo que respecta a sus competencias digitales), del lado de la oferta del mercado de trabajo, y la baja productividad de las empresas respecto a los países de nuestro entorno, del lado de la demanda, a la que, amenazo con referirnos posteriormente.
Y como quiera que su partido se ha gastado ingentes cantidades de dinero destinadas a la formación de los parados en cocaína, prostitutas y regalías a personas del partido, y su Gobierno es incapaz de crear las condiciones para que nuestras empresas generen empleo, y además no saben o no pueden ser más activos en la colocación de nuestros desempleados, lo hacen artificialmente. Su oferta de empleo público en la Administración Central alcanza las 155.000 plazas, un 141% más que las de Mariano Rajoy y a usted le queda todavía un tiempo (espero que poco). Estos incrementos nos alejan todavía más de las recomendaciones de Bruselas y agravan más las dudas que nos han manifestado sobre la solidez real de la recuperación del mercado laboral.
Además, el elevado peso del sector público también ayuda a la incapacidad española de revertir la pérdida de productividad (a la que después nos referiremos) y es una muestra más de la irresponsabilidad de tratar de conseguir una recuperación temporal con falso empleo.
NIVELES DE POBREZA. Triste es, Señoría, que la radiografía de la pobreza en España encabece la UE y con los hogares con niños como principales afectados.
No se olvide usted que todo está relacionado y que la principal causa del abandono escolar está relacionada con la pobreza. Actualmente, un 31,1% de los menores de 18 años en España está en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que implica que más de 2,5 millones de niños y niñas se encuentra en esta situación, según los datos de la última Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Esto ha hecho que España sea el tercer país de la Unión Europea con mayor tasa de riesgo de pobreza y exclusión social infantil, solo por detrás de Rumanía y de Bulgaria, según el informe de Save The Children.
Sí, le voy a reconocer que han puesto en marcha una buena medida social en mi opinión, la aprobación del Ingreso Mínimo Vital (IMV), pero, en línea con su ridícula capacidad de gestión, de los 850.000 hogares a los que se pretendía llegar cuando se aprobó, está llegando aproximadamente a la mitad gracias a la magnífica administración del siglo XIX que usted tiene a bien dirigir y a la que estará dedicada el próximo debate.
Lo cierto es que millones de personas llegan a duras penas a fin de mes y algunas ni eso. La cuarta economía de la eurozona destaca entre sus socios europeos por sus elevadas cifras de población pobre. Todo un logro para un gobierno que de define como social y progresista. La leche.
ECONOMÍA SUMERGIDA. Y no sé qué tendrá usted que decir, señoría, si le digo que España tiene un 65% de economía sumergida superior al del resto de países de Europa, según los técnicos del Ministerio de Hacienda.
Siiiii, ya sabemos que usted va a decir que también esto no es de ahora, que es un problema que ya venía de antes. Pero lo cierto es que nuestro país tiene un nivel de actividad no declarada (dicho por personas de su propio gobierno) equivalente a un 20% de todo su producto interior bruto (PIB), frente al 13% de promedio de la UE, según un informe del FMI.
Y yo le quiero hablar del toro que mató a Manolete, sino por lo que usted está haciendo en esta materia desde que está en el Gobierno, porque más bien parezca no solo que es una materia que usted no está muy interesado en estudiar, ya que no existen datos oficiales, no hay estadísticas públicas y, hasta donde yo conozco, no investiga ninguno de sus muchos Ministerios.
Señoría, ¿dónde está el grupo de expertos que iban a crear en su maravillosa Ley contra el Fraude Fiscal del año pasado?. A ver si resulta que no tenemos mucho interés y estamos “tan agustito” no levantando muchas liebres porque así no le tocamos las narices a una gran proporción de población (inmigrantes, agricultores, oficios varios,….) a la que después le vamos a pedir el voto por lo sociales y progresistas que somos.
Porque usted sí sabe, porque lo saben sus trabajadores sociales, de muchas, muchísimas personas que obtienen prestaciones sociales y, además, tienen trabajos no oficializados. Ustedes no tienen una estrategia definida para erradicar (o al menos disminuir sustancialmente) la economía sumergida que, necesariamente debería ser multipolar e integral, como opinan, entre otros, en Funcas.
INFLACIÓN. Señoría, ya sabemos que es bueno que haya niños en la casa (en este caso Putin) para poder echarles la culpa de todo lo que queramos, en este caso de la inflación.
De forma machacona, tratan de hacer ver a la opinión pública que el motivo de nuestra inflación es la guerra de Ucrania.
Sr. Sánchez, en junio pasado, la inflación en España alcanzó el 10,2%, la cifra más alta desde 1985, superando a la inflación en la zona euro que fue del 8,6%. Como usted sabe, porque también se estudia en la carrera, se le llama “impuesto” porque tradicionalmente era causada por un incremento del gasto público financiado con la emisión de dinero. Otra vez el dichoso gasto público, ¡¡qué pesado!!.
Uste ya sabe que la inflación compromete las economías de las familias y reduce los márgenes de las empresas y sus flujos de tesorería, lo que unido al encarecimiento del crédito previsiblemente reduzca la inversión empresarial y perjudica nuestra balanza comercial en tanto que nuestro indicador sea mayor que el de la U.E.
Pero usted calla a la opinión pública que el único beneficiado con la inflación, hasta ahora, es el Gobierno, ya que por un lado aumenta la recaudación impositiva, si, como en España, no se deflactan los impuestos (cada punto de inflación supone 2.000 millones de recaudación adicional para las arcas públicas, aprox.) y por otro lado, reduce el valor real de las deudas. Todo ello a pesar de que suban los tipos de interés.
Señoría, usted me dirá, y es cierto, que todos esperábamos un repunte de la inflación tras la pandemia por la enorme inyección del programa de emergencia de la U.E. y su política de interés negativa, y, sinceramente creo que ha valido la pena porque el oxígeno aportado lo necesitaban familias y empresas para sobrevivir, pero, amigo, los costes impuestos para acelerar la transición energética y la subida del salario mínimo interprofesional (hasta un 35% en 3 años, el mayor incremento de la historia reciente en un periodo tan corto de tiempo), que además ha coincidido con la caída de producción debido a la pandemia, y la caída de la productividad (¡¡otra vez la dichosa productividad!!) tienen un efecto especialmente importante en el mercado agrícola –explicando en gran medida la subida del precio de los alimentos– y en el del turismo.
Pero ahora no vale echarle las culpas a la guerra de Ucrania, al menos toda la culpa, porque la inflación había superado la tasa del 7%, a finales de febrero de 2022, aunque el estallido de la guerra ha hecho incrementarse el índice, siendo España más perjudicada que el resto de los países de la U.E. por el hecho de que el 40% de la deuda pública está en manos del BCE y ésta empieza a desinvertir. Sr. Sánchez, una vez más, la elevada deuda española ¿te suena chatín?.
Y ahora resulta que nos quieren hacer ver que desde el gobierno son unos “buenines” y que están haciendo muchos esfuerzos para que el coste de la energía (la isla energética y la bajada del IVA hasta diciembre) porque los ciudadanos les preocupamos mucho. Vaya por Dios, a ver si resulta que en noviembre tienen que revisar las pensiones indexadas al IPC (con incremento de unos 13.000 millones) y que esperan presiones para subir los sueldos en general y los de los funcionarios en particular y lo que necesitan son acciones cortoplacistas para que esas revisiones les cueste lo menos posible. ¡¡vaya, vaya!!, su Señoría confía en que a finales de año (por eso la bajada del Iva hasta fin 2022) baje la presión de precios de los combustibles como anticipan la cotización de los futuros de petróleo y de los derechos de emisión de CO2. ¡¡No sabe ná er niño!!
En todo caso, ustedes cuentan con “el buen hacer” de los sindicatos, que para eso están bastante “engrasados” (rayanos en el soborno) y la amenaza de una espiral inflacionaria de sueldos-precios parece estar bastante diluida, especialmente con un Gobierno social-comunista con quien siempre son menos beligerantes.
PRODUCTIVIDAD LABORAL.Y ya termino este “breve” repaso a la economía española hablando un pelín de la productividad laboral y, ¡¡Vaya, Señoría!!, tampoco salimos airosos. Y a lo mejor es por eso por lo que desde Moncloa tratan de imponer al INE un nuevo cálculo para mejorar esta variable. Con esta forma de gobernar, cualquier día nos anuncian que el director del INE se ha tirado por la ventana.
Señoría, Supongo que usted estaría en clase el día que explicaron que el crecimiento de la productividad es la variable clave para el crecimiento sostenido a medio y largo plazo y para el bienestar social ¿verdad?, y que en una economía de bajo crecimiento, la política económica se enfrenta a mayores dificultades para acometer reformas estructurales si estas conllevan consecuencias redistributivas, porque es más difícil disponer de los recursos que permitan adoptar medidas que amortigüen su impacto sobre los colectivos perjudicados. ¡¡A que sí!!, y que «, añade. en ausencia de reformas, el resultado es un menor crecimiento económico.
Ya estamos cansados de que Bruselas saque los colores a España por la baja productividad en el empleo. Algo que confirman de nuevo los últimos datos de Eurostat que indican que nuestro país es el que más pierde dentro del euro desde 2013 en rendimiento por empleado y hora trabajada.
Lejos de buscar soluciones a esta grave situación, ustedes ponen palos en las ruedas. Primero con “chinato” fiscal, es decir el porcentaje del salario que se va en cotizaciones sociales e impuestos, superior a la media de la OCDE, que dificulta que las empresas puedan atraer a los trabajadores más talentosos y, por ello, más productivos.
Y, segundo, promoviendo una exagerada oferta de empleo público, ya comentada, con la que solo se consigue que nuestro país sea incapaz de revertir su abultada pérdida de productividad.
Señoría Sánchez, leches, que se supone que es usted economista (hasta empiezo de dudarlo) y debería saber que con el maquillaje no vamos a ningún lado, que hay que abordar una serie de reformas estructurales, que permitan impulsar la creación de empleo privado. Sólo mediante incentivos fiscales y rebajas tributarias, se estimula la actividad y se consigue que las empresas aceleren la creación del empleo que el país necesita para mejorar su productividad. ¡¡primero de carrera!!.
Bajo la excusa “social” y el miedo a la “dictadura de los mercados” nos venden las políticas de gasto como si los recursos fueran ilimitados al servicio de un gobierno ineficiente, mal gestionados en vez de llevar a cabo las reformas y ajustes necesarios para adelgazar. Continúan sacando el dinero del bolsillo del ciudadano para perpetuar un sistema obeso. Más dinero, más gasto, más deuda, más impuestos, menos renta disponible…. Y vuelta a la noria.
Señoría, el problema es que los procesos para limpiar sistemas excesivamente endeudados y de baja productividad son muy impopulares porque son dolorosos, pero usted sabe, y de ahí su maldad, que el mayor riesgo es, sin duda, intentar perpetuarlos para seguir en el gobierno.
Es fácil utilizar la excusa barata de decir que la culpa es de otro (de la pandemia, de Putin, de los mercados, de la inflación, del cambio climático,…) y no realizar ajustes que políticamente son contraproducentes (para el partido, no para el País), ya que los recortes de gastos tienen un efecto mucho más positivo y duradero puesto que limpian el sistema de costes ineficientes y su recurrencia, evitando así las subidas de impuestos, que retrasan la recuperación y dañan la actividad económica y a la ciudadanía.
Señoría, está cometiendo usted el mismo que hizo Rodríguez Zapatero ocultando y retrasando las medidas para atajar la crisis, con lo cual, el sufrimiento del ciudadano español y las consecuencias del saneamiento, fueron superiores a los que debieron ser. Tenemos una economía débil y muy expuesta a los movimientos de todo tipo que se están produciendo en el mercado, y usted lo sabe.
La economía española tiene serios problemas para la recuperación, entre ellos el elevado desempleo con un componente estructural creciente, una administración descabelladamente sobredimensionada e ineficaz, un endeudamiento muy elevado cuyos intereses nos van a devorar por los pies, una productividad de las más bajas de la OCDE, y ustedes se dedican a machacar de forma inmisericorde al escaso y debilitado tejido empresarial, el único que genera empleo y a generar estímulos ideológicos (como la paguita para los jóvenes o el bono transporte, o la bonificación de la gasolina), pueriles, que no mejoran la economía, y perpetúan un modelo económico ineficiente que solo beneficia a los que están en el gobierno y los partidos “lamprea” que lo mantienen.
Sr. Sánchez, me gustaría decirle que estoy de acuerdo, o no de acuerdo con sus medidas económicas, pero el problema es que usted no tiene un plan económico, se mueve a impulsos cortoplacistas y golpes de telediario en función de sus espurios intereses y los de los delincuentes que le mantienen en la Moncloa.
Como marinero que he sido, no sé decirle que me dá más miedo, si haber fijado en mi embarcación un rumbo equivocado o estar al pairo. Lo cierto es están dejando a nuestro país en una economía exhausta, ineficiente y con una administración sobredimensionada. Pecado mortal.
El telescopio James Webb es en realidad una especie de instalación de observación espacial, que ha costado más de 8000 millones de dólares y construido con la colaboración técnica y económica de 14 naciones. Destacan como los organismos científicos la Agencia Espacial Europea, la Agencia Espacial de Canadá, y la NASA.
Se lanzó el 25 de diciembre de 2021, para sustituir a los telescopios Hubble y Spitzer y tiene una vida máxima de 10 años. Una de sus misiones más importantes es la observación del universo más lejano. De acuerdo con la hipótesis/teoría del Big Bang, aquellas Galaxias que se observen más en la distancia quizá puedan considerarse de las primeras formadas y se observan con más interés por ese motivo (se estima que la formación de las primeras galaxias ocurrió 400 millones de años después del Big Bang).
Una vez más, escribo sobre cuestiones técnicas que ignoro en gran medida. La calidad de sus imágenes es extraordinaria. Un ejemplo ha sido la publicación de unas sorprendentes perspectivas de la galaxia de la Rueda de Carro, con un diámetro de 150 mil años luz y situada a una distancia de nosotros de 500 millones de años luz. Según nos informan, esa galaxia es el resultado de una colisión entre una muy grande y otra más pequeña. Los astrónomos explican que también se observa la acción de un agujero negro situado en su centro. Adicionalmente, existen otros agujeros negros en “la proximidad” (según dicen los astrónomos, existe un numero “inusualmente alto” de agujeros negros allí).
Es interesante comprender lo que nos exponen los astrofísicos y astrónomos, entre otros. Según nos explican, el universo comenzó con una gran explosión hace unos 14 mil millones de años. Podría entenderse como el principio del Universo, el momento en el que se formó la materia y con ella el espacio y el tiempo. No se conoce el motivo por el que ocurrió eso ni qué clase de “situación” existía anteriormente.
En la medida que mejoran nuestros instrumentos de observación, aumentan los datos y, en suma, nuestro conocimiento sobre la naturaleza y estructura de los cuerpos celestes y las leyes que rigen en ellas. Uno de los “objetos” más llamativos a mi entender, son los agujeros negros.
Una de las predicciones de la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein es precisamente la existencia de los agujeros negros. Lo son por la fuerza de su gravedad, a la que no escapa nada, ni siquiera la luz.
El agujero negro es una zona del espacio con una densidad infinita, con una gravedad y densidad infinita, donde las leyes de la física no existen. En su estructura, se describen unas “zonas” con nombres llamativos: el “horizonte de sucesos” (zona cuyas características que no le parecían precisamente simpáticas a Einstein) y, en el centro del agujero negro, la “singularidad”.
La fuerza de la gravedad allí parece atraer todos los objetos circundantes (planetas, estrellas, galaxias…). Allí parecen perder sus características iniciales y convertirse en otra cosa. Densidad infinita, masa infinita…
Pero, ¿y si ocurriera también algo más en ese mecanismo de absorción propio de la acción gravitatoria de un agujero negro. Imaginemos que la materia allí atrapada “viaja” a otros puntos no conocidos del universo. Es decir, un agujero negro podría ser como un “sumidero” que traga galaxias enteras y las lleva a otro punto, con otras características… en definitiva, otro lugar. Según afirmaba el físico británico Stephen Hawking “si caes en un agujero negro, podrías acabar en otro universo”.
Podría ser que ese mecanismo implique que el Universo no está realmente expandiéndose, sino transformándose de manera continua, manteniendo su masa y energía total. Podría asumirse que se cumple una especie de ley de conservación de la energía en el universo.
Como conclusión, aun a riesgo de ser excomulgado por los científicos y sabios, puedo plantear algunas dudas:
¿Es posible que antes de la gran explosión existieran otros universos?
Nuestro concepto de la expansión constante del universo ¿puede ser parte de la realidad?
¿Es factible admitir que asimismo existe una contracción en los agujeros negros, con el “traslado” de ingentes cantidades de materia a otros universos?
Si admitimos la hipótesis planteada en el punto anterior ¿no es posible que realmente este ocurriendo una constante reubicación de materia en lugar de lo generalmente asumido que la expansión del universo?
Como no podría ser de otra forma, el Gobierno, modificará la EBAU (Evaluación del bachillerato para el acceso a la universidad). No me siento preparado para opinar sobre los numerosos cambios, seguro que necesarios, para mejorar las pruebas de acceso de los universitarios españoles. Como decían los políticos y profesores de la transición; ¨los cambios son necesario cuando avanza la sociedad, ahora bien, deben ser adecuados y consensuados¨.
Recuerdo cuando se inaugura la selectividad por primera vez (1974 – 75), veníamos de dos pruebas de reválida, en cuarto y sexto curso del antiguo bachiller. Ambas, se realizaban para evaluar el nivel de conocimientos adquiridos en estos años. Posteriormente, cambian estos exámenes por la llamada selectividad. Se llevaría a cabo después del último curso de COU (Curso de orientación universitaria). Los objetivos principales eran valorar el nivel de conocimientos, habilidades y madurez del preuniversitario. La puntuación máxima a la que el alumno podía optar era un 10. No recuerdo que nadie lo lograra, al menos en mi colegio. Algún 9, algunos ochos, y la mayoría entre 4 y 7 puntos; siempre después de haber realizado la nota media con las asignaturas aprobadas de este último año. Eso sí, todas aprobadas, era impensable hacer la selectividad con suspensos o faltas de ortografía. Teníamos libros con escasas imágenes y bastantes gruesos, por cierto, tomábamos apuntes de todo lo que decía el profesor, y si te quedaba tiempo después de varias horas de estudio diarias, nos poníamos a leer uno de los 13 – 14 libros recomendados por el profesor de literatura, incluido el ¨Quijote¨. Condición para aprobar la asignatura. Sabíamos de memoria las asignaturas; recuerdo en química que simulábamos el concurso de ¨Cesta y Puntos¨ de la televisión, con la formulación. No entiendo ahora que no fuéramos capaces de sacar nota por encima de aprobado o notable. Los suspensos eran algo normal.
La sociedad ha cambiado gracias al sistema de enseñanza actual y a nuestros políticos. Han tenido que llevar hasta 14 los puntos de la actual EBAU. Es difícil encontrar aspirantes universitarios por debajo de 12, aunque haya ocurrido una pandemia durante dos años y se hayan suspendido las clases y las prácticas. No importa tener alguna asignatura suspensa o faltas de ortografía; la expresión gramatical o el comentario de textos pueden ser abstrusos e inexpresivos.
Ahora todo se va a modificar después de una transición, para el año 2026 – 27, según nuestros actuales políticos intelectuales, de forma esotérica, despreciable e inadecuada, nos dicen que van a valorar la ¨madurez¨ con el 75% de la nota. Entonces, ¿antes qué se valoraba? Puede ser que ¿quieran influir en la forma de pensar de los estudiantes y valorar el nivel de conocimientos de su doctrina marxista y separatista.? Alguien puede pensar que ¿un estudiante en Cataluña, País Vasco o Galicia se pueda expresar correctamente en un comentario de texto o una redacción en castellano o cualquier otro idioma? Con las oposiciones a funcionarios o estatutarios van a hacer lo mismo.
Estos políticos lenguaraces que de forma infumable están formando a las nuevas generaciones, son los peores instruidos desde el año 1975, los que menos han trabajado, algunos sin estudios suficientes para mínimos, pero les une un fin común, la autarquía, el adoctrinamiento y su comportamiento irreverente. Su discurso, arriscado y descomedido. No les importa la formación de los españoles, sino que sean y piensen lo que ellos pretenden.
La derecha, impertérrita. Eso sí ¨ojiplatica¨ y alterada de tantas barbaridades acontecidas, no podrá hacer nada, al menos hasta que cambie este Gobierno. Un pacto de Estado entre gente civilizada es necesario en este País. Hay que cambiar muchas cosas, pero lo más importante, la Ley Electoral, donde pequeños partidos extremistas que no representan más que a un puñado de indeseables, no puedan dirigir nuestro futuro.
Quisiera continuar las líneas escritas en la primera nota sobre este asunto. Es muy habitual oír debates o leer análisis filosóficos sobre la posibilidad de un “Ser Supremo”. A nivel humano, es lógico. Sin embargo, nos hemos acostumbrado a utilizar nuestra persona como referencia. El ser humano se habitúa a su antropocentrismo en todo, incluyendo su mirada a la idea de Dios. Es decir, analizamos o debatimos sobre un “Ser Supremo”, aplicando metodología mentalmente aplicable a todo lo humano. ¿Es posible que sea necesario otro camino?
Podemos admitir una hipótesis según la cual nuestra idea de la naturaleza del ser humano sea errónea.
Admitir que nuestros cimientos sobre la personalidad y psicología humana pueden cuestionarse, significa cuestionarlo todo. Sin embargo, no perdemos nada admitiendo la hipótesis de que lo que creemos ser sea producto de una construcción mental. Admitiendo esta hipótesis de trabajo, se cuestiona todo.
¿Acaso, continuando con esa hipótesis, podríamos suponer que somos realmente otra cosa?, otra, distinta a la que nos hemos habituado a asumir. Es importante considerar que estamos analizando y exponiendo ideas sobre algo (Dios) que trasciende nuestra esfera personal y humana. Todos los argumentos pertenecen al nivel mental de exposición e ideas, con palabras. Ninguna puede citar o expresar de qué se trata. Se trata de algo indescriptible e innombrable.
Una buena explicación o una aproximación idónea debería decir que hay que prescindir de cualquier idea, restar pensamientos hasta quedarnos con ninguno, dejando que nuestra consciencia no incluya nada.
Comprendido este planteamiento, imaginemos que nuestro concepto de Dios y de nosotros mismos, es completamente erróneo. Imaginemos que no hay “distancia” entre nuestra naturaleza como personas y la naturaleza o esencia de Dios no sean distintas. Es decir, que no hay nada ajeno a su esencia. Nada “exterior” a su Naturaleza. No seriamos, entonces, criaturas de existencia propia, limitada. Seriamos, en esencia, Aquello que es en todo.
Comprendida esa “Unidad”, no hay ningún objetivo. A ese nivel nada que lograr. Nada que analizar. Solo darnos cuenta de que cada uno de nosotros carece de entidad individual por ser ya, realmente, lo único que es.
Apenas puedo añadir nada significativo, considerando que cualquier palabra que incluya aquí es ajena a la idea central: nuestra identidad esta unificada en la única Realidad Existente.
En este ámbito argumental, tienen sentido las expresiones de los místicos: “Vivo sin vivir en mi” y “Soy porque no Soy”: Soy el “todo” porque mi individualidad es imaginaria. No hay un yo, ni un tú, ni un nosotros. Al tiempo que somos lo que es, lo omnipresente, no vamos a ningún lugar ni tenemos objetivos que lograr. Se entiende la frase Budista “siendo nadie yendo a ninguna parte”. A nivel individual no existe una entidad real, permanente, dado que solo es Aquello que es. Eso que es ya está en todas partes, por lo que no cabe el concepto de trasladarse en el espacio.
A este nivel, todas las cosas son aparentes, siendo su esencia la Única Existente: la Luna, el Sol, los planetas, son de la misma Esencia que todo lo Llena. Son hermanos, empleando una expresión mística.
Quiero incluir aquí la mención de un místico sufí, de origen murciano, cuya obra conocí en 2007: Ibn Arabí (1165-1240). En su obra “El libro de la extinción en la contemplación” se exponen conceptos interesantes. La extinción consiste en comprender que la individualidad es solo aparente, “viendo” que la propia naturaleza de uno mismo no es tal sino aquella que es en “todo”. Reproduzco algunos párrafos:
Nadie ha escapado de la condición del ittihad (unidad), incluso verdadero gnósticos que aun conociendo la verdadera realidad de las cosas, han hablado de esa “unidad”: unos lo han hecho por mandato divino; otros lo han hecho como consecuencia del movimiento espiritual (watt) y el estado iniciático (Hal), y otros sin saber lo que hacían. Por otra parte, las gentes de la “opinión racional” han declarado que la “unidad” es imposible, ya que para ellos esto significa que dos esencias se convierten en una sola, lo que evidentemente es imposible. Pero nosotros y los que se nos parecen (los gnósticos) no vemos más que una única esencia, no dos. La divergencia viene, pues, como consecuencia de las “relaciones conceptuales “ (nisab) y de los aspectos especulativos (wujuh), mientras que la Entidad Esencial(al-`ayn) es única en todo el dominio del Ser. Las nisab están desprovistas de realidad sustancial….”
San Juan de la Cruz afirmaba que “Dios es Todo y las criaturas nada”. Propone abrirse totalmente a esa realidad, mediante la suma contemplación, para él, la suma contemplación de la belleza del creador, que es hermoso por ser uno.
Es importante considerar que la contemplación es el paso previo a la comprensión y extinción de la individualidad. San Juan de la Cruz afirma que la realidad no se “puede atrapar ni contener”. Cabe añadir, con humildad obligada, que solo cabe comprender y entender la “Unidad en el Ser”.
Donde queda, dicho todo esto, ¿la idea de Dios? Será aquella idea que queramos tener, si así lo preferimos. Sin embargo, aunque no hagamos nada por reflexionar en todo esto o hagamos lo que hagamos, nuestra esencia real prevalece y trasciende lo aparente. Cada uno de nosotros puede afirmar “Soy lo que Es”.
Ayer estuve escuchando unas declaraciones de un científico que cifraba la extinción del sol en los próximos 4.000 millones de años. Y claro, eso supone muy poco tiempo comparado 13.700 millones de años con los a ciencia actual cree y afirma que el Universo, en el que estamos, nació mediante una gran «explosión inicial» (Big Bang) hace unos cuando aún no había estrellas ni galaxias, cuando el Universo empezaba a hacerse material.
Madre mía, qué desasosiego me produjo, porque está claro que con la extinción del sol viene la extinción del ser humano, salvo que, claro está, consigamos conquistar otros territorios en otras galaxias.
No sé, yo reconozco y valoro el trabajo de estos científicos, pero con lo poco que queda no es perdonable una mayor concreción en las cosas. Por ejemplo ¿seguirá estando en la Presidencia del Gobierno, nuestro querido Pedro Sánchez?. Parece que su marrullería, su narcisismo y falta de escrúpulos lo augura.
Pero es que no, no es de recibo tanta falta de precisión. ¿llevaremos corbata o no llevaremos dentro de 4.000 millones de años?. Porque al parecer eso es la medida estrella para el ahorro de energía que ocasiona la guerra actual e inexorablemente requerirá el cambio climático. Nada sobre las necesarias medidas de austeridad del gobierno elefantiásico que tenemos.
Caramba, los científicos deberían comprender que necesitamos tomar decisiones sobre nuestros ahorros y queremos saber si seguiremos siendo el país más endeudado y con menos productividad de la CE y si las políticas del estado seguirán siendo la de acelerar en el gasto cuando estamos en el borde del precipicio. Es importante para los próximos 4.000 millones de años.
Y lo mismo podría decir de esos hijos de su santa madre, sí, los de PNV y Bildu, que han cambiado las pistolas y el explosivo por la prostitución de los votos que de forma engañosa han recibido en las urnas por parte de un puñado de pueblerinos e ignorantes. ¿seguirán teniendo como objetivo la extorsión y su propio enriquecimiento dentro de los próximos 4.000 millones de años?
Es posible que, para entonces, Yolanda Díaz haya terminado de “escuchar” a la ciudadanía y haya lanzado su plataforma. No sé, porque esa sí que está en otra galaxia.
Dice mi querido amigo Pepe Corral que no hay mal que cien años dure. ¿y en 4.000 millones de años?.
En todo caso, me fastidia tanta inconcreción por parte de los científicos, porque ni siquiera dicen si será por la mañana o por la tarde. Así no hay quien planifique.
Desde el inicio de nuestra existencia como especie pensante, nuestra conciencia colectiva incluye una idea constante: confiamos en la presencia de un Ser todopoderoso, que nos acompaña a lo largo de nuestra vida.
Hasta qué punto eso es así, es algo muy difícil de abordar en una nota como esta. Solo es factible especular. Con el debido respeto, me limito a exponer dos aproximaciones: la mística y la cuántica.
Aproximación mística.
Resumiendo mucho, podemos afirmar que la idea más común que tenemos de Dios es la de un Ser todopoderoso cuya Existencia nos aporta consuelo. En ocasiones, es suficiente con esa idea o concepto. Y puede ocurrir incluso que sea preferible no analizar más, para evitar tener dudas.
Nos dirigimos, pues, a Dios, como una Entidad externa a nosotros. Analicemos ahora como nos consideramos nosotros, los seres humanos, en nuestro esquema personal de nuestra existencia respecto a un Ser perfecto omnipresente. Evidentemente, cada uno de nosotros construye un edificio personal basado en nuestros conocimientos y experiencia, nuestro modo de ver el mundo y, en suma, lo que configura nuestra forma de ser. En este contexto, la mayoría de nosotros construye su idea de Dios o, por el contrario, llega a la conclusión de que se trata de una ilusión, una construcción mental irreal.
Para los que opinan que es una ilusión, la idea de Dios es solo eso, una idea. Es decir, se trata de un concepto totalmente dependiente de la mente humana, y que no existe en sí mismo.
Desde la mística, nosotros somos la prueba evidente de la Realidad. No es que Dios exista o no. Lo que ocurre es que tenemos una gran confusión sobre lo que percibimos, sobre aquello de lo que somos conscientes y ….. sobre quienes somos en realidad.
Emplear conceptos aquí nos limita si intentamos comprender cuál es su esencia y características. No es un “Ente” ajeno o externo a nosotros. No hay un yo o un nosotros y más allá un Dios. Solo hay una Cosa. Comprender es esencial. No se trata de aplicar procedimientos u oraciones. Se trata de entender.
Solo podemos “acercarnos” a entender cuándo prescindimos de nuestro pensamiento, de nuestra mecánica de percepción y análisis. Es necesario ser conscientes sin contenido. Ser testigos de todo: del exterior y del interior.
Hasta dónde he comprendido, los místicos (Islam, Cristianismo, Budismo, Hinduismo….) hablan el mismo idioma. Iniciando esta explicación desde el ser humano, desde lo que cada uno de nosotros cree ser, los místicos nos describen como seres integrantes de Lo que “Es”. Decir que estamos unidos a Dios no es muy correcto. Somos la misma Esencia de todo lo que “Es”. Por la sencilla razón de que nada hay distinto a “Eso” que “Es” en todo. Los adjetivos son insuficientes y no se aproximan a su descripción. Podemos expresarnos en el sentido de Omnipresente, Infinito, atemporal.
Reflexionando, llega el momento en que nos damos cuenta de que nuestra individualidad es imaginaria y nos “disolvemos” al comprender que somos lo que “Es”, cuya esencia es la misma que la de todos los seres, que la de los minerales, la Luna, los planetas o el Universo entero.
Entender, en definitiva, que individualmente somos nada porque en realidad somos todo. Existiendo como Lo que “Es”. Los Santos, los Sabios de todas las religiones expresan la misma idea. Somos por tanto esa “esencia” que constituye todo. Así pues, no podemos decir que sea muy veraz esa idea de Dios, tan respetable que en gran medida necesita gran parte de la Humanidad, según la cual es un Ser supremo que quiere a todas las criaturas, juzgador y máximo poder del mundo.
Aproximación unificada de la mecánica cuántica y la relatividad de Einstein
Por mi desconocimiento sobre la base física y matemática de la Teoría de la Relatividad de Einstein me veo en la necesidad de simplificar. Con el riesgo de equivocarme.
La base de la Teoría de la Relatividad parte de la hipótesis de que es la fuerza de la gravedad la que se impone sobre la naturaleza del espacio y el tiempo. Lo que Einstein postuló hace más de un siglo se ha ido comprobando en la medida que avanzaban las herramientas astronómicas y físicas. Por ejemplo, se ha constatado que la trayectoria de la luz no es rectilínea, por ser susceptible de la acción gravitacional de las estrellas en cuya proximidad transita.
Dicho de otro modo, la fuerza de la gravedad debida a una estrella es capaz de “desviar” la luz, introduciendo una “deformidad” en su trayecto hacia nosotros como observadores (nuestro planeta). También se ha podido comprobar que la masa de algunas partículas disminuye y se transforma en energía, cuando su velocidad es próxima a la de la luz. Por otra parte, se tiene constancia de la existencia de otras tres fuerzas (además de la fuerza de la gravedad). Estas tres fuerzas están presentes en las partículas subatómicas: fuertes, débiles y electromagnéticas.
En la ciencia (matemática, física, química..,) existe una aspiración u objetivo fundamental: unificar con una construcción teórica idónea la acción única de las cuatro fuerzas: la gravitacional y las otras tres.
Desde hace unos años se trabaja en una solución mediante al Teoría de las Supercuerdas. Las partículas subatómicas serian, más que partículas, líneas de energía o cuerdas, que tienen la característica de vibrar de un modo particular. Cada cuerda define a un tipo de partícula. Esa vibración se debe a su energía.
Con la teoría de las supercuerdas cabe unificar las cuatro fuerzas, gracias también a la “reconciliación” entre los modelos matemáticos y de la física de partículas. Si esta es la solución conceptual con una teoría unificadora, resultaría que la descripción de la fuerza gravitacional que actúa en el universo de grandes masas (planetas, estrellas, galaxias…) y las fuerzas que regulan el modo subatómico, quedarían emparentadas y relacionadas.
Todo esto sin que se rasguen las vestiduras los teóricos de la mecánica cuántica, la matemática, la física de partículas….
Debo pedir disculpas por los errores de esta breve explicación y también por incluirla aquí. Aparentemente, no tiene ninguna relación con el motivo de esta nota. Sin embargo, esta teoría unificadora incluye comentarios como el de que la Naturaleza parece tener una “supersimetría”. Parece mostrar una uniformidad en la medida de que ahondamos en el conocimiento esencial de los elementos que integran las subpartículas que constituyen el átomo.
Se trata de estados de energía. Las diferencias aparentes que nos permiten diferenciar el mundo microscópico son solo debidas, a nivel elemental, a diferentes estados de energía. Podemos decir que la Energía es el “componente” universal. Como hipótesis (no es original de este escrito) cabe suponer que esta línea de análisis nos lleva al encuentro con aquella que es propia de la mística.
A modo de Conclusión. Con la humildad y respeto debidos, avanzo aquí unas breves conclusiones.
Nuestro debate sobre si Dios existe o no, puede centrarse en un “Ser Omnipresente”, exterior a lo que somos y que nos contempla desde su estado impersonal y atemporal. Las cualidades que nuestro pensamiento otorga a este planteamiento de Dios permiten que nos dirijamos a Él para comentar, rogar o, de manera más extensa, convivir con su Presencia.
También podemos analizar más y afrontar el reto de nuestra naturaleza como personas, nuestra realidad y el concepto ultimo de lo que Dios puede representar. Si Dios es comprendido como todo lo que “Es”, no sería posible definir partes en el mundo real, ni sectores donde Él no pueda ser encontrado. Sin partes, sin sectores, es difícil añadir conceptos atribuibles a Dios como lo bueno y lo malo. Aun entendiendo que esta cuestión pertenece al mundo de lo moral o ético, solemos vincular nuestra idea de lo bueno en el mundo con la acción benefactora de un “Ser Supremo”.
Podría ser que todo nuestro andamiaje mental sea solo eso: construcción mental sin naturaleza inherente en sí misma, solo dependen de nuestros pensamientos. El mundo de los pensamientos no somos nosotros. Mas bien, somos testigos de lo que vivimos y pensamos.
Esa contemplación nos acerca a comprender nuestra naturaleza. Naturaleza que es la misma que aquella que llena el universo. Eso que somos, eso que “Es”, constituye lo que siempre hemos sido, aunque no nos demos cuenta. En términos de un místico, Dios “Es” en nosotros y nosotros no somos, sino que solo “Es” aquello que todo lo Llena.
Cuando yo empecé a trabajar en el Banco en enero de 1.973, recuerdo que mi padre (q.e.p.d.), “ventanillero” de Banesto (que así se llamaban a los que atendían al público en la ventanilla de caja), cobraba el quebranto de moneda y que era un plus que el convenio contemplaba para los trabajadores cuando, dentro de sus funciones laborales, se encontraba las operaciones con dinero en metálico, habitualmente el cobro y pago a clientes y que tenía como contraprestación la de que el Banco les descontaba de su nómina los descuadres de caja. Eso sí, solo descontaba las faltas en caja, porque cuando había sobrante, no iba al trabajador sino a una cuenta que se llamaba “sobras en Caja”·
Tres eran los ventanilleros en mi Sucursal, que socialmente no eran especialmente amigos entre ellos, pero estaban sorprendentemente hermanados en lo relativo a las faltas en caja, de tal forma que si alguien tenía una falta, los otros tres, nada más cuadrar lo suyo, se ponían a puntear las operaciones como si propia fuera.
En ocasiones, mi padre me decía que me marchara a casa a comer porque había una falta y tenían que buscarla, cosa que podía durar diez minutos o varias horas. Recuerdo un día que estaban pasadas las seis de la tarde cuando llegaba a casa y nos contaba que finalmente habían encontrado el error y se había recuperado la 1,25 pesetas que faltaban.
Cierto es que hoy puede sonar hasta ridículo que cuatro personas emplearan algo más de tres horas cada uno (se empezaba a cuadrar a las 14,30 horas) para recuperar 1,25 pesetas. Pero no lo es tanto cuando uno piensa que ellos se esforzaban por la “honra”, por el “amor propio” y por seguir la senda invisible que en sus vidas marcaba el concepto de mantener una “profesionalidad intachable”. A la postre, era la tónica en esos tiempos.
No, ya no suena a ridículo cuando uno piensa que en esa época la gente venía al Banco a pagar sus letras, y no porque hubieran firmado un documento mercantil con carácter ejecutivo (que la mayoría ni lo sabían), sino porque con la misma convicción también iban al comercio a pagar aquel frigorífico que habían “sacado” fiado o incluso la ropa o los libros de los niños.
Si, era una época en la que había un respeto hacia la autoridad, hacia los más mayores, se valoraba el trabajo y el esfuerzo, se estudiaba, se respetaba al prójimo y hasta el mobiliario urbano. Se palpaba en el ambiente la necesidad de ser una persona responsable, digna y honorable, tanto para la sociedad como para sí mismo.
Y por supuesto que había gamberros, trepas en los trabajos y ladrones y asesinos en las calles, pero era en tan escasa proporción respecto a las personas responsables, que ellos mismos se significaban y eran marginados por la sociedad.
Pero a medida que hemos ido avanzando en tiempo, veo cómo hemos ido perdiendo esos valores no escritos y se han incrementado los antónimos. Así, hoy se persigue el triunfo rápido a costa de lo que sea menos del esfuerzo y el trabajo, se aspiran a puestos de responsabilidad solo para prestigio o beneficio personal, pero olvidándose de la responsabilidad que el cargo directivo conlleva. Hoy se presiona, se humilla y se agrede al compañero de trabajo o al competidor en todo tipo de profesiones.
Lo peor de todo, es que las personas que nos gobiernan, los que se supone que deberían dictar, y por supuesto respetar, los valores morales que deberían servir de guía para una mejor convivencia, son los peores. Son los que permanentemente fomentan el enfrentamiento, la violencia, la inmoralidad, y el libertinaje como forma de vida, sin medir los resultados de sus acciones. Para ellos, lo único importante es conseguir poder y dinero, no importa cómo.
Cuando uno ve cómo han secuestrado la actividad parlamentaria por parte de un “Narciso” que acuerda con supuestos representantes del pueblo español que en otros países no menos democráticos que el nuestro estarían ilegalizados. Cuando vemos cómo se agarran a sus sillones los dirigentes, dirigentas y dirigentos imputados y condenados (porque eso de dimitir les recuerda el garrote vil). Y cuando uno escucha declaraciones sobre la honestidad de los condenados tras la última sentencia de los ERES, la verdad es que me pregunto si me he quedado totalmente desfasado, aunque creo que no soy de esos nostálgicos que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Desde luego, parece que aspirar a recuperar, aunque solo sea en parte, los valores que he tenido la oportunidad de vivir y compartir en nuestra sociedad, y con unos políticos que actúen con vocación de servicio (a la sociedad, no a ellos mismos), no es ser progresista. Pues nada, no soy progresista.
Pocas penas me parecen a mí las que les han caído por haber hurtado (sindicatos incluidos) el dinero destinado a los parados. Si aplicáramos la moral de 1.973, buscar la falta en caja de los más de 113.000 millones de pesetas les llevaría a esta gente más de una vida.
Entre la democracia liberal globalizada y la autarquía existen diferentes formas de entender la política. Los países democráticos tienen serios problemas. Numerosos expertos, afirman que una mayoría de ellos, están experimentando un aumento de gobiernos autocráticos con una disminución de los ideales y prácticas democráticas. Estos líderes disfrazados de progresistas solo desean el autoritarismo. Recordemos las falsas promesas de Lenin, Stalin o Hitler cuando llegaron al poder.
Este avance exasperante, provocador, sibilino, insoportable, del sentimiento de las nuevas generaciones por la mezquindad, la vulgaridad, la vida fácil y la subvención; lo peor es que se está haciendo irreversible. Esta forma de proceder es aprovechada por los ¨geniecillos políticos¨, como los llamaba Pío Baroja, para instaurar gobiernos autocráticos. La ignorancia, la demagogia, las crisis y los medios de comunicación afines son el mejor ¨caldo de cultivo¨ para captar votos. Inyectan políticos despreciables, facinerosos, desmesurados, inconsiderados, gaznápiros, petulantes, chocorreros, frívolos, lenguaraces y totalitarios.
La instauración del comunismo más recalcitrante, grosero e intolerante en Latinoamérica, es sostenido por países como Rusia y otros, todos, enemigos de la democracia. En España, no se ha hecho esperar. Los que están en contra de la unidad del país, unidos a fanáticos e ignorantes, lo han logrado. En estos momentos, existe una ¨partitocracia¨, como lo llamara Gil Robles (1979). Una serie de pequeños partidos irrelevantes son los que verdaderamente dirigen el Estado. Nada de esto sería posible sin el más falaz, infame, obcecado, arrogante y despreciable de todos. El Presidente del Gobierno actual, lejos de escuchar a sus antiguos compañeros, la oposición, intelectuales del País (no los de la ¨ceja¨), los verdaderos, se ha arropado de todos los interesados y exaltados, así como en la burguesía nacionalista. ¨Podemos ignorar la realidad, pero no, sus consecuencias ¨ ( Aya Raud ).
Los nacionalistas independentistas, aprovechan siempre cuando emergen estos politicuchos para avanzar en sus pretensiones. Azaña decía que estos separatistas pueblerinos y estúpidos, hundirían a su pueblo y lo condenarían a la miseria y al aislamiento. No les importa, ya lo estamos viendo cada día. Políticos imputados y condenados dirigiendo las instituciones, sin respeto por la Corona o el Poder Judicial. Las empresas huyendo de tanta provocación y ruindad. La ciudadanía más insegura que nunca. Vemos nuevamente la razón que tenía este Presidente de la Segunda República cuando los definía. Ya lo intentaron y les salió mal en con Felipe IV, Felipe V, Fernando VII, Isabel II, durante la Primera y Segunda República y bajo la dictadura de Miguel Primo de Rivera. No se puede olvidar que la burguesía nacionalista, siempre apoyó a Felipe V frente al Archiduque Carlos, a Miguel Primo de Rivera o a Franco. Siempre han servido a sus propios intereses. Victimistas y demagogos.
El desastre económico, social y político junto al desprecio internacional tras la ¨Perestroika¨ (1985), ha recordado a los rusos, su pasado imperialista. Occidente los infravaloró. Unido a políticas despreciables que hizo desembocar el País a la ruina. La alianza democrática y la apertura económica han sido un fracaso. El desacierto no pudo ser más extremo; la falta de inversores, la inflación y la escasez total, eran acontecimientos diarios.
Nadie miraba a un chico que desde los 16 años militaba en la KGB, ocupa cargos posteriormente como Director del Servicio Federal de Seguridad y Secretario de Seguridad, que llega al poder nostálgico de su pasado (22 años hasta el momento), vuelve a la política expansionista que caracteriza a este País desde el año 1550 con Iván ¨el Terrible¨, La guerra de Chechenia, Georgia y la adhesión de la península de Crimea, finalmente con la guerra de Ucrania. Pedro I y Catalina I (1682 y 1724) estarían orgullosos. Dueños del abastecimiento principal de hidrocarburos a Europa y China, y lo peor, un autócrata imperialista con armas atómicas. Sostiene a gobiernos bolivarianos en América, extremistas en Asia y África, incluso mantiene relaciones con la extrema izquierda europea y los independentistas catalanes. Analistas políticos internacionales han alertado al mundo sobre el giro al autoritarismo de Rusia, con represión a políticos y medios de comunicación, falta de elecciones justas. Mientras, en Occidente; Europa más pobre, EE.UU. más rico, ha aumentado la exportación de hidrocarburos al mundo y su industria armamentista. España en manos de dementes con una política internacional depravada, hecha sin el consentimiento del Congreso. Todo apunta a que solo queda un interminable año de soportar a tanto indeseable, despreciables, insolentes, insultantes, e intolerantes, políticos engreídos e irreverentes, que día tras día nos despiertan con soflamas infumables, chulescas y atrevidas.
El mundo civilizado debe estar alerta, no ver solo sus intereses económicos, la mayoría de los países emergentes, están en manos de Rusia, con un denominador común, el odio a Occidente.
Leyendo un artículo de Miquel Porta, vi que citaba a una gran filósofa alemana (Hannah Arendt) que afirmaba que la verdad y la política no se llevan demasiado bien, y que nadie suele colocar la veracidad entre las virtudes políticas. Más bien al contrario, la mentira siempre se suele ver como una “herramienta necesaria” y justificable para la actividad de los políticos y los demagogos.
El arte de la mentira conduce al poder, como bien sabía y fue utilizado por Adolf Hitler en su ascenso al poder: mentiras y marketing para conseguir el voto nazi.
Igual suerte encontramos en el embustero (palabra que le encantaba a mi madre q.e.p.d.) de Pedro Sánchez cuando consigue el voto de los electores después de haber negado que pactaría con ERC, o Bildu, o aquello de que no podría dormir por las noches si incorporaba en el gobierno a Podemos, entre otras lindezas.
No deja de ser curioso que la falsedad, que es equivalente a MENTIRA, en Derecho esté penada y en política no. Las falsedades de este político, a través de las cuales consigue “apropiarse” de votos que probablemente no hubiera conseguido de otra forma, no se considere una vulneración de la fe pública, entendiendo como tal la confianza depositada en él por los electores.
Si, definitivamente es curioso. El testigo que miente en un juicio comete un delito de falso testimonio que está castigado con penas de de prisión y multa. Y sin embargo, la persona que miente y que influye sobre las vidas y las haciendas de millones de personas queda impune.
Es cierto que, en ocasiones, un conductor de personas no pueda decir toda la verdad sobre lo que conoce, o incluso, es comprensible que pueda “alterar” dicha verdad para no generar algún mal mayor, (ya decía Aristóteles que la verdad es inalcanzable), pero lo que no se puede hacer es sistematizar la mentira, porque eso quiebra esa premisa de confianza que ha prevalecer dentro de la vida en sociedad y, más concretamente, dentro de una sociedad democrática.
Porque Pedro Sánchez no solamente mintió para alzarse con el poder, sino que ha seguido mintiendo durante toda su gestión, convirtiéndola en todo un “arte”. Arte utilizado de forma patológica y a la vieja usanza para obtener ventajas de toda índole en su propio beneficio.
Utiliza de forma permanente el enfrentamiento entre los ciudadanos en una permanente actitud guerracivilista: demócrata vs. fascista, izquierda vs. ultraderecha, progresista vs. reaccionario, íntegro vs. corrupto, honesto vs. deshonesto, leal vs. desleal, feminista vs. machista, tolerante vs. intolerante, patriota vs. antipatriota, malo vs. bueno, porque lo necesita para alimentar las otras grandes mentiras parlamentarias de los vascos y catalanes que, disfrazados de apariencia democrática, solo persiguen sus propios beneficios. Esos sí que se comportan como fascistas.
Miente a toda la ciudadanía para comprometer presupuestos, infraestructuras, indultos, transferencia de competencias, políticas de género, subvenciones, reforma laboral, acercamiento de presos,…. como pago de su poltrona, retroalimentando lo que tan acertadamente calificó Rubalcaba como Frankenstein.
Pero aún hay algo peor que su perversa utilización de los recursos públicos para el beneficio propio, y es que, ese juego de sillones le ocupa tanto tiempo, que desatiende el esfuerzo que requiere la gestión del País.
Un lector de “políticamenteincorrecto” me decía que había que comprender que ningún gobierno democrático se había encontrado anteriormente con la responsabilidad de gestionar un Covid y un entorno internacional bélico como el actual.
Y eso cierto, pero un antiguo compañero de trabajo decía que no es la misma visión la que obtienes cuando “te contemplas” que cuando “te comparas”. Y estoy seguro de que cuando Pedro Sánchez se “contempla” en el espejo se ve alto, guapetón, inteligente,… arrollador, pero claro, cuando nos “comparamos” con otros países que han tenido que gestionar esas situaciones difíciles ,de las que no tiene culpa nuestro querido embustero, resulta que:
Han tenido un mejor resultado en el número de víctimas en la pandemia.
Han tenido un mejor resultado en la caída económica que provocó la misma.
No han deteriorado innecesariamente las relaciones internacionales con sus vecinos.
Han conseguido dejarnos en el último lugar del ranking en la generación de empleo y riqueza.
……..
Y así un largo etcétera que ya empieza a ser aburrido enumerar. Pero claro, resulta que, con sus cosas (por supuesto), la mayoría de los países no bolivarianos han buscado Pactos de Estado o consensos entre las principales fuerzas políticas de sus respectivos países y han estado “amorrados” trabajando por los problemas de la mayoría de sus ciudadanos en lugar de estar ocupados permanentemente en la gestión de las minorías.
Aquí, Pedro I el super-embustero, sucesor de Zapatero I el embustero, están a otras cosas, como los chicos, chicas y chiques, a dar el pésame a Bildu por el suicidio de un etarra, a los indultos de los separatistas, al asalto permanente y deterioro de las instituciones (jueces, fiscales, orden público, Monarquía, Cesid,….). Si, le tengo que dar la razón a mi querido lector, esto consume mucho tiempo y no permite ocuparse del deterioro que estamos experimentando en nuestro país la mayoría de los paisanos.
La conclusión: hay que restaurar la verdad en la política y, a lo mejor no es malo, en la semana en la que se conmemora el asesinato de Miguel Ángel Blanco, que salgamos todos a la calle con nuestras “manos blancas” a restaurar el espíritu de la transición y decirles un “basta ya” a estos políticos corruptos.
Necesitamos de nuevo un “espíritu de Ermua”. Confiemos en que podamos hacerlo sin que muera nadie más.