EL GALLINERO (cocoooo, cocoricoooo)

Me estoy imaginando la entrevista, del estilo de Ana Botella,…. Yes Sir, in Spain we have unas granjas very grandes con meet very mala.   

Cocoooo, Miembros del P.P. ¡Huy lo que ha dicho el ministro!

Cocoooo, Miembros el PSOE, no tontín, eso lo ha dicho a título personal.

Cocoooo, Garzón, todo esto obedece a un bulo creado por la derecha para desacreditarme.

Cocoooo, Yolanda Díaz, Pues no sé a cuento de qué viene tanto jaleo, lo que ha dicho está acreditado por la ciencia.

Cocoooo, Presidentes de Comunidades Autónomas piden la dimisión de Garzón.

Cocoooo, Garzón, que os estáis liaaandoo, que yo no he hablado de la ganadería intensiva, sino de las macrogranjas.

Cocoooo, El presidente, en su línea, dice “nosotros cumplimos con los ganaderos”

Cocoooo,  El presidente,… lamento muchísimo la polémica, lo lamento mucho. Le faltó aquello de “no volverá a suceder”.

Cocoooo, Emiliao Page, le invito a que venga a Castilla La Mancha a visitar una de nuestras granjas

Cocoooo,  Luis Planas dice que son palabras desafortunadas y que al señor Garzón le falta conocimiento sobre el sector.

Cocoooo, Garzón, me reitero en lo dicho, mis declaraciones son impecables y lo seguiré diciendo.

Cocoooo, Teresa Rivera, no hay motivo para cesar ni para dimitir.

Cocoooo, Nadia Caviño, ya se ha aclarado la posición del gobierno.

Cocoooo, Garzón, lo que yo digo es pura convicción.

A ver, tontos del haba, que el Sr. Garzón puede pensar lo que le de la real gana, pero en tanto en cuanto sea un representante de España en el extranjero, no puede decir nada negativo de nuestros productos. Eso va con el sueldo y con el privilegio de representarnos a todos. Ambas cosas, obviamente inmerecidas por su parte.

Me estoy imaginando a un director general del Santander (o de cualquier empresa) diciendo en Londres que el servicio que se prestan es malo porque es un banco “very grande” y lo que mola son las pequeñas cajas rurales.  Madre mía, cuando llegue a España, el de Recursos Humanos le está esperando en la puerta del banco con el finiquito y los efectos personales de su despacho, para que no pase siquiera.

Y mira que conozco a algunos directores generales que son unos piernas, pero, eso sí, ninguno están cerca del gilipuertas (que según la RAE es un adjetivo coloquial de gilipollas) de Garzón ni de esta caterva de políticos de todo a un euro, como en los chinos.

José García Cortés

      14-1-22

¿SE PUEDE AÑORAR LA REPÚBLICA?

Cuanto más leo, más me cuesta entender a aquellos que añoran “el Republicanismo”, y no estoy distinguiendo entre la primera (de dudosa legalidad) y la segunda, pero reconociendo que ambas intentaban solucionar un problema histórico y particularísimo del pueblo español: Sus grandes desigualdades, bruscas y prolongadas a lo largo de los siglos.

 La “revolución” que supuso la República, de eso no tengo ninguna duda, y además aplaudo, quería, a su manera, evolucionar un país cuya economía y cuyo sistema político respondía todavía a viejos principios del feudalismo, hacia un país moderno, progresista y abierto a las grandes innovaciones que se estaban produciendo en el mundo en aquella época. Todos querían destruir los cimientos del feudalismo que todavía existía en España.

Y en el fondo, creo que en realidad fue un “alzamiento” de un pueblo harto de hambrunas, analfabetismo, discriminaciones y miserias de todo tipo.

Y es que, para el hombre de la calle, y sobre todo los del campo, la República era algo más que el cambio de una bandera por otra. Significaba el fin de la era feudal de España, era la solución para acabar con la hegemonía de la Iglesia, el Ejército, la Corona y la Oligarquía sobre el resto de los españoles, pero, sobre todo, del hambre, la precariedad sanitaria, ausencia de formación y de derechos en general. Era, sencillamente, su vida.

Confieso que, si yo hubiera tenido la edad adecuada en esas fechas, sería abiertamente republicano y hubiera peleado por las injusticias y por mejorar la situación de la inmensa mayoría de los españoles.

Pero, como en las empresas y en otros órdenes de la vida, en la política todo depende del equipo gestor que te toque en suerte. Yo creo que nadie puede poner en duda las buenas intenciones de los políticos que accedieron al poder cuando Alfonso XIII salió de España, ni tampoco de su preparación intelectual y su calidad humana, muy superiores a los que tenemos ahora (en mi opinión), pero no eran las adecuadas para abordar tareas que suponían una transformación total de la sociedad.

Las crónicas nos dicen que, en los cinco años escasos de República, desfilaron por los sillones de los gabinetes ministeriales nada menos que 160 personas, entre presidentes y ministros:

Parece lógico que cualquier gobierno haga cambios en sus equipos, pero lo que sucedió en la república pudo, perfectamente, batir el record mundial de los cambios ministeriales y las crisis políticas. Tanto, como 32 personas por año, lo que nos da idea de la inestabilidad permanente de los gestores en aquella época.

En la mayoría de los textos que he leído se echa las culpas del fracaso del republicanismo al fascismo, lo cual tiene algo de cierto en la segunda república, ya que el alzamiento militar cercenó las posibilidades de arreglar las cosas. Pero quizás este argumento pueda ser el recurso fácil, porque cabe la posibilidad de que el verdadero enemigo fuera su propio sistema (como ocurre ahora).

Es posible que el republicanismo fracasara, a mi entender, por dos razones a cual más poderosas:

La primera porque se quería inspirar en otras democracias más avanzadas sin tener en cuenta que estaban muy lejos de ellas e intentaban levantar un edificio sobre unos cimientos débiles y claramente reaccionarios. Además de lentos, fueron radicales en sus cambios y no consiguieron neutralizar a aquellas personas que podían ejercer el poder de provocar las iras de la multitud, lo cual generaba violencia en las calles y desasosiego. 

Antes de las elecciones del 16-2-36, ya se producían con frecuencia huelgas, tumultos, declaraciones independentistas por doquier y muertos, muchos muertos (de ambos bandos), que, en ocasiones, necesitaban del concurso del ejército. Pero el problema es que éstos continuaron después de las elecciones del 36, basten algunos ejemplos, solo de los casos en los que derramaron sangre:

  •  4-3-36 – Graves sucesos entre militares y paisanos en Alcalá de Henares
  •  7-3-36 – Cuatro comunistas muertos a tiros en Madrid por un grupo de falangistas.
  • 10-3-36 – Graves sucesos en Puente Vallecas con disparos y conventos incendiados.
  • 23-3-36 – Asesinato en Oviedo del exministro liberal Alfredo Martínez
  •  7-4-36 – Estalla una bomba en la casa de Eduardo Ortega y Gasset, con un herido.
  • 11-4-36 – Asesinato de Manuel Pedregal, magistrado republicano.
  • 28-4-36 – Asesinato de los Hermanos Badía en Barcelona
  •  7-5-36 – Asesinato en Madrid del capital Faraudo, socialista
  • 24-5-36 – Un falangista es asesinado a tiros en Madrid
  • 25-5-36 – Cuatro comunistas muertos como represalia del asesinato del día anterior.
  • ………………………………..

En definitiva, enfrentamientos crispados por doquier, quema de iglesias, combates entre campesinos y la guardia civil, tiroteos de pistoleros fascistas y, la guinda, con el asesinato de estado de Calvo Sotelo.

La segunda causa, en mi opinión, era el fraccionamiento partidario de las izquierdas y la absoluta “intransigencia” y “radicalidad” de sus dirigentes, que anteponían su ideario a la consecución de las mejoras para la población.

Aparentemente, aunque se pudiera hablar de izquierdas y de derechas, en la parte republicana había más de 100 idearios políticos. Socialistas de Araquistaín, socialistas de Prieto, socialistas de Largo Caballero. Un republicano de Martínez Barrio no era lo mismo que uno de Azaña o Lerroux, y así una larga lista. Pero, es que lo mismo sucedía entre los monárquicos o los renovadores……..Todo un despelote. Por cierto, a mi juicio, lo que estamos viviendo hoy me empieza a sonar a algo parecido.

En absoluto quiero con todo esto mínimamente justificar el alzamiento militar, sino tan solo dejar constancia de que teníamos un país sin un gobierno real que no terminaba de poner solución a los problemas reales de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Todos parecían ir a remolque de los acontecimientos que sucedían cada día en la calle. Los problemas del país se hacían cada día más acuciantes y el gobierno no estaba preparado para resolverlos. 

En todo caso, la historia es siempre pasado. Ocurrió lo que ocurrió, nos quedamos sin los cambios que el país necesitaba y, lo que es mucho peor, nos enzarzamos en una guerra civil que aún trajo mayor sufrimiento y desgracia para nuestra población. No debió ocurrir nunca.

Lo que sí debemos hacer es, conocer, aprender y reflexionar sobre los errores que se cometieron en el pasado con el propósito de no cometerlos ahora. Y en este sentido me gusta hacer un análisis retrospectivo, porque si lo hiciéramos, creo que todos nos sentiríamos orgullosos de los logros obtenidos.

  • En los años de la República, la esperanza de vida se encontraba en torno a los 55 años y ahora estamos los segundos del mundo con 83,58 años.
  • Cuando en la época republicana había revueltas y muertos por doquier, hoy España es considerado como uno de los países más seguros del mundo.
  • Cuando en los años 30, el analfabetismo superaba el 40% de la población total, hoy hablamos de un 1,5%.
  • Donde antes se arrastraban problemas estructurales para conseguir que la educación llegara al pueblo, hoy la educación básica está bastante desarrollada y es obligatoria y gratuita para todos los españoles.
  • Uno de los logros sí conseguidos por la República fue el de igualar los derechos de las mujeres y eso, hoy en día no solo no se ha perdido (con un paréntesis importante durante la dictadura), sino que se ha mejorado.
  • Frente a los escasos y precarios derechos laborales de los obreros de los años 30 nos encontramos actualmente muy en línea con lo desarrollado en Europa, aunque nuestro mercado sigue siendo más inflexible.
  • En la época republicana, la mortalidad infantil en España se encontraba en torno al 31% (bronquitis, neumonía, sarampión, desnutrición…) mientras que ahora, según las cifras actuales del Instituto Nacional de Estadística, hubo 2,66 menores de 1 año fallecidos por cada 1.000 nacidos en el año 2020, representando una de las tasas más bajas del mundo.
  • Ya no existe tampoco esa Iglesia llena de privilegios, hoy en día es una institución, totalmente separada del Estado y muy volcada a los aspectos sociales, como lo demuestra la carta encíclica FRATELLI TUTTI del Papa Francisco (que, por cierto, invito a leer). Véase las prisas de Yolanda Díaz, quien dijo que la visita al Papa es un ejemplo de lo que quiere para España.
  • No solo se mantiene la eliminación republicana de Código Penal de cualquier mención a la homosexualidad de entre las conductas tipificadas como delito, sino, que se han ampliado sus derechos como ciudadanos, persiguiéndose hoy en día cualquier manifestación contraria a la libertad sexual.
  • En cuanto a la creación de riqueza (en cifras homogeneizadas) de unos escasos 1.500 dólares a los 26.000 actuales, en una acumulación apenas interrumpido desde la guerra civil

Ahora bien, desde 1931 hasta 2022, hay dos acontecimientos que han hecho posible todas estas mejoras:

La propia gestión de Franco. (aunque no guste escucharlo). De forma sintética, he recogido la opinión de cuatro historiadores sobre lo peor y lo mejor de su mandato:

Lo peor:

  • La brutal represión que ejerció, sobre todo después de la victoria, basada en política de exterminio del enemigo.
  • Que no diese más libertades (como la resistencia a reconocer la creación de asociaciones políticas para dar curso a la creciente pluralidad de la sociedad) antes de su muerte para acelerar la llegada de la democracia antes.

Lo mejor:

  • El enorme desarrollo económico y social de España, sobre todo en los últimos años de la dictadura (1957-1975), con un fuerte desarrollo de las clases medias que propiciaron dejar a España en 1975 como la novena potencia novena industrial, construyendo una poderosa clase media.
  • Propició la sucesión el Rey Juan Carlos I para favorecer una transición a la democracia sin violencias ni confrontación, aunque no todos los cambios los quiso y los deseó, pero terminó cediendo a la fuerza de los hechos.
  • La modernización del país a partir de los años sesenta con la adopción de una política económica atenta a las directrices del FMI y del Banco Mundial, que permitió la atracción de inversiones extranjeras con el aumento de la industrialización, la apertura al turismo y la mejora generalizada de las infraestructuras.
  • El establecimiento de un Estado del bienestar con un sistema de salud público, de pensiones y prestaciones sociales, similar al adoptado por los demás países del occidente europeo.

La transición.  La historia de un éxito colectivo, en el que sólo bastaron algo más de tres años para terminar con cuarenta años de dictadura franquista.

Es cierto que el contexto mundial y europeo en el que se produce la llegada de la experiencia democracia del republicanismo era mucho peor que el marco externo que acompañó a la Transición. En la década de los 30 el mundo tuvo que hacer frente a las consecuencias de la depresión del 29 y, además, en Europa las democracias estaban en claro retroceso y las dictaduras y los totalitarismos copaban el escenario político (que a la postre influyeron poderosamente al triunfo de Franco), mientras que, en la transición, además de una época boyante desde el punto de vista económico, se pudo llevar a cabo subidos en una ola de democratización que se estaba produciendo a nivel mundial.

Hay determinadas claves que hicieron posible nuestro gran logro, empezando por nuestra sociedad, que se enfrentaba a este reto con el problema agrario resuelto, con una masa obrera moderada alejada de posicionamientos revolucionarios y con una clase media abundante, en pleno proceso de secularización, relajada en sus costumbres, amante del consumismo y defensora a ultranza de la paz, siguiendo con los sindicatos que empezaron a ser una herramienta para la búsqueda de mayores beneficios laborales, pero no un instrumento de revolución social.

Y, obviamente, los grandes artífices con el Rey Juan Carlos a la cabeza, Adolfo Suarez, Torcuato Fernández Miranda, Santiago Carrillo, Fraga Iribarne y toda una clase política que estuvo a la altura de las circunstancias, sabiendo actuar en defensa del bien general de todos los españoles. Dicha actuación, convirtió a los políticos de la Transición en un símbolo, en un referente ético a imitar.

Tras esta reflexión, llego a la conclusión de que todos y cada uno de los objetivos que perseguían los diferentes gobernantes republicanos están conseguidos, y, gracias a eso,  hoy vivimos en un razonable “estado del bienestar”, por muchas cosas que haya que mejorar, que las hay.

Entonces, este paleto agricultor de Ciudad Real se pregunta: ¿no sería mejor que el gobierno trabajara por construir sobre lo ya conseguido en lugar de añorar no sé qué cosas de la época republicana.? ¿no sería posible trabajar para mejorar la educación, la seguridad, las estrategias energéticas, …. y un sin fin de cosas que hay que hacer para que el País progrese.?

Porque, el único argumento que entiendo de los que se consideran republicanos o añoran la república es que no quieran que tengamos una monarquía en España. Sí, eso lo puedo entender (entre otras cosas porque no soy especialmente monárquico). Ahora bien, a estas personas les recomendarían que pensaran dos cosas:

  1. El cauce está abierto, es decir, con las mayorías adecuadas podemos modificar lo que consideremos conveniente de la Constitución, incluso esa. Lo que no me parece lícito es que, utilizando actitudes torticeras, pretendan conseguir cambios por la puerta trasera.
  2. Si tenemos democracia con una monarquía parlamentaria es por que el Rey Juan Carlos I, así lo quiso. Hay quien se olvida que los poderes heredaros por éste eran prácticamente los mismos que los que ejerció Franco durante sus cerca de cuarenta años de mandato en España y, además, creo que deberíamos tener en cuenta:
  • En estos momentos, la Corona es la institución de España que cuenta con más experiencia política. Desde la aprobación de la Constitución de 1978, han estado al frente del Gobierno de la nación diferentes presidentes de diferentes fuerzas ideológicas. En todos estos años nuestro país ha vivido momentos muy buenos, regulares, y momentos muy malos y, todos, absolutamente todos, los ha vivido la institución monárquica en primera línea política.
    • Han sido claves en el intento de golpe de estado y sedición que hemos tenido en España.
    • Son los que mantienen las mejores relaciones con mandatarios de numerosos países extranjeros que se traducen, en muchas ocasiones, en aperturas de mercados y en resoluciones de conflictos diplomáticos.
    • Se encuentra al margen de los partidos políticos, con lo que ello puede conllevar de visión objetiva de los problemas fuera de intereses electoralistas. No ocurre así en un sistema republicano, en el cual el presidente de la república se suele decidir dentro de una línea ideológica, lo que hace más difícil su neutralidad y objetividad ante los problemas. Cabe la posibilidad de que, si tuviéramos una república, nos encontráramos como presidente del gobierno a un Rufián, un Echenique o a un Alberto Rodríguez, por poner un ejemplo.

Sin duda, hoy en día la Corona es la “institución” con más capacidad para vender la marca España, y, desde luego, el ministro Garzón es el que peor la tiene.

Pero en lugar de aprovechar lo ya conseguido y trabajar para mejorarlo, parece que este gobierno lo único que desea es destruir:

  • Restando medios y eficacia a nuestras fuerzas del orden público,
    • Minorando más la calidad de nuestra enseñanza,
    • Otorgando privilegios a separatistas y terroristas (que parece que se nos olvida que a sangre y fuego trataron durante años dinamitar nuestra democracia),
    • Generando nuevas heridas hurgando en las miserias de nuestra guerra civil,
    • Acosando y denostando la figura de nuestro Jefe de Estado,
    • Haciendo leyes con suma rapidez, como la de la eutanasia o la del bienestar animal, que no digo yo que no puedan ser necesarias, pero desde luego no urgen tanto como una Ley de Pandemias.
    • No evitando el suntuoso gasto del Estado y gravando cada vez más a la clase media y a las empresas que son, a la postre, los generadores de empleo.
    • Siendo incapaces de consensuar con las principales fuerzas política de este país, aspectos tan graves como los que nos aquejan como consecuencia del Covid.
    • Incitando y favoreciendo que los sindicatos vuelvan a ser un instrumento de revolución social. Ahí tenemos a estos órganos corruptos en las manifestaciones sobre la lengua catalana y en apoyo del retorno de los etarras. ¿Pedirán que también se les entregue armas como se hizo con Azaña?.
    • …….Y así podríamos seguir enumerando todos y cada uno de los pasos que dan.

Nos encontramos ante un gobierno desprovisto de capacidad a la hora de enfrentarse a los desafíos propios de nuestros tiempos, lo mismo que sucedió en la república, y lo único que exhiben es una jerga superflua y meliflua que, a modo de ensalada, la ponen en todos los discursos con independencia de cuál sea el tema de fondo.

Rechazan los aspectos fundamentales de una democracia occidental, como la jerarquía, el respecto por la autoridad, unas instituciones públicas fiables, el trabajo, el respecto al distinto, la libertad de expresión y la educación. Pilares todos estos que nos han traído hasta aquí y que han sentado el progreso y la libertad de la que disfrutamos.

Se olvidan que no ellos, sino las generaciones anteriores a la suya fueron las que han/hemos conseguido el mundo más seguro, libre y próspero que ha disfrutado nuestro país nunca, y ellos no son más que unos privilegiados que están disfrutando de nuestro trabajo, el de nuestros padres y el de nuestros abuelos, todo ello, sin merecerlo. Hasta ahora.

Decadencia y añoranza estúpida por una república idealizada son una constante en su vocabulario, que se enfrenta al presente con desprecio a todo lo que tenga que ver con nuestro pasado (reciente y menos reciente). No tienen espacio en su pensamiento para la lucha y el sacrificio, todo debe ser propio de un mundo ideal, aunque eso sea superficial y falso.

Y a toda costa nos intentan imponer una forma de gobierno que no es la socialdemocracia (aunque así lo afirme Sánchez), sino el mal llamado “socialismo” que imperó en los principios del siglo XX, con sus derivas como el nazismo, fascismo y la revolución bolchevique, que fueron herederos de la idea de Estado y que solo llevó a la creación de sociedades tiranizadas y provocaron cientos de millones de muertes.

Ya se nos está diciendo el tipo de nata y de carne que debemos comer, qué debemos estudiar, qué medios de comunicación hay que ver, cual es la historia verdadera, y no tardaremos mucho en que todo corresponda a una planificación estatal.

El otro día me enviaron un meme que decía: Ya estamos en 2022, menos el Gobierno que está en 1936, y la verdad es que no se que pensar, porque esta forma de actuar solo puede corresponder, en mi opinión a tres cosas:

  1. Que pueda resultar cierta la teoría conspiranoica según la cual el Sr. Sánchez y el Sr. Iglesias estén atendiendo las instrucciones del Sr. Soros u otras organizaciones/países que pretendan desestabilizar Europa utilizando como palanca la ruina de España.
  2. Que sean una panda de necios que no tienen ni puñetera idea de lo que están haciendo.
  3. Que, hacen lo que hacen para perpetuarse todo el tiempo que puedan en el poder y son capaces de sacrificar para ello la salud y la economía de sus ciudadanos.

Todas ellas me parecen tan peligrosas como entregar un revolver cargado a un mono.

Pero casi apostaría por un mix entre la segunda y la tercera de ellas, porque de lo que se han beneficiado hasta ahora es peccata minuta comparado con la “tostá” que se van a llevar de los fondos procedentes de Europa.

Confiemos en que el mono no tenga buena puntería.

José García Cortés

          8-1-22

España 2022 (Odisea del Espacio)

El futuro no es predecible, no existen bolas de cristal ni se puede viajar en el tiempo, hacia adelante y hacia atrás, como el que se sube en una atracción de feria.

Lo que si puede hacer uno es planificar su futuro, definir una estrategia, con su táctica incluida, que le lleve hacia donde aspira llegar. Ahí es nada.

Pídale usted a un equipo de gobierno como el nuestro que defina una estrategia, la concrete, la ponga en marcha y sea capaz de ejecutarla con la colaboración y el apoyo del resto. Eso es lo normal que se le pide a cualquier profesional que es seleccionado para ser primer ejecutivo de una compañía pero para liderar nuestro país el proceso es diferente, la política es otra cosa.

Ya se sabe que hay responsabilidades penales, fiscales, laborales… y luego esta la responsabilidad política, que no se sabe muy bien en que consiste porque carece de rango de ley y de su régimen sancionador correspondiente de manera que va cambiando en función del grado de inmoralidad del político afectado.

Este país, España, carece de estrategia y la única táctica que nuestros políticos y gobernantes ponen en práctica es la del “sálvese quien pueda”, la del “que hay de lo mío” y la del cuatro añitos mas chupando del bote y que se las apañe el que venga detrás con la deuda, el desempleo, las pensiones y los prestamos ICO que, por si alguno se ha olvidado, habrá que pagarlos antes o después. Que una ministra de economía maneje las carencias, las moratorias, las quitas y las ampliaciones de vencimientos de esa manera no es de recibo. Lo de la ley concursal se lo dejo a los entendidos pero por lo escucho es otra bomba con temporizador que estallara en las manos del que venga después.

Viene todo esto a mi cabeza por el asunto de la reforma de la Constitución, de la reforma laboral y de tantas otras reformas tan necesarias como las que cada uno de nosotros hacemos a titulo particular en nuestras vidas y en nuestras casas. Siempre me ha gustado mas la macroeconomía, pero a la hora de poner ejemplos y de aterrizar las cosas soy partidario de la microeconomía, de la economía doméstica, de nuestro entorno profesional y personal para valorar el efecto que las grandes decisiones tienen en la economía real.

Pero volvamos al asunto de las reformas, pido disculpas pero es que últimamente me derivo mas que un polinomio. En cuestión de reformas, de estrategias, de futuro, debemos distinguir entre la Evolución y el Progreso. Las escribo con mayúsculas porque son dos de las claves de la condición humana. Evolucionar hemos evolucionado todos los seres vivos, unos mejor que otros, en mayor o menor grado, adaptándonos al entorno, al clima, al resto de especies, a las circunstancias… Eso lo vemos en cualquier documental de la 2 y nos asombramos de la capacidad que tenemos de salir adelante, de superar dificultades, de preservar nuestra especie… En este punto diré, porque me apetece decirlo, que la especie humana no proviene del mono sino que, como el resto de los seres vivos, provenimos todos de la misma bacteria u organismo unicelular que fue capaz de sobrevivir en la Tierra y evolucionar. Esa cadena de la evolución no se ha roto jamás, a pesar de las épocas de glaciaciones, si se hubiera roto no estaríamos aquí ninguno de nosotros. Cierro este paréntesis.

Hablaba de la Evolución y ahora paso a hablar del Progreso. Si la especie humana ha llegado hasta aquí ha sido por el Progreso, no por la Evolución. Gracias a que en determinados momentos de nuestra evolución fuimos capaces de aplicar nuevas técnicas a nuestros hábitos llegamos a progresar. Esto es algo que se conoce como Innovación y abro otro paréntesis para hablar de ello porque parece que la Innovación es algo nuevo, de nuestros tiempos, pero innovar es algo que siempre se ha hecho y que consiste en aplicar nuevos conocimientos a nuestra forma de trabajar. Es aprovechar las ideas, la imaginación, la creatividad, de manera que tengan aplicaciones prácticas.

Siempre pongo como ejemplo la famosa revolución industrial que supuso la introducción de la máquina de vapor en los procesos productivos de aquella época. La máquina de vapor había sido inventada mucho tiempo atrás, en el siglo I por Herón en Antioquía, pero no se le dio mas aplicación que la decorativa y recreativa. Años después, a principios del siglo XVII,  el  español Jerónimo de Ayanz la perfeccionó y registró la primera patente y posteriormente, a finales del siglo XVIII, James Watt mejoró su rendimiento y eficiencia y le dio aplicación practica en los procesos industriales. Fue entonces cuando la máquina de vapor supuso una gran innovación que permitió dar un salto cuantitativo en lo económico, por el incremento de la capacidad de producción, y cualitativo en lo social por la mejora en las condiciones laborales de los trabajadores de la industria y la minería. Cierro este paréntesis otra vez sin saber si lo abriré mas adelante.

Llegados a este punto uno ve nuestra situación actual como país y piensa si lo que estamos haciendo es progresar o evolucionar, si los que planifican el futuro están mas preocupados por su evolución o por el progreso de todos. La respuesta es clara, blanco y en botella. Un querido amigo me recordaba siempre eso de vender movimiento como si fuera progreso refiriéndose a la manera de trabajar de un jefe que teníamos y eso es exactamente lo que hace nuestra clase política y nuestro gobierno.

Reconozco que no es fácil planificar, pensar en el largo plazo es un ejercicio que requiere de cierta capacidad. No todos somos capaces de ello, la miopía nos induce a no mirar más allá de nosotros mismos y de nuestro horizonte temporal. Tener amplitud de miras es tener la capacidad de ver lo que tienes a tu alrededor y ver incluso más allá del bosque. Dicho esto, alguien conoce a algún dirigente con esta amplitud de miras?. Estoy seguro que alguno la tiene pero carece de la oportunidad y las ganas de ponerla en práctica porque el entorno le arrastra y su partido le eclipsa. En política lo que cuenta es el voto no el votante.

Vuelvo a las reformas, tan necesarias para progresar. La mas reciente la laboral, esa de reforma ha tenido muy poco o nada y creo que ha supuesto un paso atrás con el blindaje de mas de 1 millón de funcionarios públicos. Pero, ¿cuántos votos ha supuesto a unos y a otros?. Han salido todos fortalecidos con sus votantes. Lo único bueno que ha tenido es la cara de tonto que se le ha quedado a alguno al no haber salido en la foto. La misma cara de pasmarote que le vimos hace unos domingos en una comparecencia urgente para convocar una reunión de presidentes por cuenta de la pandemia. Mi querido amigo Pepe, que siempre me menciona en sus entradillas al hablar de asuntos laborales, ya nos ha ilustrado detalladamente sobre la situación laboral que tenemos en este país y, dada la complejidad del asunto, creo que es mejor dejar que vendan movimiento como si fuera progreso a pretender que aborden una reforma, se pasen de frenada y nos la líen parda.

Y ahora paso a hablar de otra reforma, la de la Constitución. En este caso creo que son los conservadores los que están más preocupados por su supervivencia que por el progreso y la transformación del marco legal. Un marco que deberían ir muy por delante de los demás, marcando el paso, la pauta y la estrategia del Gobierno. No voy a entrar en que artículos habría que cambiar y mucho menos en el cómo habría que cambiarlos, pero lo que si creo es que es muy sano y necesario cuestionarse permanentemente el marco constitucional de manera que no se limite a evolucionar lenta e interesadamente a favor de los que ocupan las instituciones convirtiéndose en un freno para el progreso y el interés general.

Cada organismo publico, cada institución, debería estar cuestionada permanentemente, sujeta a la consecución de unos objetivos, y todas y cada una de ellas deberían formar parte y participar activamente de la estrategia general de país, esa de la que carecemos. Cuando se aprobó la Constitución se hizo con un objetivo, dentro de una estrategia. Han pasado ya muchos años y las cosas han ido evolucionado llegando incluso a alcanzarse algunos de los objetivos marcados en aquel texto por lo que es el momento de plantearse nuevos objetivos, nuevos horizontes. En este país, en el que la miopía de la clase política y su mediocridad han hecho que evolucionemos sin progresar, la innovación en política es mas necesaria que nunca. Recomiendo la lectura del libro de Michael Porter “The Politics Industry” en el que a través de su famosa teoría de las fuerzas nos descubre de qué manera la innovación política puede salvar nuestra democracia.

Rafael Valls

    4-1-22

LA REFORMA LABORAL

II Parte:  LOS FUNCIONARIOS

Con este artículo doy cumplimiento al compromiso con mi amigo Rafael de aportar mi opinión sobre una parte tan importante del mundo laboral español como son LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS, sobre los que ya escribí en 2020 y ahora retomo en un nuevo “tocho”. Ya saben, feliciten las Pascuas a mi amigo Rafa.

Ya decía antaño, y ahora mantengo, que por mala prensa que tengan en España los funcionarios públicos (que la tienen), nadie con dos dedos de frente se pregunta si podemos vivir sin el sector público. Necesitamos ese entramado institucional para materializar las iniciativas de los gobernantes y las necesidades de los ciudadanos.

Pero, al menos por mi parte, creo que hay que precisar un poco el tiro (cosa que me encanta, por cierto), porque cuando se meten muchas cosas en el mismo saco, el cocido suele estar servido.

En primer lugar, que cuando hablo de funcionarios, me estoy refiriendo al colectivo, con independencia de que estén adscritos a la Administración Pública estatal, a las administraciones de las Comunidades Autónomas o a la Administración Local, al final, su coste sale del mismo bolsillo. Su sueldo ronda los 150.000 millones.

En segundo lugar, tampoco quiero entrar en el sempiterno discurso sobre si son muchos o son pocos, si tenemos más que la media europea (que los tenemos) o menos, si su coste es mucho o es poco, porque todo es relativo, pero creo que un servicio malo, siempre es caro.

Cada vez que se inicia una discusión sobre los funcionarios, se suele apelar, casi de forma inmediata, a lo más “granao” de nuestros funcionarios, a los dedicados a la enseñanza (aunque el tema de las Universidades requeriría un capítulo aparte), a los sanitarios (también para los médicos), a las Fuerzas de Seguridad del Estado, a las Fuerzas Armadas o a la Administración de Justicia.  No, no es este colectivo sobre el que creo que debamos polemizar, porque son, en mi opinión, los más abnegados, y los que, día a día nos demuestran con su trabajo el valor añadido que aportan a nuestra sociedad. Seguramente, la mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo en que, en número, aún son insuficientes y a los que tendríamos que subirles el sueldo.

Pero es que resulta que estos colectivos son minoría dentro del mundo de los funcionarios, en torno al 44% aprox. (aunque con los temas pandémicos las fluctuaciones no son pequeñas). Yo me quiero referir a la otra parte de los funcionarios, a los que pertenecen a otros ministerios, a mutualidades, centros de estudios, confederaciones hidrográficas, agencias nacionales, consejos superiores, registros, gerencias de todo tipo,…..

En absoluto quiero decir que su trabajo no sea necesario, es evidente que el funcionamiento del Estado sería inviable sin el trabajo que realizan a diario.  Ahora bien, aún estando de acuerdo en que la Administración Pública es imprescindible (una parte más que otra), parece que podemos y debemos a aspirar a que sea la mejor posible. Y la mejor posible implica:

  • Que sea ágil
  • Que sea eficaz
  • Que sea eficiente

Una buena o mala Administración tiene un alto impacto en la vida y hacienda de los ciudadanos, tanto en los particulares como en las empresas porque no es solamente el coste que han de soportar por tener la administración, sino de las consecuencias de ineficiencias funcionariales, un coste invisible inaceptable. Y esta es precisamente la parte que yo reprocho en general a “ese otro y mayoritario funcionariado”. Sencillamente, pienso que funcionan mal.

Cuando hice los trámites legales por la defunción de mi madre, tuve que ir a recoger una serie de documentos (registros, ayuntamiento, empadronamiento,…), que me ocuparon dos mañanas, con la consiguiente pérdidas de horas laborables, solo porque las diferentes administraciones no están conectadas.

Cuando uno tarda 11 meses en recibir de la Confederación Hidrográfica una simple autorización para limpiar un pozo, uno se tiene que plantear si incumplir la normativa o dejar secar su plantación.

Cuando uno tarda más de dos años en recibir la autorización del Ministerio de Agricultura para vallar una parcela, pues se tiene que plantear si seguir con la explotación.

Cuando en mi empresa tardamos casi tres años, más una ingente cantidad de papeleo, para recibir una subvención de I+D (que era miserable por cierto en relación con la inversión realizada), a uno le entran ganas de dejar la actividad.

Y poniendo ejemplos de malos funcionamientos, tanto en el ámbito personal como en el empresarial podría estar escribiendo hasta mañana, supongo que el resto, también.

En definitiva, no se trata sólo de reducir trabas administrativas o colas para gestionar un documento, sino, además, de hacer de la Administración un agente económico y social más, porque hoy no lo es (y recuerdo que estoy generalizando). En muchas ocasiones uno tiene la sensación de que somos los administrados los que estamos al servicio de los funcionarios.

En el terremoto de Lorca, para 5.307 familias, las ayudas públicas supusieron el inicio de una maraña burocrática en la que algunas aún siguen atrapadas. El proceso de justificación de ese dinero, 32 millones de euros, se inició en 2017, seis años después de los terremotos.

Si hablamos de uno de los orgullos de este gobierno, el Ingreso mínimo vital, en 15 meses desde su puesta en marcha, se han aprobado 337.000 sobre una estimación inicial de 800.000 posibles beneficiarios y quedan casi 100.00 aun sin resolver.

También, este Estado, a través de Sepi y Cofides y las comunidades autónomas, han ejecutado un 27% de lo presupuestado a través de los diferentes fondos para ayudar a grandes empresas, pymes y autónomos.  

España ha ejecutado solo un 43% de los fondos estructurales y de inversión asignados en el último presupuesto a largo plazo de la Unión Europea (2014-2020), el porcentaje más bajo de todo el bloque (a pesar de haber mejorado en el último año), según la última actualización de los datos publicada por la Comisión Europea.

Nuestras tasas de ejecución son muy pobres, concretamente somos el país más retrasado en la ejecución de fondos estructurales del presupuesto anterior, seguido de Eslovaquia (45%), Croacia y Rumanía (49%), Bélgica (50%) y Dinamarca e Italia (51%), Bulgaria (53%) y Polonia (55%), todos ellos por debajo de la media comunitaria, que se sitúa en el 52%. No hablemos de Finlandia (82%), Irlanda (76%), Austria (75%), ……….

Algunos ejemplos más de nuestras tasas de ejecución:

  • 59% del presupuesto asignado dentro del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader),
  • 58% de la Iniciativa de Empleo Juvenil
  • 43% de los recursos del Fondo Social Europeo
  • 35% del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder),
  • 35% y el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP

La media que conseguimos de ejecución, desaprovechan más de 22.000 millones de euros, solo en los ejemplos expuestos, tremendo coste invisible para los ciudadanos. Y esto tiene mucho que ver con que seguimos arrastrando los pies en lo relativo a la cultura de transparencia y a la rendición de cuentas, de manera que siguen las resistencias a facilitar información pública comprometida y a la asunción de responsabilidades. Aquí podemos despilfarrar miles de millones de euros, como realmente estamos haciendo, y no se entera ni Blas.

Ahora que España es uno de los grandes beneficiados en el reparto de dinero del fondo de recuperación europea, se me abren las carnes al pensar que seamos incapaces de utilizar este dinero con la velocidad que requiere la actual situación, temor no solo respaldado por nuestros antecedentes inmediatos, sino por una encuesta realizada por EY Insights  en la que solo una tercera parte de los gestores públicos expresan tener un conocimiento notable o sobresaliente del plan. En conjunto, los participantes en la  encuesta, y llamados a gestionarlos,  se queja de que la información que se les ha proporcionado a través de las conferencias sectoriales sobre el programa NextGenerationEU es insuficiente y solo el 7% la considera adecuada.

Nuestra Administración funciona mal

No quiero entrar en una de las grandes discriminaciones entre los trabajadores españoles, la polémica “del trabajo para toda la vida” de los funcionarios. Porque, aunque pueden ser “teóricamente” despedidos, yo puedo poner en mis 45 años de vida laboral, centenares/miles de ejemplos de despedidos en la empresa privada, pero todavía no conozco ninguno del sector público. Aunque soy consciente de que la estabilidad de los funcionarios es una garantía para los ciudadanos, también creo que es perfectamente compatible con niveles de exigencia sobre la eficacia y eficiencia en su trabajo, mucho más en los tiempos actuales con los sistemas de medición que existen.

En todo caso, si antes estaba difícil el tema de los despidos de los funcionarios, ahora, con la nueva y magnífica reforma laboral que se han “trajinado” con los sindicatos, se elimina el llamado despido ETOP (siglas que responden a las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción), del gobierno de Mariano Rajoy, con lo cual el sector público va a tener a partir de ahora mayor inflexibilidad, si eso es posible.

Y el problema es que la tentación de todos los gobiernos suele ser la misma siempre: Necesitan sus votos y manejan una buena parte de este enorme colectivo con subidas de salarios y/o incrementos del número de funcionarios, pero nadie se atreve a realizar las reformas que realmente se necesitan, porque, una vez más en esto, su coste en votos es elevado.

Por tanto, si queremos mejorar el coste de nuestro funcionariado, cambiemos la legislación para que podamos:

  1. Poner de patitas en la calle a la legión de vagos y caras duras que tenemos instalados (y que en cada centro están identificados)
  2. Modernicemos las estructuras y remuneremos mejor a los que realmente trabajan y están por la labor de dar servicio a sus administrados.
  3. Eliminemos los costes invisibles que sufrimos todos los ciudadanos como consecuencia de los malos funcionamientos de los malos funcionarios.

Políticos cobardes.

José García Cortés

         2-1-22

EL BALANCE DE UN PSICÓPATA NARCISISTA

Estaba leyendo que, aunque culturalmente se asocia la psicopatía a la delincuencia, no todos los criminales son psicópatas, ni todos los psicópatas criminales. De facto, en contra de lo que generalmente se piensa, podemos estar viendo a una persona atractiva, carismática y probablemente encantadora, que, en bastantes ocasiones, ocupan cargos de poder en grandes empresas o en política, ya que son aptos para estos puestos por no sentir empatía ni remordimientos a la hora de tomar decisiones que hacen sufrir a los demás, como despedir a alguien, desahuciarlo o robar de arcas públicas. Suelen tener un perfil bastante típico:•          Imagen exaltada de uno mismo

•          Fantasías y expectativas muy altas de éxito y poder

•          Nivel afectivo superficial, frío y carente de empatía

•          Crueldad hacia las personas y vulneración de sus límites

•          No asumen la responsabilidad de sus actos y las consecuencias de estos

•          Se comportan de manera explotadora en sus relaciones

Y también leía sobre la mentira compulsiva, que en psicología se define como la distorsión de la realidad de manera reiterada y frecuente que tienen como objetivos los de ganar atención o encubrir malos comportamientos. Y tienen como origen diferentes causas como:

  1. Baja autoestima.
  2. Necesidad de admiración y validación.
  3. Otro trastorno subyacente que hay que diagnosticar.
  4. Crear una ficción a su alrededor para escapar de situaciones difíciles.
  5. Hábito.

Y cuando leía estas cosas, no se por qué, me acordé de nuestro Presidente del Gobierno y su hora y pico de alocución sobre el cumplimiento de sus compromisos y aquello de que estamos mejor que el año pasado, le faltó el: “faltaría más”.

La verdad es que no debí prestar la suficiente atención porque no creo haber escuchado que el PIB en España cerrará 2021 en el entorno del 4,7% (con pérdida de productividad en prácticamente todos los sectores), cuando inicialmente estimaban en el 7,2, rebajado posteriormente al 6,5%, y todo ello después de que en 2020 sufriéramos la mayor caída registrada (por encima del 10%) desde la Guerra Civil. Gracias, obviamente, a su magnífica gestión de la pandemia (de las peores del mundo).

Y, chico, debía andar un poco distraído porque tampoco recuerdo haber escuchado que la inflación en diciembre de 2021 se ha elevado hasta el 6,7%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata del nivel más alto de los últimos 29 años.

Eso sí, lo de la electricidad sí que lo escuché.  Que si nuestro compromiso de que algunos ciudadanos pagaran lo mismo que en 2018 teniendo en cuenta la media de ciertos contratos, deducida la inflación y quitando el porcentaje medio de la subida de los garbanzos y los bigotes de las gambas. Pero los datos que yo tengo deben estar equivocados, porque la factura total de 2021 se ha elevado a 949 euros, que es un 41% más que la factura de 2020 (675 euros), y un 18% más que la factura de 2018, a la que el Gobierno se había comprometido a no superar. Se le atribuye a Emilio Botín aquella frase que dice “lo que no son cuentas, son cuentos”.

También me debió pasar desapercibido todo lo relacionado con la Productividad, que al cierre del 3T 2021 bajaba un -0,6% en número de horas efectivamente trabajadas, con un incremento de los costes laborales Unitarios del 3%.

Y desde luego, de lo que estoy seguro que no escuché, es decirle nada sobre el informe sobre el estado de la pobreza y exclusión social en España a través del indicador AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) que evalúa los objetivos especificados en la Estrategia Europa 2020, ahora incluidos en la Agenda 2030 y que tiene como conclusiones sintetizadas:

  1. Insistir en que la recuperación económica proclamada tenía los pies de barro, como demuestran algunos importantes indicadores de carencia material tales como no poder permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días; o no poder disponer de ordenador.
  2. El cumplimiento de la reducción de la pobreza en todas sus dimensiones de la Agenda 2030 acumula un importante retraso y, en lo relativo a la tasa AROPE, se ha hecho menos de la mitad de lo necesario para cumplir proporcionalmente el objetivo.
  3. Los datos de carencia material para 2020, que incluyen el efecto de la pandemia, se traducen en un incremento inédito y veloz en la tasa de privación material severa, que se incrementa en un 49 % y, además, las personas que llegan con mucha dificultad a fin de mes sufren su mayor crecimiento interanual en los 12 años estudiados.
  4. Existe una gran desigualdad en el reparto de las consecuencias de las dos crisis sucesivas tanto en términos de personas como de territorios.
  5. La desigualdad con respecto a Europa para la totalidad de los principales indicadores, tanto de desigualdad como de pobreza y vulnerabilidad, son elevadas y crecientes.
  6. Como ya se viene insistiendo desde hace varios años, las estrategias tradicionales de protección y lucha contra la pobreza se muestran insuficientes.
  7. En el nuevo perfil de la pobreza que emergió como consecuencia de la crisis económica anterior, entre las personas pobres aumenta el porcentaje con educación superior y educación secundaria de 2a etapa; el de las que viven en zonas urbanas y el de las jubiladas y otras inactivas.

Cierto es que el tema de la vacunación ha salido bien, gracias a la estrategia de compra europea y a los esfuerzos de las Comunidades Autónomas y no al de este mentiroso compulsivo que tenemos sentado en la Moncloa que todavía no ha sido capaz de hacer una Ley de Pandemias como prometió a bombo y platillo.

Obviamente, cuando asemejo a nuestro presidente con un psicópata narcisista o un mentiroso compulsivo, lo hago en clave de humor, porque ahora, en este país, se puede insultar al Rey, quemar sus fotos y faltarle al respecto siempre que se haga humorísticamente.

Qué gracia escuchar a un señor que ha incumplido absolutamente todo lo que ha prometido, dirigirse a la nación hablando de compromisos.

Me troncho de la risa.

José García Cortés

    31-12-21

LA REFORMA LABORAL EN ESPAÑA

Me comprometí con mi amigo Rafael en compartir opinión sobre la reforma laboral.

Además, me apetece mucho hablar de ello porque este tema me llega bastante dentro, puesto que lo he vivido desde diferentes posiciones. Entre 1.975 / 1981 fui un activo sindicalista, después fui trabajador por cuenta ajena mucho tiempo y en los últimos 15 años de mi vida laboral he sido empresario.

En todo caso, antes de empezar aviso (para no ser traidor) que es un tema poliédrico y que no es solo técnico, pues tiene que ver con situaciones estructurales, con sentimientos, con nuestro modelo de vida y, además, necesariamente largo de abordar, pero como es culpa de Rafa, después os daré su correo para que le “felicitéis las Pascuas”.

A pesar de lo que diré, no quiero dejar de expresar una cierta visión optimista cuando comparo, con la perspectiva que te da el tiempo, la situación de los trabajadores en la década de los 70 con la que hay en la actualidad, y he de reconocer que los avances han sido sustanciales, quizás en exceso, como luego explicaré. Pero hablar de un marco que garantice y promueva el mundo laboral es mucho más que la regulación de las condiciones de trabajo (seguridad, salubridad, cobertura,…), de los horarios, de los descansos,…., es hablar de instalar una serie de palancas que promueven/condicionan/restringen la actividad laboral, que tienen que ser impulsadas por los gobiernos con el concurso de todos los actores.

Y el conjunto de los problemas que nos aquejan y las medidas que se necesitan (a corto, medio y largo plazo), no se desean ver porque derivan de una realidad que escuece mucho y afecta directamente a este Gobierno y a sus predecesores, porque, aspirando a un cómodo y anestésico “estado del bienestar”, se ha generado una situación disfuncional, donde la “sobreprotección mal entendida” provoca al tiempo más  parados permanentes, mayor menoscabo a la realización personal de los trabajadores y un sobre coste en la gestión.

Se supone que cualquier reforma laboral tiene que perseguir al mismo tiempo “flexibilidad” para los empresarios en la contratación y despidos para adaptarse a las situaciones competitivas del mercado, al tiempo que debe proporcionar “seguridad” y protección adecuada para los trabajadores con objeto de que nunca se encuentren en desamparo. Y así lo exige la Comisión Europea, que nos está persiguiendo para que lo que se pacte con los agentes sociales sea “consistente” con los objetivos de impulsar la recuperación económica y transformar el sistema productivo español.

Pero, ¿qué pasa cuando las medidas que se toman son puramente estéticas (en los planes grandilocuentes de recuperación, transformación y resiliencia de los que se les llena la boca) o, peor aún, ideológicas (como la perseguida eliminación de los convenios de empresas desde el minuto uno)?. Como diría el Sr. Sánchez:  pues eso.

Pues eso es lo que está ocurriendo en nuestro País desde hace tiempo (con alguna excepción de los avances procurados en la Ley de Fátima Báñez). Nuestro mercado laboral es muy, muy rígido y no tiene solución porque no se abordan las cuestiones de fondo ni se tienen en cuenta las singularidades de nuestra economía y nuestra sociedad para poner remedio/mejora a los problemas (que muchos son estructurales). Nadie se atreve a trabajar a fondo porque saben que hay que adoptar soluciones impopulares y, en todo caso, con resultados a largo plazo. Ambas cuestiones son obviamente incompatibles con las luces cortas con las que conducen nuestros políticos.

Hay realidades que son cabezonas en relación a nuestro país y que afectan muy directamente o indirectamente al empleo y sus posibilidades de mejora futura:

  • Al menos desde 1976 el paro en España es superior al de los miembros de la UE.
  • Somos de los países de la U.E. con mayor número de desempleados de larga duración.
  • Tenemos uno de los mayores porcentajes de empleo juvenil.
  • A pesar de las mejoras de los últimos años nos movemos entre el último y penúltimo país de la U.E. en productividad.
  • España se mantiene como el país con mayor tasa de abandono escolar de la UE pese a la mejora de la última década.
  • Nuestra inmovilidad laboral es de las más altas de la U.E.
  • Nuestra estructura productiva es muy volátil, muy dependiente del turismo y con poca estructura industrial.
  • Nuestra administración no funciona.
  • Tenemos un peso del sector público que, sencillamente, asusta.

Cuando todos estos efectos persisten en el tiempo, ¿no se nos ocurre mirarnos el ombligo y analizar las causas que los originan.? Si no solucionamos (o vamos poniendo solución) a nuestros problemas estructurales, todo lo que hagamos serán paños calientes, en el mejor de los casos, pero nunca soluciones o avances significativos.

¿Alguien sensato piensa que NO son problemas estructurales que necesitan de pactos y políticas de largo plazo?

Me pueden decir que todo esto tiene que ver con nuestro modelo productivo, con nuestro enfoque de sociedad y no sé cuántas cosas más, pero lo cierto, es que, si no se tienen en cuenta a la hora de mejorar las cosas, nunca conseguiremos hacer una buena y verdadera reforma laboral.

Pero lo que estamos viendo, no dejan de ser los resultados, habría que analizar un poco los orígenes de los problemas y, para mí, lógicamente, tienen una parte importante en factores endógenos que me gustaría repasar lo más sintéticamente posible.

Si tuviera que dibujar el cuadro de relaciones de los actores más importantes en todo este tinglado, me saldría algo parecido a esto:

En la que hay que tener en cuenta una serie de singularidades de nuestra economía y nuestra forma de ser y actuar (un poco “singular” que nos hace, también en esto, diferentes), y un conjunto de actores, además, cada uno con sus intereses y sus capacidades de respuesta antes las cambiantes situaciones del entorno: 

  • Nuestra estructura.
  • Las “fuerzas sociales” .
  • Los gobiernos de turno.

NUESTRA ESTRUCTURA

Somos lo que somos, y en este punto, ni siquiera voy a opinar. Pero si no somos conscientes de lo que somos, difícilmente vamos a ser capaces de hacer un diagnóstico adecuado y de encontrar “las propuestas de mejora adecuadas”.

Y en este sentido, parece poco opinable (porque los datos están ahí) que tenemos:

  • Un elevadísimo peso de microempresas en España. El 99,2% de nuestras empresas tienen menos de 50 trabajadores, y el 92% menos de cinco trabajadores, con las consecuencias de fortaleza, inversión, …. Que ello conlleva
  • A pesar de las mejoras de los últimos años, unos de los peores datos de productividad en España. Trabajamos muchas horas, pero con una productividad de pena.
  • Una de las más bajas tasas de movilidad de los trabajadores, lo cual hace que no se aprovechen, ni en España ni en Europa las ineficiencias entre los mercados.
  • Uno de los porcentajes de economía sumergida más alto de Europa.
  • Uno de los países con mayor contratación temporal, generada en buena parte porque tenemos las mayores dificultades para el despido.
  • Uno de cada 4 trabajadores en activo en España, son funcionarios públicos, también uno de los porcentajes más alto de Europa.
  • Una de las tasas de sindicación más bajas de Europa
  • Una posición de cuarto/quinto país de la U.E. con mayor deuda pública.
  • Uno de los países de la U.E. con menor peso del sector industrial en el PIB
  • Una de las administraciones más pesadas, burocráticas e ineficientes de Europa.
  • Uno de los costes más altos sobre el sueldo bruto de los trabajadores

Y aquí estamos. Tenemos bastantes cosas buenas, pero ignorar las malas para pretender hacer cosas que se hacen en otros países más ricos o bien pensar que con medidas cosméticas estas debilidades van a pasar desapercibidas es un error que han ido cometiendo nuestros políticos, unos tras otros.

SINDICATOS Y PATRONAL

Nuestras “fuerzas sociales”, Ja.

Como he comentado, no podemos olvidar que el 99,2% de las empresas españolas tiene 50 o menos trabajadores (suelo establecido en el Estatuto de los Trabajadores). Por tanto, cuando pensemos en el “empresario” español, estamos hablando en la inmensa mayoría de las situaciones, en microempresas (familiares las más de los casos), y una representación real de los trabajadores a través de los sindicados de poco más de en 26.000 empresas sobre un total de 3,4 millones, es decir, a un 0,8%.

En segundo lugar, cuando hablamos de los empresarios de las pocas grandes empresas que hay en España (que aglutinan muchos trabajadores), si tenemos en cuenta que la mayoría son empresas bastantes reguladas como bancos, seguros, eléctricas, y todas nuestras cotizadas, sus propietarios son, en su mayoría, altos directivos con una actividad bastante transparente y controlada por el propio mercado, al menos en lo laboral.

Teniendo en cuenta la estructura empresarial española, en mi opinión:

  • No hay una representación sectorial de verdad que se adapte a nuestras singularidades.
  • No hay una representación sindical adecuada al tamaño de las empresas
  • No hay afiliación que otorgue suficiente independencia a las “fuerzas sociales”

Hago estas matizaciones relacionadas con el tamaño de nuestras empresas para cuestionar, en primer lugar, la actividad de los sindicatos españoles, y digo de los sindicatos y no de la función de la representación sindical a la que considero “cuasi sagrada”.

Atrás quedaron personas como Marcelino Camacho, Nicolás Redondo, o dirigentes de la USO o incluso de la CNT, que tuvieron, todos, un papel crítico en la transición española y sus años posteriores hasta la estabilización política y el despegue económico de España.

En la actualidad, y salvando las lógicas excepciones, que dignamente existen, los sindicatos están repletos de ignorantes, de memos y de vagos que usan y abusan de la supuesta representación social en su propio beneficio. Estas organizaciones se han convertido en prostíbulos de la función sindical que la venden por dinero para no dar un palo al agua, “defendiendo” solo a caras duras y parásitos de la sociedad. Ya en mi etapa empresarial volví a tener relación con ellos (como consecuencia de la impartición de formación subvencionada), y la experiencia fue exactamente la misma que tratar con organizaciones mafiosas, exactamente las mismas.

Es difícil encontrar en nuestro país, organizaciones tan opacas respecto a su actividad y en cuanto a su financiación. ¿Alguien sabe de verdad cómo se financian?, ¿cuántos liberados sindicales de verdad tienen?, ¿reportan a alguien sobre esa supuesta labor de representación e información sindical.?. Si alguien tiene los santos bemoles de averiguarlo, porfa, que nos de una pista, porque tengo la sensación de que la población trabajadora está al albur de los intereses de aquellos que subvencionan a sus “representantes”. Por cierto, como acabamos de tener la ocasión de ver en el infame acuerdo de los transportistas o los sindicatos catalanes manifestándose a favor de la “lengua catalana”.

Casi otro tanto pienso sobre la representación “real” de la parte empresarial. Si bien, y aunque creo que no existe ese descarado nivel de corrupción que desde hace años se instaló en los sindicatos, en las diferentes organizaciones empresariales, cámaras de comercio y otros “representantes” de los microempresarios españoles, veo bastantes “chupopteros” emboscados.

Lo cierto es que aproximadamente el 95% de las empresas españolas son organizaciones que no “usan” a los sindicatos ni a la patronal y sin embargo están obligados y constreñidos por los convenios y otras actuaciones que condicionan su labor.

TRABAJADORES

Ahora creo necesario hablar también un poco de los trabajadores, en cuyo colectivo hay que hacer, necesariamente, una separación en dos grandes grupos:

  • Los trabajadores normales, del sector privado, expuestos a las inclemencias del mercado
  • Los trabajadores “privilegiados”, es decir, los funcionarios, a los que hay que dedicar un apartado especial en el próximo artículo. Sirva de amenaza.

Me refiero ahora al colectivo del sector privado, que también tiene que recibir lo suyo. Aquí se concentra de una forma importante el otro enemigo invisible español, la economía sumergida, que llegó a superar el 20% del PIB durante la crisis financiera que se inició en 2008 y que tiene mucho que ver con cualquier “reforma laboral” que queramos hacer ya que es un reservorio importante de fraudes laborales no imputables a los empresarios.

Puedo asegurar en este minuto, que, en la agricultura, en la construcción y otras actividades comerciales y más industriales que giran en torno a empresa de pequeño tamaño, es imposible (o muy difícil) encontrar trabajadores que, estando en el paro (o no estándolo), quieran que les des de alta en la Seguridad Social por los días de contratación que necesitas. 

Y esto es fruto de esa “cultura” de subvenciones y falsa protección que hemos ido generando en nuestro “estado del bienestar”, unido a una nula persecución de ese fraude por parte de la administración. Yo, hoy no tengo más remedio que tomar algún trabajador a tiempo parcial para ciertas labores agrícolas, pero como no quiere nadie que les comunique el alta en la S.S., si hubiera algún problema, tengo que asumir el riesgo de que la culpa será del empresario.

No quiero comentar el tema de la formación de los trabajadores. Todos entienden la formación como un derecho, ninguno como una obligación, pero lo cierto es que sin ese esfuerzo personal e individual (además de los medios estatales o empresariales), el trabajador se va quedando progresivamente rezagado y se ve obligado a renunciar a mejores opciones laborales, en su sector o en otro distinto, o bien los que le proporciona la movilidad territorial o comunitaria, porque hay que tener en cuenta que, según el  Annual Report n Intra-EU Labour Mobility, el mayor porcentaje de personas activas móviles tienen niveles educativos altos y de esa manera aprovechan los desequilibrios de los diferentes mercados.

Hemos ido creando, en este país, que es uno de los reyes de la picaresca (no lo olvidemos), un concepto erróneo del estado del bienestar mediante el “cobro lo más que puedo, trabajando lo menos posible, sin esforzarme en estudiar y sin pagar impuestos”. Eso sí, después, el papá estado me tiene que arreglar todos los problemas.


LOS GOBIERNOS DE TURNO

En este conglomerado que tenemos conformado en nuestro País, tenemos un Estado que tiene, como en los buenos teatros, papeles variopintos, ya que:

  • Por un lado, aportan subvenciones a las “fuerzas sociales” eliminando su independencia y convirtiéndolas en brazos de sus intereses.
  • Por otro lado, son los patrones de los funcionarios, y los que dictan las normas sobre su contratación, retribución y despidos (¡huy!, eso no, aquí no se despide ni al tato).
  • Y con la otra mano, fija y dicta las políticas económicas que afectan a la generación de empleo y a las coberturas de los trabajadores.

Aquí tenemos otro de los problemas estructurales de este País que afecta, prácticamente a todo en nuestras vidas, pero también muy poderosamente a la generación y distribución de empleo. Una administración que no solamente tiene una configuración del siglo pasado, sino que aún tiene reminiscencias del siglo XIX.

En la parte más concreta relacionada con el empleo, muchos tuvimos el gozo de disfrutar el INEM (obviamente puro sarcasmo), que después fue el SEPE y que ahora se transforma en la Agencia Española del Empleo, para que “»deje de estar pensada para los desempleados y esté pensada para la sociedad española en su conjunto, trabajadores, personas y empresas«. También, pues eso.

Es cierto que tanto desempleado requiere ser “administrado”, pero también necesita de políticas activas, de portales ágiles de búsquedas de empleo y de medios (y vocación) de control para eliminar tanto fraude como se está consintiendo.

Confiemos en que el nuevo organismo sea algo más parecido a lo que necesitamos y no esas estructuras mastodónticas ministeriales al estilo franquista a la que nos tienen acostumbrados.

CONCLUSIONES

Las claves para mejorar nuestro marco laboral, lo que de verdad está en juego, deberían girar en torno a:

  • La implementación de políticas que incentiven el crecimiento en el tamaño de nuestras empresas).
  • La agilización de los trámites burocráticos en el emprendimiento, que son las que generan riqueza y empleo, respetando los derechos básicos del trabajador.
  • Una mayor flexibilidad en la contratación y despidos para la empresa que garantice su competitividad y eludiendo la falacia de que eso recorta los derechos de los trabajadores.
  • Mantener/incrementar seguridad al trabajador, con políticas activas que le permitan incorporarse al mercado de trabajo y con las mejores condiciones laborales en cada uno de los sectores productivos.
  • Incorporar planes de vigilancia contra el fraude de los trabajadores que perjudican al resto de personas no defraudadoras.
  • Reforzar más los convenios e empresa y limitar la imposición de los sindicatos que son entes interesados que no representan a nadie (o a pocos).
  • El incremento de la formación (la de verdad, no la de figurar), debiendo ser obligatoria en todos los casos y, en especial, para los desempleados
  • Implementación políticas estatales que permitan incentivar la movilidad laboral.
  • Prever/mantener coberturas de los trabajadores antes situaciones de crisis.
  • Incrementar los salarios de los trabajadores, pero vinculándolos a la productividad.
  • Conseguir que la administración funcione y consiga incrementar la eficacia de las políticas activas de empleo,
  • Rebajar el peso del empleo público y/o al menos, incrementar su modernización y productividad.
  • Ir poniendo los medios para independizar a las “fuerzas sociales” y conseguir que se conviertan en verdaderos representantes de los trabajadores.
  • Bajar el peso de la seguridad social a cargo de la empresa para facilitar la contratación y hacer más competitiva a las empresas.

Y teniendo en cuenta esto, nos desayunamos con el texto de reforma laboral planteado por el Gobierno y al que ya han dado el visto bueno ya las “fuerzas sociales”. Las novedades afectan a:

Tipos de contratos:  Se establece que el contrato de trabajo ordinario será el indefinido y que sólo podrán hacerse dos tipos de contratos temporales: el estructural y el formativo.

Prevalencia del fijo-discontinuo: Se fomenta el contrato fijo discontinuo para la realización de trabajos de naturaleza estacional o actividades de temporada.

Negociación colectiva: El convenio de sector recuperará su prevalencia sobre el convenio de empresa.

Contratas y subcontratas: A las contratas y subcontratas se les aplicará el convenio del sector de la actividad realizada.

Nuevos Erte: denominados Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo (le ha faltado lo de resiliente), contarán con dos modalidades: una cíclica y otra sectorial,

Un paso atrás y un duro golpe a la competitividad. Lo que han hecho no tiene otra finalidad que el de dar más contenido al brazo “social” del gobierno (me ha venido a la cabeza la palabra perros, pero no lo voy a poner) para seguir manejando las calles. Hay por tanto un absoluto trasfondo político/mediático y ningún interés en arreglar/mejorar de verdad alguna cosa. Más bien al contrario. Si pierden los sindicatos fuerza en la negociación colectiva, ¿qué les queda para no extinguirse.?

Bendito sea Dios.

José García Cortés

     25-12-21

24 DE DICIEMBRE

Hoy es un día muy importante de celebración familiar, a pesar del virus, los españoles intentan reunirse para festejar juntos la llegada de la Navidad.

Los miembros del gobierno y sindicatos, como no, son los primeros en salir corriendo, no sin antes manipular la ¨reforma laboral¨. En los medios se jactan de los logros conseguidos en economía y trabajo. Entonces, como se entienden que quieran cambiar y derogar dicha reforma.

Un 24 de diciembre de hace 185 años, el general Espartero pone fin al sitio de Bilbao. Se puede decir que el fin de la primera guerra carlista. Después de la firma del ¨Pacto de Vergara¨, el general Cabrera derrotado, se traslada a Cataluña, donde seguía teniendo apoyos, ya conocéis a los independentistas. Fue derrotado totalmente un año después. Espartero ( Duque de Morella), fue regente  (1840 – 1843).

La situación de España era insostenible. Isabel II es nombrada reina con escasa edad, tensiones de socialistas, comunistas y nacionalistas, como siempre, nos tienen acostumbrados. Lo más característico, la revolución de Narváez en 1848. Menos mal que a esta etapa de reinado, se le llamó ¨la década moderada (1844 – 1854)¨.

Dos hechos históricos importantes ocurrieron también durante estos días, aunque muchos años atrás. El primero; el fallecimiento del último Rey de Asturias, Alfonso III (910), hijo de Ordoño I, mandó construir la cruz de la victoria. Se puede ver en la catedral de Oviedo. El segundo, la toma de Zaragoza  (1118) (Zaraqusta, llamada así por los musulmanes), por Alfonso I de Aragón, marido de Urraca I de León. Fue un hecho muy relevante en la reconquista.

Estos hechos relevantes, no los conocerán las futuras generaciones por la prohibición de estudiar la asignatura de historia en el contenido curricular.

FELIZ NAVIDAD.

M.L.M.

24/12/1921

DESAPARICIÓN DE LA HISTORIA DE ESPAÑA DEL CONTENIDO CURRICULAR

Cada día, nos despertamos con alguna noticia impactante procedente de este gobierno repleto de ignorantes, jactanciosos, extravagantes, lerdos y provocadores. Los nuevos acontecimientos que preparan, sobrepasan la infamia, la memez, el dislate, la truhanería y la desvergüenza. Buscan irritar a la población trabajadora, responsable y cultivada.

No quiero referirme a este par de mostrencos del Ministerio de Consumo e Igualdad, centros de reclutamiento de delincuentes y despilfarro. Su escasa formación no les permite ver sus atrocidades. Quiero mencionar tres acontecimientos que realmente me han estremecido:

            – Pasar de curso con suspensos, incluso a la universidad

            – Borrar la historia de España del diseño curricular

            – El acoso a un niño de 5 años en Carnet de Mar por querer sus padres que reciba el 25% de sus enseñanzas en español, como manda la ley. Hechos similares, solo se han visto durante el nazismo con el sometimiento a los judíos o a los norteamericanos en EE.UU. a principios del siglo XX principalmente. Recordemos a la niña de 6 años ( Rudy Bridges ) en Nueva Orleans que acudía escoltada a clase cada día para no ser increpada.

Hoy me voy a referir a la desaparición de la historia de España de los contenidos curriculares.

No podría imaginarme que el PSOE retire la posibilidad de que las futuras generaciones conozcan su pasado, de dónde venimos, como hemos llegado hasta aquí. No hay que pensar mucho en las causas, apoyado este gobierno por nacionalistas y comunistas. Su pasado es tan avergonzarte y genocida, que no quieren que se conozca. No hay mas que ver lo que está pasando con los etarras, de asesinos cobardes, a héroes.

Los nacionalistas y comunistas tienen mucho que esconder. Estos últimos, son los herederos de los líderes más genocidas de la historia. Así podemos recordar a Lenin (1917), Stalin (1841), nacimiento del partido comunista chino desde el año 1921, comunismo en Vietnam desde el año 1930 o la revolución cubana en el año 1959 entre otros. Decenas de millones de personas, perdieron la vida de hambre o masacradas. Los que sobrevivieron, adoctrinados, presos, o sometidos a la pobreza.

Esta extrema izquierda junto a los revolucionarios golpistas y nacionalistas, no quieren que las futuras generaciones conozcan la historia de su País. No podrían ser adoctrinados, engañados y doblegados. No quieren que se sepan múltiples acontecimientos. Expondré algunos:

  • La península ibérica fue invadida por numerosos pueblos constantemente. Así, fenicios, griegos, cartagineses, romanos, suevos, visigodos, vándalos, tántalos y pueblos musulmanes, pararon por nuestra tierra desde el año 1104 a. de C. hasta el siglo XV. Esta mezcla de culturas, enriqueció siempre a sus habitantes. Desde que gobernaron los Reyes Católicos, España ha estado unida, con alguna excepción como ahora veremos.
  • La Marca Hispánica en Cataluña fue realizada por los franceses, que invaden estas tierras hasta Barcelona (año 785 – 801). El resto del territorio hasta la zona oeste de Navarra la ocupan sus habitantes. Estos sí supieron poner a Carlomagno en su sitio. Batalla de Rocesvalles en el año 778. La Marca catalana  y sus condes afrancesados sometidos a las ordenes del Emperador. Sus habitantes, por sí solos,  no supieron frenar el avance musulmán como ocurrió en Navarra, Asturias y Aragón.
  • Urraca I de León (año 1109), Reina León. De su matrimonio con Raimundo de Borgoña, nace Alfonso VII, el Emperador, gobernaría sobre todos los peninsulares, incluida Portugal. Alfonso VI, quiso que su hija se casara con Alfonso I de Aragón a la muerte de su primer esposo. La razón, unir las fuerzas frente al invasor musulmán. Las pretensiones del nuevo Rey de gobernar León y Castilla, hicieron que el matrimonio terminara. Berenguela de Cataluña, hija de Ramón Berenguer III y hermana de R.B. IV, se casa con Alfonso VII. Es madre de dos Reyes, de Castilla (Sancho III) y de León (Fernando II).
  • Ramón Berenguer IV, nunca fue Rey de Aragón. A la muerte de su suegro, Ramiro II, Petronila, su esposa, sería la Reina. El, sería Príncipe de Aragón (1137 – 1162). Alfonso II, su hijo, sería el primer Rey que une el Condado de Cataluña con el Reino de Aragón (reina hasta el año 1196).
  • Juan I de Castilla (1379), hijo de Enrique II, tuvo dos hijos que gobernarían Castilla y Aragón. Enrique III y Fernando I. Familia Trastámara. Fernando II el Católico, sería nieto. La corona de Aragón y Castilla procedían de esta misma familia. Fernando I se enemistó con las Cortes Catalanas y el Papa Luna, Benedicto XIII. Su hijo Juan II, pierde todo el poder de las provincias transpirenaicas. Ante su derrota en la Batalla de Olmedo, pide ayuda a la Corona de Castilla.
  • Las hijas de Fernando I se casaron con Juan II de Castilla y Eduardo I de Portugal.
  • Pedro II de Aragón, ayuda a Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra en la batalla de las Navas de Tolosa (1212).
  • Alfonso I,II y Pedro II hicieron incursiones en Andalucía, No duraron mucho sus éxitos en el sur.
  • Pedro IV de Aragón colabora con el Rey Castellano, Alfonso XI, en la batalla del Salado (1339). Fue derrotado por los benimerines. Castilla pidió ayuda al Rey Portugués Alfonso IV, dado que el monarca, se encontraba casado con su hija, María de Portugal. Finalmente ganaron la batalla.
  • Alfonso IV de Aragón, hijo de Pedro IV, colabora en  la reconquista con Alfonso XI de Castilla. Inicia por sí solo la conquista del Reino de Granada, ya que el Rey castellano np lo vio correcto en ese momento. Fracasó y pierde parte del reino de Valencia.
  • Desde la unión de Isabel I y Fernando II hasta el fallecimiento de Carlos II, fue la época imperial española más solemne. Duraría dos siglos. España permanecería unida siempre.
  • En el año 1640, los revolucionarios catalanes, se unen al enemigo de España, Luis XIII. Los ciudadanos pagaron las terribles consecuencias.
  • Año 1701, Guerra de sucesión española entre partidarios de los Borbones y los Austrias. Felipe V ganaría el conflicto. Durante 10 años, gobernaría en Cataluña el Archiduque Carlos. El territorio quedaría arruinado y masacrado gracias a los revolucionarios. Los habitantes de Cataluña vuelven a sufrir las consecuencias. Cuando Carlos III, Rey de Nápoles, entra en Barcelona en el año 1759. para gobernar España debido a la muerte de sus hermanos Luis I y Fernando VI, la población gritaba, ¨viva el Rey Carlos, el verdadero¨.
  • En el año 1808, Napoleón invade España, los catalanes colaboran intensamente con los invasores.
  • En el año 1833, se inician las guerras carlistas en España, entre los partidarios del segundo hijo de Carlos IV, reinaría como Carlos V, y Fernando VII e Isabel II, su hija. En el año 1843, se inicia la segunda guerra callista, solo ocurre en Cataluña. Siempre se impuso la dinastía borbónica legítima, con la excepción del reinado de Amadeo I (1971). Dos años duraría su reinado. Se proclamaría a continuación, la Primera República.
  • Dos hechos no gustan a los independentistas y a la izquierda; la implicación de los empresarios catalanes en la esclavitud y revolución cubana, y, el envío de miles de soldados ingleses durante estas guerras, para luchar a favor de Isabel II.
  • Colaboración independentista y burguesía nacionalista con las dictaduras de Primo de Rivera y luego con Franco.
  • Aplastamiento de A. Lerroux a los catalanes durante la Segunda República, por haber proclamado el Estado Catalán (1934).
  • En el año 1917, surge la revolución rusa con todas sus consecuencias que ya conocemos. En España, no se hizo esperar. Existía un buen caldo de cultivo para la llegada del comunismo.:
  • Desafío a la restauración borbónica.
    • Desafío independentista catalán.
    • Huelga general revolucionaria.

Hoy nos encontramos con un panorama parecido. Si los políticos de izquierda extrema y el nacionalismo, mantienen a las futuras generaciones, ignorantes, lo tendrán más fácil.

Recuerdo las tertulias y artículos de opinión en el año 2002 y 2003, que hablaban de la derechización de la juventud, del progreso de la Nación, del pleno empleo, de la riqueza española, que estábamos próximos a entrar en el G8, y, lo más importante, la izquierda andaba sin rumbo y sin futuro. Cómo se arregló esta situación; 11 de Marzo del año 2004. Estos sanguinarios atentados volaron el futuro del País. La derecha española desaparece, politólogos de nuevas generaciones, vomitan odio. Los medios se hacen de izquierdas, pero lo peor de todo, surge un nuevo Presidente: ZP. Ni él mismo se lo podía creer. Nombra unos cuantos mamarrachos, y se pone a gobernar. Su primera ley, ¨ley de la memoria histórica¨. Había que volver a levantar odios entre los dos bandos, recordar hechos olvidados de la dictadura y el nacionalismo, y los mejor aún, crear un nuevo ¨Frente Popular¨. No había otra forma de seguir ganando elecciones. Los españoles ya aprendieron que con la izquierda que tenemos, no se puede progresar.

Lo peor de toda esta situación: que al acceder a la Presidencia el Sr. Rajoy, se encuentra que cuando la izquierda gobierna, vuelve a hundir la economía y genera seis millones de parados. Este, no cambia la Ley electoral, regala dinero a los medios de comunicación de extrema izquierda, e hizo mal la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Las consecuencias también las conocemos, gobierno del ¨Frente Popular¨, con anarquistas, bolivarianos, comunistas e independentistas. Ayudados por sindicalistas, revolucionarios y policía política. La única democracia que conocen, es la suya.

Como van a querer una juventud culta, trabajadora y responsable. Si hay que pasarlos de curso sin aprobar, se hace. Desaparición de toda la historia de España, no sea que aprendan que lo peor que ha ocurrido en nuestro País, sea la izquierda, la república, el nacionalismo y las autonomías. Que no sepan que la política exterior actual mantenida, es nefasta, ya no nos respetan en ningún lado. No hay mas que ver la pinta de Julissa Reynoso, nueva embajadora de EE.UU. El abuso del Rey de Marruecos, permanencia de Gibraltar como colonia, tratados agrícolas y de pesca con la U.E. etc.

Se me ocurren numerosos acontecimientos para continuar estas líneas, pero estamos cerca de Navidad y no os quiero aburrir.

Espero que paséis unos días inolvidables, eso sí, protegeros de ¨omicrón¨, que viene mal.

            MANUEL LOZANO

                     19-12-21

HUELGA DE JUGUETES

En todos los gobiernos que hemos tenido en democracia (de un color y de otro), siempre ha habido un Ministro al que, la sorna popular lo han  calificado de “tonto”. Si hiciéramos una encuesta, ¿quién saldría ahora como el “Ministro tonto”,? pues eso.

Este buen señor, dirige un Ministerio al que le corresponde “la propuesta y ejecución de la política del Gobierno en materia de consumo y protección de los consumidores y de juego”, tiene, además de su gabinete, una Secretaría General de Consumo y Juego y una Subsecretaría de Consumo, quienes, a su vez, y además de sus correspondientes gabinetes técnicos, tienen otras Direcciones Generales y varias Subdirecciones Generales.

Con un presupuesto de 60 millones de euros para 2.022, el departamento que dirige Alberto Garzón ha promovido un parón simbólico «para que los juguetes reclamen su derecho a jugar con el 100% de los niños y niñas, no solo con el 50%».

Es muy probable que sea una persona bienintencionada que trata de concienciarnos sobre el riesgo de reproducir roles y estereotipos sexistas en la publicidad de los juguetes, y de que quiere que comamos mejor y más sano al tiempo que contribuimos a reducir la contaminación medioambiental, pero lo cierto es que cada vez que abre la boca, provoca impactos negativos en los respectivos sectores sobre los que incide. Finalmente, el Ministerio de Consumo acabará con el consumo.

La verdad es que no se si hace falta gastar ese dinero, porque yo cuando veo jugar a mi nieto (que es el ejemplo más cercano que tengo en ese tramo educacional), me parece que lo hace con absoluta naturalidad tanto con los chicos como con las chicas, y en especial con Carolina que dice que es su mejor amiga.

Por cierto, su amiga Carolina le suelta a mi nieto, de vez en cuando, unos sopapos de cuidado cuando se pelean por alguna cosa. No sé, sr. ministro, si eso (o lo contrario, pues algunas veces es él el que le sacude a ella) puede ser considerado violencia de género o no, o simplemente juegos de niños.  ¡Ah!, pero eso será competencia del Ministerio de Igualdad, y de sus 550 millones de euros de presupuesto, ¿no?.

Le decía que no solo observo, sino que estoy dispuesto a poner mi granito de arena y, aunque el no lo pida, nos vamos a esforzar en regalarle juguetes sin género. Pero no crea que es fácil, verá: Si pienso en regalarle, por ejemplo, un “Baby Mocosete”, no se si tiene que ser una muñeca o bien tiene que tener colita, o, quizás tenga que comprar una parejita, no sé.

El otro día, su amiga Carolina jugaba con un avión, pero hasta ahora no me fijado si lo lleva una pilota, que no es una pelota (en catalán) o un piloto, porque quizás debiera comprar a mi nieto un avión con una piloto y a ella otro avión con un piloto. ¡Qué lio!

Pero eso lo pensaré un poco más cuando termine con la colección de dinosaurios que le acabamos de comprar, porque llevo media mañana dando vueltas y más vueltas al Tiranosaurio Rex, al Spinosaurus, al Triceratops, al Velocisaurus, y otras criaturas como esas y la verdad es que las noticias son esperanzadoras. Estoy llegando a la conclusión de que sí son juguetes adecuados para niños, niñas y niñes, porque claramente no tienen nada. Yo los he mirado, por arriba, por debajo, por los lados, y la verdad es que, a pesar del realismo con el que están hechos, no veo cómo se reproducían esos animales.

A ver si resulta que el Sr. Ministro nos puede decir si ésa fue la causa de su desaparición. Yo creo que algo sabe el muy bribón, porque un poco de dinosaurio comunista sí que tiene.

Todo esto sería muy gracioso si no tuviéramos que endeudarnos cada vez más para pagar tanta pamplinada. Hay señor, si es que hay más tontos que botellines.

José García Cortés

     11-12-21

LA SAUDADE

Querida hija, espero que estés bien al recibo de la presente, nosotros bien gracias a Dios.

Perdona que te moleste otra vez, pero cada día estoy más engollao con estos políticos que hablan, mu relimpios y mu requetebién, pero de verdad que, entenderlos, lo que se dice entenderlos, no los entiendo mu bien.

Ayer estuve escuchando a esa señora que manda mucho, que va después del Presidente y que al parecer debe vivir en un segundo, una tal Yolanda Díaz, que no se si es pariente del Pablo, el de las porqueras, porque se asemeja mucho a su señá madre. Y la escuchaba yo porque estaba mu interesao en ver si me decía algo sobre las cosas que yo te escribí en mi última carta, ya sabes, lo del gasoil, la luz, los precios y esas cosas, y resulta que dice:

“Hoy, toda política es política climática. Un abordaje efectivo del cambio climático, nuestro principal reto como humanidad, parte de entender que justicia climática y justicia social son dos caras de una misma moneda, por ello debemos exige un pacto verde europeo que ponga el trabajo decente en el dentro que fomente un crecimiento inclusivo y sostenible que apuesta, en todo momento, por el ensanchamiento de nuestras sociedades. En portugués y en Galego, tenemos un concepto único, difícilmente traducible, la Saudade. De entre las muchas definiciones  que han tratado de capturar esta idea tan escurridiza, me quedo con la ofrecida por Rafael Dieste, a que para el escritor gallego, La Saudade es la inquietud de llegar y la alegría se seguir. La Saudade nos habla así, de la tensión irresoluble entre presente y futuro, entre la incertidumbre y la esperanza. Así, frente a la parálisis y el miedo, creo firmemente en esa Saudade que dinamiza nuestro proyecto de transformación y nuestra labor de gobierno, a pesar de las dificultades y las resistencias, movido por las discrepancias entre lo real y lo posible y centrado en objetivos concretos y metas ambiciosas”.

Y chica, qué quieres que te diga, que seguro que por eso han puesto a esta mujer tan relamía y tan lista en ese puesto tan importante, pero, debe ser que yo, como no me dieron estudios, pos no me he enterao de ná. Pa mi que estaba hablando del aire acondicionao, climático o como se diga, y también no se qué cosa de la justicia, que algún pleito tendrán con eso, que digo yo.

Y también le pregunté al Saturnino, el alcalde, ¿te acuerdas de él?, que qué era eso de la Saudade, que ya te digo yo que pensaba que eso tenía algo que ver con lo de sudar, como cuando vienes de trillar, to pringao, pero no, como él si tiene estudios, me ha dicho enseguia que tiene que ver con aquello de cuando uno está triste y esas cosas.

Pero qué trabajo les costará llamar al pan, pan y al vino, vino, pos no, ahora resulta que no son ni chicha ni limoná, que ahora son transversales, risilientes y un montón de cosas raras, que fíjate tú que hasta los animales dicen que son seres sintientes, que me se han quitao las ganas de pedirle el caballo al Hilario no vaya a ser que eso me se pegue.

Bueno hija, pos sí, un poco triste me he quedao porque esta señora no me ha dicho ná de la luz, del gasoil ni de los precios ni, tampoco, de la cabra. Pero qué venaos.

José García Cortés

      3-12-21