¿PARA QUÉ NECESITAMOS A LOS POLITICOS?

No termino de entender el papel de los políticos, inundan nuestro día a día, bastante inundado ya de problemas. Tenemos que ponernos en contra o a favor suyo, como si entre nuestro circulo de relación no tuviéramos ya bastante. Y encima nos cuestan dinero, como si estuviéramos sobrados de ello.

Para qué los queremos? Qué nos aportan.?

La respuesta es clara e unánime. NADA de NADA.

Tenemos que estar pendientes de sus gilipolleces como si fueran nuestras todos los días. De sus egos, de sus ambiciones, de sus torpezas y sus tropelías. Acaso son hijos nuestros de los que debamos ocuparnos.?

A un hijo no se le consentiría ni la mitad de lo que se les consiente a ellos, y el hecho de haber votado a unos u otros no nos debería llevar a empatizar con ellos como si lo fueran. Son lamentables.

No resuelven nada, generan problemas donde no los hay y consideran a los demás la culpa de los problemas que ellos mismos han generado.

Tengo 4 hijos y 4 hermanos y por ellos haría, diría, lo que hiciera falta, tengan o no razón. Siempre he dicho que les apoyare siempre, aunque no este de cuerdo con ellos.

Se merecen los políticos ese trato.?

Ellos quieren que les apoyes y que además les des la razón, el colmo de los colmos.

Y todo ello para qué? Para que los queremos.?

Es una cuestión de egos propios y ajenos, de falta de opinión, de criterio.

Pagar a la clase política para que estén día y noche quitándonos el sueño como si fueran nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos o nuestros amigos. ¡¡Anda ya!!

Yo me preocupo por las cosas de los que me rodean, las cosas en las que puedo influir, las cosas que creo justas, necesarias, razonables… Ellos se meten donde no les llaman, para enredar, para sacar ganancia de rio revuelto.

Todos tratamos de tener nuestras cosas en orden, en paz, de ser un poco mas felices, de tener menos problemas cada día. Ellos, que ya tienen su vida resuelta a costa del erario publico, se ocupan de generar intranquilidad, enfrentamiento, inseguridad.

Y ahí están los medios de comunicación, hablando de ellos como si fuera lo único que hay, el ombligo del mundo. Una pandilla de inútiles que no saben hacer la “O” con un canuto. Inútiles venidos a mas gracias a los medios de comunicación. Unos los critican, otros los ensalzan, todos forman parte de ese juego. Y cuando lo piensas te preguntas a ti mismo, ¿por qué no he llegado yo a ser como ellos?, porque para ser político no hace falta ser nadie….

ESPAÑA S.A.

Ser accionista de una compañía tiene ciertas implicaciones y responsabilidades que no se pueden obviar. Pero… ¿y si queremos vender nuestras acciones y desvincularnos de ellas?

A mi me gustaría vender las mías y esperar a que bajen para comprar cuando cambie el ejecutivo, si es que me convence el que venga. Ese sería un buen indicador de la gestión del país, su cotización.

Pero qué es lo que me impide hacerlo, o ¿qué es lo que hace que ejercer este derecho (debería ser constitucional) encarece su ejercicio hasta el punto de no ser rentable mi operación?

No lo sé, sería bueno que los analistas y asesores patrimoniales lo incluyan en sus carteras de inversión.

Es una alternativa a la gestión de este país, una alternativa al gobierno, al desgobierno y a la falta de rigor, transparencia, seriedad, rentabilidad… de los que dirigen esta Sociedad (Anónima o Limitada) de la que participamos todos como accionistas.

Os imagináis un país sometido día a día al criterio de sus accionistas/ciudadanos?

Nota: por qué tengo ahora que pagar por el uso de unas carreteras que son mías, financiadas con los impuestos que pagué en su día.

Siempre recurrirán a aquello de que la política es distinta a la economía, que no se pueden comparar, para justificar comportamientos para mantener su estatus, sus gastos, sus “overheads” y su deficitaria gestión.

Rafael Valls

  11-11-21

LA AUTORIDAD

Aún recuerdo mis tiempos de la infancia y de la juventud en la que había bastante respeto por la autoridad, hacia los padres, hacia los mayores en general, profesores, policía, guardia civil, y un largo etcétera.

También es cierto que no tengo una añoranza completa, porque me parece a mí que había algo de abuso por parte de las “autoridades” (en casa, en el colegio, los agentes de la autoridad,..) de los que podías recibir un sopapo (o algo más) en menos de lo que canta un gallo.

Entrada la democracia en nuestro país, se fue generando la sensación de que los “excesos de autoridad” desaparecieron, entre otras cosas porque la sociedad se fue abriendo y el relevo generacional, producido tanto en la educación como en los agentes de la ley, contribuyeron a “equilibrar” la situación y, durante un tiempo, existió realmente la auctoritas del derecho romano, es decir, una cierta legitimación socialmente reconocida.

Pero en algún lugar del camino nos hemos debido perder. Hoy en día, ahora que yo pertenezco al grupo de los mayores, no me atrevo a reprender a los jovencitos cuando se comportan mal, porque me pueden soltar una fresca (o algo peor) de agárrate y no te menees.

En 2021, según denuncia el Sindicato Unificado de la Policía, se han producido 6.303 ataques entre enero y agosto a la policía nacional, lo cual suponen 26 delitos al día contra agentes. Y este sentimiento de desprotección no es exclusivo de policía nacional, sino que esa percepción se extiende al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y recriminan al Gobierno que no condene con fuerza las agresiones a los policías, demandando un apoyo explícito del ministro del interior.

Tiene narices (por no traer a colación de nuevo la frase de Federico Trillo) que este colectivo, que se juega literalmente la vida cada día por nuestra seguridad, tenga cuestionado su trabajo por parte de la ciudadanía, lo cual dificulta sus intervenciones y desmotiva a los cuerpos de seguridad. El principio de autoridad, tan necesario para mantener la paz social, está cada vez más comprometido y cada día es mayor la sensación de impunidad que en muchas ocasiones se traslucen en este tipo de agresiones.

Y si miramos al colectivo de los docentes, en el último curso completo presencial, se contabilizaron 39.675 agresiones físicas y verbales a los docentes de siete autonomías. Y no se conocen más porque en el resto, y en el Ministerio de Educación, carecen de datos que midan la evolución de la violencia en las aulas españolas, pero solo hay que escuchar a los profesionales que ejercen esta labor cada día para percibir el deterioro que están sufriendo sus relaciones con los alumnos y con sus padres (que en ocasiones es, incluso, peor).

Y si miramos hacia otro sector, cada día se producen dos agresiones a profesionales sanitarios en España, según datos del Ministerio de Interior, sin tener en cuenta las agresiones verbales y exigencias desmedidas que sufren nuestros profesionales a diario.

Y así podríamos seguir largo y tendido, pero claro, si La palabra autoridad que viene del latín y que significa aumentar, promover, hacer progresar, y si resulta que estos que se denominan “progresistas”, como la presidenta del Congreso de los Diputados (tercera figura relevante en el País), Meritxell Batet, cuestiona el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Supremo respecto a la retirada del escaño al diputado Alberto Rodríguez, qué ejemplo están transmitiendo a la ciudadanía.

Obviamente, estos gobernantes que tenemos, que mienten, que incumplen los pactos, que no gestionan para su pueblo sino para sus propios intereses, no ostentan la capacidad moral necesaria ni la voluntad de modificar lo suficiente para conseguir recuperar la «autoridad» que hemos, y seguimos, perdiendo en todos los estratos de nuestra sociedad.

Creo que debería ser un motivo de reflexión para las autoridades y “autoridadas” (última perla de Yolanda Díaz), porque es muy peligroso para nuestra sociedad lo que está ocurriendo y hay cosas que no se recuperan después fácilmente. Es como la vergüenza, que una vez que se ha perdido es muy difícil recuperarla y, ellos no la tienen.

José García Cortés

      26-10-21

LLENAR LA ESPAÑA VACIADA

Ahora sí, ahí le han dado. Aunque uno sea crítico, cuando se acierta, se acierta.

Qué contento estaría Don Benito Moreno, autor de la canción “España huele a pueblo”. Y es que nuestro querido Presidente, plantea sacar de Madrid organismos estatales para “desconcentrar” el poder público a la par que vamos llenando nuestra España vaciada.

Y es que es verdad, la portavoz del gobierno, la Sra. Montero, defiende la descentralización en busca de acercar las instituciones a los ciudadanos (debe ser que no es suficiente que haya un delegado del gobierno en cada territorio), Ximo Puig y su alquimia, han cuadrado el círculo con una sociedad policéntrica, y hasta Miguel Ángel Revilla se ha preguntado porqué no pueden estar en otras partes de España. Se queja, y con razón del «centralismo» de Madrid, «que choca con nuestro Estado de autonomías» y recrimina a Sánchez que el 80% de la población viva en el 20% del territorio.

¿Cómo no se nos había ocurrido antes.? Con una sola imbecilidad podemos arreglar el problema de la España vacía y yo quiero poner mi granito de arena proponiendo algunos traslados de ministerios a pueblos perdidos de nuestra querida geografía para repartir ese enorme privilegio que ha tenido Madrid hasta ahora.

Algunas de mis propuestas supondrían el traslado completo de un ministerio a una sola localidad, y en otras ocasiones, en aras a una mayor justicia social, habría ministerios que tendrían que tener diferentes sedes para una mejor cobertura. Así las cosas, mi propuesta es la siguiente:

  • Ministerio de Ciencia e Innovación, traslado a Ingenio(Gran Canaria). Aunque Ingenio no sea precisamente un pueblo despoblado, es que su nombre lo pone a huevo.
  • Ministerio de Justicia, traslado a Villalibre de la Jurisdicción (León). Desde luego, no van a conseguir la renovación del C.G.P.J., pero sí que estén la mar de contentos en este pueblo de 247 habitantes.
  • Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, traslado a Quinto Pino (A Coruña). Muy bien, bastante alejado de Marruecos.
  • Ministerio de Igualdad, a bote prontose me ocurre que tendría que tener sedes en tres pueblos, Chulilla (Valencia); Villaviciosa (Asturias)  y Guasa (Huesca), pero la verdad es que no sé muy bien porqué.
  • Ministerio de Consumo, el logroñés Sr. Garzón, intentará aclarar sus problemas con las carnes y estará encantado en compartir sedes entre Malcocinado (Badajoz)  y El Gordo (Cáceres).
  • Ministerio de Defensa, que, con la misma paciencia que dió lugar el asedio que justifica el refrán, la Sra. Robles tendría que compartir sede también entre Peleas de Abajo (Zamora) y Peleas de Arriba (Zamora).
  • Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, un par de sedes podrían ser adecuadas a este ministerio, como por ejemplo Cariño (A Coruña) y Buenamadre (Salamanca), “Pa qué más”.
  • Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Si continuara el Sr. Ábalos, se habría buscado una ubicación en Extremadura, para que gozara el Sr. Ministro de los magníficos trenes que la comunican, pero ahora, la Sra. Sánchez, tendría que compartir sede entre Correpoco(Cantabria) y  Aveinte (Ávila).
  • Ministerio de Sanidad, por razones de cobertura territorial, tendría que tener diversas sedes, por ejemplo, en Elciego (Álava); Sordillos (Burgos); Espera (Cádiz); Villatuerta (Navarra); La Aparecida (Alicante): Codos (Zaragoza) y Calamocos (León).
  • Ministerio de Hacienda, ya sabemos que somos todos y en todos los sitios querrían recibirlos, pero aún diversificando, no podría tener sede en más de 5 ó 6 pueblos repartidos por la geografía, por lo que sugiero los de Peligros (Granada); Diosleguarde (Salamanca); Calaveras (León); Los Infiernos (Murcia) y Humilladero (Málaga).
  • Ministerio de Educación y Formación Profesional, serían suficientes un par de pueblos para lo que tenemos actualmente, y podrían tener sus sedes en Escucha (Teruel); Recuerda (Soria).
  • Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, podría hacer su tránsito en cinco localidades para tener una representación adecuada, por  lo que se sugiere: Guarrate (Zamora);   Pozal de las Gallinas (Valladolid) Matagorda (Almería) La Colilla (Ávila) y  Cenicero (Logroño), para arreglarlo un poco.
  • Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que, siendo España un país rural, rural, debería ser el que más representación tenga repartiendo sedes por doquier, como, por ejemplo en: Pollos (Valladolid) ;  El Ajo (Ávila) ; Melón (Orense) ; La Pera (Girona) ; Pepino (Toledo); Torrijas (Teruel); Los Albaricoques (Almería); Cebolla (Toledo); Pancrudo (Teruel); Cogollos (Burgos); Aceituna (Cáceres) y Nuez (Zamora).

También iba a sugerir que algún Ministerio se trasladara a Entrepenes (Asturias);  Villapene (Lugo); El Pito (Asturias), pero no quiero que los “malpensados” me saquen cantares.

Y no voy a seguir, porque hay tantos ministerios en este Gobierno que necesitaría recalar en Silla (Valencia) para descansar y dar las Buenas Noches (Málaga) antes de decir Adiós (Navarra).

Sinceramente, no se como no sienten vergüenza, probablemente porque no la tienen. Con todos los problemas que tenemos, que estén con estas cosas propias de gilipollas (necios o estúpidos según la RAE) es una ofensa al ciudadano y un desperdicio del tiempo y el dinero público.

He leído que los Reyes Católicos se esforzaron en la unificación de los reinos de la península ibérica, después he escuchado durante muchos años que España era “una grande y libre” y últimamente, a pesar de que la constitución la define  como patria común e indivisible de todos los españoles, escucho que España en un país de países, una nación de naciones, un estado plurinacional y ahora una “España policéntrica”, que todavía me tienen aquí con el compás para tratar de averiguar qué demonios es esto.

Estamos en manos de una panda de cretinos.

José García Cortés

     12-10-21

¿SOY HOMÓFOBO, XENÓFOBO O RACISTA?

Confieso que en ocasiones tengo dudas sobre ciertos pensamientos o comportamientos míos. Yo estoy seguro de que no soy homófobo, no siento en absoluto antipatía hacia las personas homosexuales, aunque, por otro lado, reconozco que me molestan las manifestaciones públicas sobre la sexualidad y no entiendo bien eso de los “orgullos”, de cualquier tipo. No sé, creo que tengo una cierta animadversión, pero es hacia el comportamiento social, que considero extravagante, no hacia la condición sexual de las personas.

Tampoco considero padecer xenofobia, es más, lo que me produce cierto rechazo es la palabra “extranjero”. Creo firmemente que somos ciudadanos de un mundo cada vez más abierto y que los sentimientos patrios solo son buenos por aquello de hacernos sentirnos parte de un grupo más reconocible y cercano, pero nada más.

Por otro lado, me siento igual de cómodo conviviendo con personas de otras razas, por lo que no me considero en absoluto racista. No, claramente soy defensor del respeto universal y efectivo de todos los derechos humanos y de las libertades fundamentales de todos, sin distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.

Pese a los avances contra la discriminación racial y otras formas de intolerancia, reconozco que aún queda un largo camino por recorrer porque todos nacemos libres e iguales en dignidad en derechos y todos tenemos la misma capacidad de contribuir de forma constructiva al desarrollo y bienestar de la sociedad.

Ahora, este es precisamente el punto en el que, mis ideas y pensamientos me regatean y hacen dudar, en ocasiones, de las reflexiones anteriores y para ello me voy a centrar en lo que veo que sucede en España.

El número de extranjeros en España es de 5.375.917 a jun 2021 y no creo en las afirmaciones que algunas veces escuchamos: “Nos quitan el trabajo”, “son delincuentes”, hay de todo, como en la viña del señor y, además, la entrada de personas jóvenes, con vocación de trabajar y procrear es bueno para cubrir algunas de nuestras necesidades futuras relacionadas con el crecimiento de la población y las pensiones.

Pero creo que con respecto a los migrantes hay algunos problemas serios, siendo el primero de ellos, el que nuestra manera de tratar a los migrantes es reactivo, es decir, acogemos a los que vienen, en ocasiones lícitamente y otras, en patera, saltando verjas o cualquier otro medio ilícito de perforación de nuestras fronteras. Es decir, no hay una política de migración selectiva, ni claramente definida al estilo del que practicaron y practican, por ejemplo, Canadá o Australia, las cuales no siempre han sido realmente generosas como se tiende a suponer.

Nuestro papa Francisco afirma en su encíclica Fratelli Tutti que “Tanto desde algunos regímenes políticos populistas como desde planteamientos económicos liberales, se sostiene que hay que evitar a toda costa la llegada de personas migrantes……” . Yo creo que no va de eso, ni de propugnar lo contrario, una fraternidad abierta y sin límites. Cada país/comunidad podrá acoger a un número de migrantes determinado sin generar desequilibrios internos que finalmente perjudican a todos.

En este sentido, nuestra querida U.E. tiene una gran asignatura pendiente (una más) y considero que en su seno debería determinarse el número de personas que podemos acoger (con las compensaciones internas adecuadas). Pero, en todo caso, sea cual sea el número de migrantes, después hay que ver cómo gestionamos eso, y ese es precisamente el objeto de mi reflexión.

Estoy convencido que la clave para una buena gestión de las migraciones es conseguir una real y efectiva inserción en las respectivas sociedades que los acogen. Hoy en España tenemos un marco legal que no ayuda precisamente a la inserción de los mismos, es más, lo dificulta y, lo que es peor, termina generando desigualdades y malestar en la población que se convierte en odio hacia el extranjero.

Si, como es mi caso, uno piensa que para la convivencia es importante el sentido de nación, que es importante el cumplimiento de las leyes y normas que nos hemos dado para que la sociedad funcione bien, tenemos que tener claro que todos los ciudadanos tenemos una serie de derechos y tenemos otras obligaciones que cumplir.

Cualquiera que quiera buscar los derechos de los migrantes lo podrá encontrar sin problemas, desde las grandes declaraciones de la ONU, hasta las páginas oficiales del gobierno pasando por la miríada de ONG’s, y eso está bien. ¿pero y qué pasa por las obligaciones de los migrantes?

Se supone que son personas que han venido a nuestro país, más o menos voluntariamente, y que, en general, desean asentarse aquí. ¿Acaso no sería razonable, a cambio de darles una cobertura inicial, exigirles algunas cositas, como el aprendizaje de nuestro idioma, el conocimiento de nuestras leyes y normas básicas, y el compromiso del respeto de nuestros valores.?

Porque hoy en día se está permitiendo que muchos migrantes se aprovechen de unos “principios” más desarrollados que en los países de origen y de un “buenismo” de nuestros políticos, incapaces de arriesgarse a quedar mal ante la opinión pública o bien incapaces de gestionar adecuadamente estas situaciones.

Pedo la “integración” de los extranjeros es una carretera con dos direcciones, en la que, por un lado, deben estar los medios del Estado para fomentar y exigir la integración de quienes vienen a España y de otro lado, debe existir la voluntad y la vocación de los extranjeros en incorporarse plenamente a nuestro País.

Hoy tenemos una administración burócrata, pesada en la gestión de los migrantes y con “cero” controles en la gestión de la picaresca. En mi caso particular, por cinco veces he intentado que personas de otras nacionalidades (por aquello de aportar mi granito de arena) trabajaran en mi casa dentro de la legalidad, es decir, dadas de alta en la seguridad social, con un salario digno y acogidos al convenio colectivo correspondiente.

En todas, he obtenido la negativa de las personas porque entonces perdían la subvención de la Comunidad, o de la Cruz Roja o del Ayuntamiento, o de……..vaya usted a saber. Hoy hay muchas, muchas familias de migrantes a las que no les interesa integrarse en los engranajes oficiales porque fiscalmente viven mucho mejor y dejan mayor renta disponible para enviar dinero a sus países de origen, que es el objetivo de la mayoría de ellos.

También conozco de primera mano, bastantes casos en los que esta situación ha sido denunciada a los trabajadores sociales y nos han dicho que, bueno, que hay que entender, pobrecitos, …. Y alguno que se ha sincerado más, nos indica que tienen instrucciones de no levantar polémica con estos temas.

Los miles de millones de euros que gastamos cada año, en subvenciones directas o a través de las ONG’s (la inmensa mayoría sin control institucional y, por supuesto, sin que exista una rendición de cuentas), han generado una picaresca, una “cultura” de la subvención que no solo NO ayuda a la integración, sino que genera un agravio comparativo en muchos casos con los nacionales que si que participan (aunque sea coercitivamente) en las obligaciones fiscales.

Pero esta es una parte de la fiesta en la falta de integración, pero ¿qué ocurre cuando además no hay voluntad de integración?, qué pasa con muchos marroquíes, o rumanos que conozco que, después de más de 10 años de vivir en España, en economía sumergida, apenas se manejan en nuestro idioma, no se integran en nuestra sociedad, pero que exigen sus derechos como si fueran aportadores netos a la sociedad. ¿Qué ocurre con el colectivo de los gitanos que, mayoritaria y sistemáticamente quieren vivir al margen de la sociedad, pero que exigen también “sus derechos” y subvenciones eludiendo sus obligaciones.?

Según información del Banco de España, el importe de las remesas de dinero que los migrantes enviaron a sus países de origen un total de 8.364 millones de euros en 2020, y si tenemos en cuenta que los migrantes tienen normalmente una tasa de empleo más baja y por tanto cotizan menos, se junta el hambre con las ganas de comer, una menor entrada de riqueza con una salida notable de fondos.

En general no solo son más pobres que los nacionales, sino que su situación se perpetúa en el tiempo, por lo que lo único que estamos consiguiendo generar es el “gueto de los extranjeros”, foco importante de economía sumergida y un tratamiento poco igualitario respecto a los nacionales que, como hemos dicho, aunque sea coercitivamente, contribuye en mayor medida a los costes sociales.

Y dejo constancia de que hoy estamos hablando de migración y grupos marginales, pero lo mismo rezaría para los “profesionales del paro”, es decir, a los puñeteros vagos nacionales que se han acostumbrados a vivir de la sopa boba, a costa del esfuerzo del resto de los españoles y que nuestro gobierno prodiga de forma generosa.

Tanto para unos como para otros yo les diría: ¿Usted tiene una necesidad?, bien porque ha tenido que migrar, bien porque se ha quedado en el desempleo, pues el resto de los ciudadanos, no se preocupe porque a través del Estado, le ayudamos, sin reservas. Ahora bien, ¿no sería razonable tener normas de mayor exigencia?, en ese caso, le ponemos un plazo y una serie de normas que tiene que cumplir para “compensar” esa ayuda que te damos y que, en todo caso, debería tener un horizonte temporal.

Hoy tenemos millones de hectáreas de bosque sin limpiar, muchos ancianos a los que cuidar, muchas calles que limpiar, mucha burocracia por desahogar,…. Se puede prestar mucha ayuda social a cambio de la cobertura que les prestamos.

Tiene gracia que cuando comento con amigos de estos temas estamos todos más o menos de acuerdo, pero qué difícil es encontrar manifestaciones públicas al respecto, porque nuestros políticos han infantilizado la sociedad, generando unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero que no están dispuestos a asumir el coste (de distinto tipo) que ello supone.

El discurso político se simplifica, se limita a meras consignas, sencillas estampas y la gestión no tiene la consistencia ni complejidad que correspondería a un tema de este calado. Pues nada, sigamos la senda que nos exigen los gobernantes sobre lo políticamente correcto, tópicos, y una imagen de “progre”, que ya no se muy bien qué es, porque se supone que eso éramos los jóvenes de la última etapa del franquismo y los primeros tiempos de la democracia.

Ahora ser “progre” debería ser una respuesta ante las injusticias y desigualdades, algo que, dudo mucho estemos consiguiendo.

José García Cortés

      10-10-21

LA ISLA BONITA

Soy una persona que no me considero especialmente apegada a los bienes materiales. Al menos eso creía yo hasta que he visto las terribles (y cautivadoras a la par), imágenes del volcán en la isla de La Palma.

Ver cómo la lava va sepultando a ritmo lento todas, absolutamente todas tus pertenencias, ha sido una imagen que me ha llenado de tristeza al tiempo que me ha hecho recordar que la naturaleza siempre vuelve por sus fueros.

Todavía no soy capaz de reaccionar cuando he hecho el ejercicio mental de algo a lo que realmente se han tenido que enfrentar centenares de ciudadanos palmeros: “Tiene usted 15 minutos para recoger sus pertenencias”.  Y sabes que lo que no te lleves en esa bolsa de 100 L que te han dado, desaparecerá para siempre.

Sigo todavía en la casilla de salida, es decir, está claro que primero pensé en la familia y mis animales (porque obviamente forman parte de mi familia), pero, ¿y después….?. Y es entonces cuando me doy cuenta de que vivo rodeado de muebles, enseres, cuadros, fotografías, colecciones de cosas, recuerdos de todos los viajes, de los sitios donde he vivido, … que forman parte de mi vida y que forman una especie de escudo o de cueva en la que me refugio sin querer cada día de mi vida.

“ÑOS”,  ahora me doy cuenta que sí que vivo apegado a mis cosas y eso me hacer sentir más el dolor de esas personas.

He pasado cinco maravillosos años de mi vida en Canarias, y adoro esa tierra y a sus ciudadanos. Sus paisajes rebosan belleza y sus gentes amabilidad y alegría. Ellos saben disfrutar de los buenos momentos y saben apretar las nalgas cuando vienen mal dadas. He conocido a muchos canarios mayores, tanto de los que emigraron como los que no, y sus vidas están llenas de esfuerzo, de carencias y sobre todo de mucha, mucha fe, mucho trabajo y mucha paciencia.

Parece increíble la forma en la que han cultivado pendientes de vértigo, cómo han conseguido una ganadería sostenible para su peculiar territorio y, además, lo han hecho compatible con la industria turística más pujante de España.

Cualquiera que haya tenido la oportunidad de escuchar alguna de las muchas entrevistas que se están haciendo en estos días a los damnificados, se puede apreciar que las realizan con un aplomo y sosiego digno de admiración y, sobre todo, con ese espíritu de mirar hacia delante, como el de la señora que era entrevistada en la radio en el momento justo en que la lava cubría su casa, y que decía:  “estoy deseando que esto ya termine porque, en cuanto pueda, me voy a hacer otra casita”.

Ya se que es el momento de las fotos y de las declaraciones voluntariosas por parte de nuestros políticos, pero habrá que estar atento a la respuesta real para todas estas personas que han caído en la pobreza y el desarraigo de la noche a la mañana. Esta gente no se merecería otra cosa que el máximo apoyo que entre todos le podamos prestar.

De momento, de parte de este “magote peninsular”, le digo a los Palmeros: “Mi niño, yo se que ahora estás arrochelado, pero prontito estarás bajando otra vez por la veredilla para hacer un arteche desde donde hacer una asomadita al mar y estar asocaito, mientras preparas una carnita de baifito en el asadero, unas papitas arrugás y ese mojo escaldao que quita el sentido. ¡¡Chacho!!, brindo por vosotros con un ronito.

José García Cortés

     25-9-21

LA TIBIEZA Y LA TEMPLANZA

La tibieza y la templanza en los gobernantes deberían ser buenas consejeras en todo momento. Siempre parece ser una buena cualidad a ostentar por parte de nuestros políticos, excepto, en aquellos casos en los que la claridad y la contundencia deben aparecer en aras a una mejor convivencia.

No hemos tenido un homenaje “explícito” al perro asesino etarra, Parot, pero hemos tenido actos similares y nuevos enfrentamientos fruto del odio que se siembra permanentemente hacia todo lo que sea español.

Opinaba en mi anterior artículo que el PNV era bastante culpables porque fueron muy “transigentes”, si no colaboradores, en los inicios de ETA y no fue hasta los pactos de Ajuria Enea en que no se suman claramente al resto de fuerzas políticas democráticas vascas y se ponen de acuerdo en señalar al terrorismo como la principal lacra de la sociedad.

A mi entender creo que era honesta la posición de Ardanza, entonces al frente del Gobierno Vasco, en el giro que realizaron respecto a la política sobre ETA, pero no tanto motivado por un convencimiento propio como por el entendimiento del clamor de la sociedad vasca de la época, harta de tanta violencia, de miedo, de silencios malsanos y el temor  de ser marginados por la sociedad.

No tengo ninguna duda de que, en el final de ETA, la eficacia de nuestras fuerzas armadas y nuestros servicios de inteligencia fueron determinantes, pero no perdamos de vista un tema crucial y silencioso como fue el progresivo abandono de la sociedad vasca a todo lo relacionado con la violencia.

Después de los años más violentos en el País Vasco, la sociedad civil, tras su rebelión, dejó de ser activa, lo que ha permitido que el PNV volviera a su tibieza con respecto a la violencia que ha ido creando la rama política de los sucesores etarras, Bildu. Porque en el fondo están favoreciendo sus intereses nacionalistas.

Bildu es la “pus” de la sociedad española, y digo española y no solo vasca, porque son un agente irritante que inflama y estropea la convivencia. Aunque he de reconocer que tanto estos personajes, como los independentistas catalanes, lo único que tienen bueno es que nunca se contradicen, vienen de cara, dicen exactamente lo que piensan y lo llevan a término…. Si se les deja.

Pero lo cierto es que, gobernando PNV, no cumple con su obligación de evitar violencia en su territorio, y está permitiendo que vuelva a asentarse un ambiente malsano, una perversa “espiral del silencio”, a no expresarse abiertamente contra las acciones de violencia, cumpliéndose así una de las principales aspiraciones de Bildu, infundir el temor en la población, de manera que el que se manifieste públicamente contra ella perciba que tiene un riesgo. Lo mismo que hacía ETA con sus armas y su goma 2.

Cuando un árbol enferma, hay que tratarlo inmediatamente porque de lo contrario lo perderemos. Igual que en nuestro propio cuerpo, que cuando hay una infección y no se trata, se expandirá hasta acabar con nuestra vida.

Y PNV, como un perfecto mercader, en un alarde de malabarismo, con una mano permite que se desarrolle “el síndrome del País Vasco”, y con la otra, acumula privilegios para su autogobierno con el que mantener anestesiados a sus votantes.

De nuevo el PNV, en la figura de su vicelehendakari y consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, se ha mostrado “tibio y templado” ante las marchas organizadas por la parte política de los terroristas y ha vuelto a mentir a la sociedad afirmado que la Ertzaintza adopta «las medidas necesarias» para evitar «enfrentamientos.

Obviamente hablo del PNV como responsable en primera instancia de lo que está sucediendo en al País Vasco y el caldo de cultivo que se está generando, pero claro, todo esto no sería posible si el innombrable de nuestro Presidente quisiera impedirlo.

Una prostituta vende su cuerpo por beneficios, y, aunque no lo justifico en absoluto, me parece bastante honesto, porque en el fondo es lo “suyo” lo que vende, pero nuestro Presidente, también por sus beneficios, y casi en un ejercicio cercano a la receptación, vende lo que es de todos los españoles.

Lo cierto es que un puñado de votos en el País Vasco, que suponen un porcentaje que no llega al 14% del censo vasco y que suponen el 1% del total de votantes a nivel nacional (0,67% sobre el censo, según datos de las últimas elecciones), reinventa el relato de la sociedad vasca blanqueando las acciones de ETA y vuelve a generar un ambiente irrespirable en Euskadi.

Dicho con las propias palabras de Sr. Ardanza en Ajuria Enea: «El conflicto que está en la base de la violencia no consiste en un contencioso no resuelto entre el pueblo vasco y el Estado español, sino en que una minoría de vascos se niega a aceptar la voluntad de la mayoría y emplea para imponer la suya el instrumento de la lucha armada»​.

José García Cortés

       19-9-21

EN QUÉ DEMONIOS ESTÁ PENSANDO EL PNV y

EN QUÉ DEMONIOS ESTÁ PENSANDO EL GOBIERNO DE ESPAÑA

He leído que la alcaldesa de Mondragón, María Ubarretxena Cid (perteneciente al PNV y licenciada en Humanidades para más inri), prepara un homenaje a Henrí Parot, organizado por la red de apoyo a los presos de ETA (Sare) y el colectivo Elkartasun Eguna, para el próximo 18 de septiembre, como «marcha solidaria». Un total de 31 personas harán relevos a lo largo de 31 kilómetros; un número simbólico por cada uno de los 31 años que el asesino ha pasado en la cárcel hasta ahora.

He visto muchos homenajes en mi vida e, incluso, he participado en algunos. Siempre de empresarios destacados, científicos brillantes, deportistas de éxito, en definitiva, de personas que han destacado en la sociedad por los resultados en sus disciplinas y sobre todo por ser ejemplo ante los demás de ser buenas personas, solidarios y trabajadores.

En esta ocasión, los de Mondragón me despistan un poco, porque ese señor no parece que haya destacado por ninguna de las cualidades que he mencionado ni por ninguna otra parecida.  Ese señor, el 2 de abril de 1990 fue detenido en Sevilla, conduciendo un coche cargado de explosivos con el que pretendía volar la Jefatura de Policía, tras intentar sobrepasar un control rutinario de la Guardia Civil con cuyos agentes sostuvo un tiroteo hiriendo a dos de ellos.

Ese señor, perpetró 39 asesinatos (entre ellos algunos tan terribles como los de la casa cuartel de Zaragoza, en el que murieron cinco niñas,) y más de 200 frustrados, que le supusieron 26 sentencias condenatorias con las que sumó casi 4.800 años de prisión. Por cierto, no se porqué se empeñan los magistrados en sumar años en las condenas, cuando, como máximo solo se cumplen 30 (el que más). Cuando alguien es condenado a miles de años de cárcel, lo normal es pensar que se van a pudrir en la cárcel, pues no. Es decepcionante.

Continúo. Desde un punto de vista personal no parece que el homenaje tenga ningún sentido por su buena conducta, porque más bien parece se ha conducido como un perro asesino, y a los perros asesinos, los sacrifican en las perreras. No obstante, a pesar de ello, a este sanguinario asesino se le acercó el pasado mes de marzo desde Puerto III, en Cádiz, a la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León y, además, han dispuesto su progresión a segundo grado. No sé, habrá que preguntar a Pedro Sánchez sobre esos beneficios que otorga a quien ha generado tanto mal en nuestra sociedad.

Además, este asesino sanguinario, es indirectamente el responsable de la modificación de la doctrina por la que las reducciones de pena comenzaron a ser aplicadas sobre el máximo tiempo de permanencia en prisión legal permitido, lo que resultó en la puesta en libertad inmediata de muchas personas con penas que superaban ampliamente los 30 años, entre otros, repugnantes violadores.

Claro, puede que no pretendan hacer un homenaje a las cualidades de la persona sino a un insigne representante de la lucha vasca que ha sacrificado su vida y hacienda en pro de la causa Abertzale.

No me gusta hablar de “los vascos” porque considero que en su inmensa mayoría son gente entrañable, y además, tengo íntimos amigos en esa comunidad a los que quiero de verdad, por eso me voy a referir a sus principales representantes, el PNV, porque en el fondo, son corresponsables del pasado y presente de la situación en el País Vasco.

Dicen que no se puede entender la partida que se está jugando sin el conocimiento histórico que justifica las razones por la que nos encontramos en este presente.

Y en mi opinión, es que no se puede entender el nacionalismo vasco (ni el catalán) sin tener en cuenta que desde sus orígenes no han tenido otra razón de ser que el del mantenimiento y engrosamiento de privilegios económicos y sociales, que han tratado de ocultar bajo la capa de la opresión y colonización de los españoles. Como Sabino Arana declaró en su día, a propósito de la guerra del Rif y de Cuba que estos territorios eran de los indígenas y fue creando poco a poco la convicción de que las Vascongadas y Navarra eran territorios ocupados por los mismos españoles que quitaban las tierras a los indígenas americanos, eliminando así la pureza de la raza vasca a través de la colonización.

Y en el caso del País Vasco, no podemos desvincular a PNV de ETA porque, en el fondo, esta segunda no deja de ser una escisión de los primeros cachorros “moderados” del PNV. Desde sus orígenes como partido (junto con la iglesia vasca), han dado cobijo y apoyado a la rama violenta de los abertzales y han contribuido a generar un caldo de cultivo permanente contra el “estado opresor”.

No sería capaz de justificar lo que hicieron, pero igual sí de entender que en ciertos momentos de “represión” real, se considerara “necesario”, tanto con la República como con Franco, pero la historia ha demostrado que lo que inicialmente pudiera haber sido el nacimiento de un idealismo noble (aunque fuera equivocado), con el tiempo se fue convirtiendo en un puro y vergonzante negocio que utilizó la ideología cultural como la forma más perfecta para subordinar a su pueblo (y al estado,) a la obtención de riquezas y aprovechamiento político donde los únicos beneficiados eran sus dirigentes y afines.

Han manipulado a su pueblo utilizando el “hecho diferencial” frente al resto del territorio, utilizado todo tipo de artimañas y porquerías vergonzosas, generando un síndrome de Euskadi que hace temer lo peor para los tiempos venideros.

Consiguieron hacer un verdadero negocio de la extorsión, utilizando para ello desde empresas pantallas para simular operaciones lícitas que financiaban terrorismo, la solicitud de dinero en efectivo  a sus víctimas o, incluso, que abrieran una cuenta y les entregaran una tarjeta para sacar ellos el dinero.  Como en las empresas multinacionales, tuvieron cuentas en el exterior de las que obtenían mucho dinero de subvenciones anuales de las diputaciones forales vascas.

Impusieron su sindicato a tiro limpio para convertirse en el adalid de la clase obrera vasca, secuestrando (o incluso matando) a empresarios para obligarles a cumplir las plataformas reivindicativas que exigían sus afiliados.

Crearon un entramado de semanarios, periódicos y una cadena de radio para hacer pedagogía de la violencia y justificar los muertos y heridos ante sus seguidores por la “opresión al pueblo vasco”

Han controlado durante muchos años la red escolar vasca más importante, dedicada a la alfabetización y la “euskaldunización” de adultos, impartiendo clases y adoctrinando y predicando el odio entre vascos y españoles.

Crearon la policía autónoma vasca, que pagada con el dinero de todos los españoles, no tuvo pudor   en negociar una tregua con la banda terrorista que llevaba treinta años secuestrando, extorsionando y asesinando a personas inocentes en lugar de detenerlos y ponerlos a disposición de los jueces.

PNV ha permitido que ETA funcionara exactamente igual que cualquier organización mafiosa, matando, amenazando y llevando a cabo la limpieza étnica contra los enemigos del pueblo vasco. Todo ello, para proteger a la familia nacionalista y acrecentar los negocios comunes.

A pesar de que en 1980 el PNV se comprometió a acabar con ETA en un año, no lo hizo, continuó protegiendo a la banda terrorista impidiendo la acción judicial contra su trama civil, Batasuna, y a obstaculizar la persecución internacional de sus asesinos, porque el “nacionalismo moderado” sigue necesitando al “nacionalismo radical” para mantener la casa de los abertzales, aunque para ello tengan que dejar fuera a la mitad de la población (como ocurre en Cataluña, por cierto).

La conclusión que podemos sacar de los casi 100 últimos años de historia vasca es ver cuánta sangre inútil se ha derramado, que podría haberse evitado si los intereses espurios de los políticos de Euskadi no hubieran sido tan ladinos y sin ningún principio moral que haya frenado sus ambiciones.

Ahora asistimos a la falsificación y tergiversación del pasado vasco, consiguiendo el olvido deliberado de la historia de España para conseguir la pérdida del recuerdo de su unidad con el resto de los pueblos de la península en pro de un nacionalismo enfermo.

En la actualidad no suenan las pistolas ni las detonaciones de explosivos, pero están convirtiendo a Euskadi en el mismo “gueto” que antaño, gente pueblerina que rechaza todo lo que no sea vasco a través de palizas y vejaciones hacia los que no son como ellos.

No, no creo que los actos de su historia reciente sean para hacerle un homenaje.

Es asombroso y vergonzante ver cada día cómo regiones que reniegan de su estado, viven de él como expertas sanguijuelas, pero es mucho más doloroso contemplar la actitud de quien se lo ha consentido con anterioridad y quien se lo consiente en la actualidad.

José García Cortés

       25-8-21

UNA COMPARECENCIA VERGONZOSA

Creo que todos podemos entender que haya razones geoestratégicas, por más que nos duela, por las que un país o una organización apoye o deje de apoyar a otro país, Afganistán en este caso. Es lo que decidió la administración de EEUU cuando anunció el repliegue total de sus tropas en aquella zona.

Pero esta operación fue muy especial ya que se trató de una respuesta militar al 11-S, que contó con el aval de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en la que la OTAN activó, por vez primera en la historia, el artículo 5 del Tratado fundacional, que consagra la respuesta colectiva: «Un ataque contra uno de los aliados, se considerará un ataque contra todos los aliados».

Aún comprendiendo, o tratando de comprender, las razones de que ese apoyo se termine, es difícil de entender que una organización, capaz de reconocer y abatir a un talibán con un dron que sobrevuela la zona a miles de metros de altura, no haya sido capaz de evacuar a los civiles antes de retirar sus tropas, dejando al paso equipamiento militar de primera categoría y altamente sofisticado.

Me han impresionado las imágenes de estos días y me a recordado el paralelismo con Vietnam y las imágenes de la Embajada norteamericana en Saigón. Pero, la dimensión de lo sucedido ahora es mucho mayor, no solo para Estados Unidos, sino también para la comunidad internacional, puesto que ha sido una derrota de Occidente.

Quiero imaginarme que la rápida rendición del ejército afgano (más de 300.000 soldados y más de 83.000 millones de dólares destinados a su equipamiento y entreno) a los 80.000 combatientes de la milicia talibán pudiera deberse a la falta de cobertura de la aviación de la OTAN a la que estaban acostumbrados en todas sus operaciones, pero resulta duro creer que esto no se había previsto mucho tiempo atrás.

Pero si esta situación me resulta difícil de comprender, mi entendimiento todavía no se ha repuesto de la rueda de prensa organizada por nuestro presidente del gobierno (tras varios días sin comparecer y sin suspender sus vacaciones ante la crisis como han hecho la mayoría de los mandatarios europeos),  con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel y el Representante de la U.E. para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en el campamento instalado en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) que funciona como puerto de llegada para los afganos evacuados desde Kabul.

Con tonos absolutamente triunfalistas, se plantaron los tres ante las cámaras para decir que la misión llevada a cabo durante los últimos 20 años se podía considerar como un éxito. Me pareció bochornoso y humillante.

No quiero ni imaginarme cómo se pudieron sentir los padres de los más de 3.500 soldados muertos (los nuestros y los del resto de la coalición) ante semejante despliegue triunfalismo marketiniano entre Pedro, Úrsula y Michel que se daban las gracias mutuamente por el ejemplo que ha supuesto nuestra actuación y la rapidez en “garantizar” la repatriación de personas a los estados miembros.

Seguramente hubiera sido más sensato y respetuoso, visitar el campamento de refugiados asumiendo que en 20 años no se ha podido terminar con los talibanes y dejar reconstruido el país. Hubiera resultado menos insultante para los ciudadanos reconocer que ha resultado una misión fallida, a pesar de que durante algunos años se haya podido ayudar a la población afgana (hospitales, carreteras, escuelas,…), ahora los hemos dejado sumidos en el caos y a manos de integristas talibanes.

Más respetuoso para los miles de caídos, tanto militares como civiles afganos, hubiera sido haber expresado un mínimo sentimiento de dolor e insatisfacción por no haber podido conseguir el objetivo tras invadir un país y enviar cientos de miles de hombres y de toneladas de bombas a terminar con el régimen talibán.

Pero la verdad es que en el fondo no se porqué me sorprendo. Aquí tenemos a Pedro Sánchez que ya nos había demostrado con la pandemia que nuestros muertos no le generan desasosiego alguno, y que bien podía aprender algo de la Canciller Merkel que se emociona ante sus caídos.

Y además de ese tal, Pedro Sánchez, tenemos a una Unión Europa que, en temas internacionales, mira permanentemente al tendido o se diluye como un azucarillo en conversaciones interminables para conseguir un consenso que nunca se alcanza. La talla política de los responsables de garantizar la seguridad de Occidente es totalmente nula. Afganistán se ha derrumbado ante unos líderes paralizados e incapaces de reaccionar.

Confiemos en que, finalmente, la repatriación del personal residente en la Embajada, de los españoles en Afganistán y el personal afgano colaborador SÍ pueda ser un éxito para consuelo, al menos, de los familiares de las víctimas. Rezo por ello.

José García Cortés

    22-8-21

EL RETO ACTUAL DE LA ESPECIE HUMANA

En el otoño de 2019 apareció un problema de salud en una ciudad de China que, a todos nosotros, nos parecía remota, desconocida y, porque no reconocerlo, bastante ajena a nuestra vida cotidiana. 

El 26 de febrero de 2020 apareció en la prensa la noticia sobre esto y lo reproduzco (el País):

Por primera vez desde que comenzó la crisis del coronavirus, el Ministerio de Sanidad ha recomendado restringir los viajes. El responsable de la cartera, Salvador Illa, ha aconsejado que «si no es estrictamente necesario, los españoles no vayan a cuatro regiones italianas —Lombardía, Piamonte, Emilia-Romaña y Véneto—, Japón, Irán, Corea del Sur, Singapur y China. «No hay prohibición, pero a una zona de riesgo, si no es imprescindible no vaya.

No era la primera vez que sabíamos de algo así. Nos enteramos de una enfermedad respiratoria grave. Les reproduzco unas líneas de medline, en las que se informa de lo ocurrido en 2003.

El síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) es una forma grave de neumonía. La infección con el virus del SARS provoca una molestia respiratoria aguda (dificultad respiratoria intensa), y algunas veces la muerte..

El SARS es causado por el coronavirus asociado con el SARS (SARS-CoV). Es de la familia de coronavirus (la misma familia que puede causar el resfriado común). Una epidemia de SARS empezó en 2003 cuando el virus se propagó de pequeños mamíferos a personas en China. Este brote alcanzó rápidamente proporciones globales, pero se contuvo en 2003. No se han reportado nuevos casos de SARS desde 2004.

Era algo, en cierto modo, conocido. Este puede ser uno de los motivos que llevo a una conjetura de las posibles: era, una vez mas, otro episodio parecido a una gripe grave, con algunas complicaciones, como la neumonía, en un numero limitado de personas.

Yo mismo cogía un avión el 3 de marzo de 2020. Recuerdo comentar con otras personas lo mal que estaba Italia y mi convicción de la inminente llegada a España. En aquel momento, China tenia confinada un área geográfica que albergaba mas de 45.000.000 de habitantes.

Hoy, año y medio después, leo que el agente infeccioso inicial tiene una variante llamada Delta, y que todas las noticias y comentarios se centran en ese problema. Incidencia por Delta, contagios por Delta…Las predicciones que oímos son esperanzadoras, considerando que la población esta recibiendo vacunas contra la enfermedad. Naturalmente, nos surge una duda: no habrán aparecido otras variantes?

Leyendo la literatura científica, vemos que así es. Ahora la OMS y las agencias responsables de la lucha contra pandemias en Europa, Estados Unidos, Japón, China, entres otros, tienen bajo la lupa tres nuevos “ejemplares”:

Delta Plus. India. Junio. Presente en 32 países.

Lambda. Perú. Diciembre. Posiblemente en recesión.

B.1.621. Colombia. Enero. Tiene mutaciones relevantes que hacen que sean muy transmisible. Presente en 37 países.

Todo esto de las variantes nos lleva a conclusiones como las siguientes:

– las vacunas actuales ayudan a que la enfermedad no sea severa, pero no previenen infectarse

– El virus puede mantenerse en nariz boca y vías aéreas, incluso en personas vacunadas, que pueden ser contagiosas.

– Serán necesarias nuevas generaciones de vacunas para detener la transmisión.

– La situación no es estable, mientras existan millones de personas sin vacunar. Este es el motivo por el que la OMS pedía extender vacunas en países en que, hasta ahora, solo hay del 2 al 10% de la población con inmunización.

Es evidente que el problema es muy importante y no voy a entrar en valorar hasta donde nos ha llevado y…nos puede llevar. De nuevo, las predicciones. Con toda la experiencia vivida, pensando en como enfocamos en los países desarrollados este asunto, esta claro que a nivel social no somos conscientes de lo grave que es esto. 

Como ciudadanos, seguimos ansiando la vida pasada…sin darnos cuenta que no volverá en un tiempo. Incluso necesitamos los festejos multitudinarios, y los hacemos. Psicológica y económicamente, el “sistema” no da mas de si y amenaza con el colapso.

Los gobernantes y lideres en los países occidentales no son ágiles en adoptar medidas. ¿Por qué ocurre nuevamente lo que pasó en el invierno de 2019-2020? A estas alturas, con mas de 100.000 muertos – reales – en España, y mas de 4.000.000 en el mundo, no parece fácil entender lo que esta ocurriendo.

A mi entender, las decisiones dan prioridad a reparar el daño económico, poniendo claro esta las medidas sanitarias en un nivel de alta prioridad, pero detrás de las contramedidas económicas y financieras. Voy a dar un ejemplo. Escribo estas líneas en Canarias. En abril de este año 2021, Canarias era una zona geográfica con una de las incidencias mas bajas de Europa. Los expertos de nuestro país, y también los de Canarias (el Gobierno Autonómico así lo hizo) propusieron solicitar a los visitantes del extranjero una acreditación sobre Covid 19 que permitiera combatir un aumento de la incidencia por este motivo. La respuesta del Gobierno fue no permitir esa medida.

Hoy, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife están en nivel máximo de alerta y la incidencia se disparó en los meses de mayo, junio y julio.   

Por otra parte, da la impresión de existir una cierta anestesia social. Y es comprensible. Aunque parezca demoledor, hay que reconocer que no somos capaces de asumir la envergadura de la crisis. Le ocurre a la sociedad, al colectivo, lo mismo que a una persona que, por una catástrofe en su vida, no es capaz de ver lo que ocurre en toda su dimensión. El mecanismo mental se cierra para protegerse ante lo demoledor del daño, ante la envergadura de lo que ocurre. La evidencia es inasumible.

Eso lo saben quienes informan. Llegados a este punto, podemos entender que se combinan dos factores: conjetura fallida sobre la predicción y gestión de la información para evitar la ruptura de la estabilidad social y el pánico. A esto le debemos sumar que ningún país estaba preparado para el impacto de una agresión como esta. Ni siquiera las leyes fundamentales, constitucionales, contemplaban este nuevo escenario.

Es evidente que vivimos una época de incertidumbre y confusión jurídica. Vemos decisiones de órganos judiciales basadas en la legislación vigente que contradicen las decisiones de las consejerías de salud. ¿Cómo salvaguardar las libertades individuales cuando las decisiones a tomar las cuestionan? Existen personas que están convencidas de que su libertad está…por encima del bien común. Y esas personas niegan la vacuna y llenan las UVIs. Su argumento también se apoya en la maraña legal que regula las situaciones de catástrofe.

Naturalmente. ¿Desde cuándo quienes dictan normas que afectan a los colectivos, a la sociedad en sus derechos, provienen de las administraciones sanitarias? Los Tribunales Superiores de Justicia que contravienen en sus dictámenes las indicaciones de Salud Publica y lo ponen así de manifiesto: nuestras leyes no están preparadas para una catástrofe sanitaria con repercusiones a múltiples niveles.

Antes de escribir algunas ideas, es tremendamente desolador observar lo que dicen y qué les preocupa a quienes nos gobiernan y los señores de la Oposición. No me corresponde juzgar o siquiera calificar a ninguno de ellos. Pero si quiero dejar constancia de mi sentimiento. Profunda tristeza por el nivel que esta demostrando el colectivo de nuestros lideres políticos. Decir también que, dentro de esta gran crisis de salud, de colapso económico y de futuro tan incierto, no puede entenderse que la actividad del Senado y del Congreso de los Diputados sea mínima y que muchos…estén ¡de vacaciones!. Da una impresión lamentable. Como entender entonces  que medidas toma al Gobierno (son las Comunidades Autónomas quienes legislan),  donde no parece funcionar un Comité de Crisis (quizá existe y no lo sabemos) o sea la Oposición, de la que no es necesario emitir calificativos sobre su sensibilidad e inquietud por lo que esta ocurriendo en nuestra sociedad.  El Consejo Interterritorial de Sanidad no parece ser ese Comité de Crisis.

Reconocer el problema y su dimensión es el primer paso para tomar decisiones y hacer propuestas: 

1.- Es necesario que se elabore una nueva Ley que reemplace la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio. 

2.- Necesitamos información veraz y profesionalmente diseñada para la situación de catástrofe sanitaria en que nos encontramos, que se mantiene y podría empeorar. No se trata de que disminuyen los fallecimientos. Tenemos que darnos cuenta del hecho de siguen ocurriendo esas muertes, que se suman claro esta a las que ocurren por otras causas. Aun entendiendo que debe evitarse la alarma social, lo que ocurre puede describirse como una anestesia de las consciencias de muchas personas.

3.- Sean cuales fueren las decisiones que deben adoptarse desde los gobiernos, deben venir de los expertos y tener base científica. No podemos permitirnos el lujo de que sean decisiones políticas. 

4.- Tenemos que darnos cuenta de que,  seamos o no guiados por gobiernos competentes, tenemos ante nosotros un fenómeno nuevo. Ha aparecido un germen que vive en este planeta, resistente, ajeno a nuestras discusiones sobre los derechos civiles, individuales, legislación…y que sigue su curso. 

5.- No podemos mantener las mismas reglas que rigen la economía en el mundo. Es necesario cambiarlas y preparar nuestra sociedad para un nuevo escenario.

6.- No podemos mantener un sistema electoral y representativo en el que ninguno de quinees hemos votado ha demostrado estar a la altura: ni en los tiempos de bonanza ni, es desolador decirlo, tampoco cuando existe una catástrofe que nos destroza sanitaria y económicamente.

Lector, cuando leas esto, por favor, piensa en que es imprescindible mantener el tejido social y la estabilidad económica de nuestra sociedad, de nuestro país y, para eso, mantener el sistema actual es simplemente, autodestructivo.

Raúl Ramos de la Plaza

            17-8-21

EMOCIONES CONTRADICTORIAS

Este fin de semana tuve dos emociones contradictorias.

Tuve la oportunidad de disfrutar en el mismo día de la presencia en mi casa de mi padre, de 94 años de edad, y de mi nieto, con poco más de dos años. Circunstancia que se producía por primera vez desde el nacimiento de ese último.

Tuve también, en distintos momentos del día, que llevarlos al baño para ayudarles a hacer pis y, en ambos casos, percibí de ellos sendos agradecimientos, pero tengo que reconocer que mi sentimiento era diferente en cada uno de ellos.

Sin que mediara palabra en momento alguno, en cierta forma notaba en la cara de mi nieto una mezcla de agradecimiento y orgullo por la superación que estaba realizando al abandonar sus pañales y enfrentarse a ese monstruo tan grande que es el inodoro. Mira abuelo (parecía decir), qué mayor soy. Y yo estaba contento por estar ahí con el ayudándole a superar uno de esos “grandes obstáculos” con los que se está enfrentando a la vida.

También sin que mediara palabra, noté en la cara de mi padre una mezcla de agradecimiento por la ayuda prestada, pero, al tiempo, de enorme tristeza por sus dificultades físicas para realizar algo que había sido tan cotidiano como ir al baño. Yo estaba contento por estar ahí para prestarle ayuda, pero sensible a la vez por su parte de tristeza, sin poder evitar la sensación que me embargaba al notarme mucho más cerca de la situación de su situación que de la de mi nieto.

Esas emociones han dado paso a un pensamiento sobre la situación vivida, que, al unirse, dan lugar a un sentimiento que me hace tomar consciencia de una realidad. Seguramente ya no diga en adelante con tanta alegría, como hago ahora, “yo no soy consciente de la edad que tengo”, y seguramente coloque en su sitio esos achaques físicos y esas «lagunillas» mentales que hasta ahora estaban por ahí sin “clasificar”.

Asumo el paso del tiempo, que es natural, y siempre ha existido, desligándome cada día un poco más de lo que fue y no volverá. Mientras, espero poder seguir ayudando y confío en que tarde un poco esa frase de mi nieto, que ya está por llegar,  “venga abuelo, que yo te ayudo”.

José García Cortés

       5-8-21