Estaba leyendo que, aunque culturalmente se asocia la psicopatía a la delincuencia, no todos los criminales son psicópatas, ni todos los psicópatas criminales. De facto, en contra de lo que generalmente se piensa, podemos estar viendo a una persona atractiva, carismática y probablemente encantadora, que, en bastantes ocasiones, ocupan cargos de poder en grandes empresas o en política, ya que son aptos para estos puestos por no sentir empatía ni remordimientos a la hora de tomar decisiones que hacen sufrir a los demás, como despedir a alguien, desahuciarlo o robar de arcas públicas. Suelen tener un perfil bastante típico:• Imagen exaltada de uno mismo
• Fantasías y expectativas muy altas de éxito y poder
• Nivel afectivo superficial, frío y carente de empatía
• Crueldad hacia las personas y vulneración de sus límites
• No asumen la responsabilidad de sus actos y las consecuencias de estos
• Se comportan de manera explotadora en sus relaciones
Y también leía sobre la mentira compulsiva, que en psicología se define como la distorsión de la realidad de manera reiterada y frecuente que tienen como objetivos los de ganar atención o encubrir malos comportamientos. Y tienen como origen diferentes causas como:
Baja autoestima.
Necesidad de admiración y validación.
Otro trastorno subyacente que hay que diagnosticar.
Crear una ficción a su alrededor para escapar de situaciones difíciles.
Hábito.
Y cuando leía estas cosas, no se por qué, me acordé de nuestro Presidente del Gobierno y su hora y pico de alocución sobre el cumplimiento de sus compromisos y aquello de que estamos mejor que el año pasado, le faltó el: “faltaría más”.
La verdad es que no debí prestar la suficiente atención porque no creo haber escuchado que el PIB en España cerrará 2021 en el entorno del 4,7% (con pérdida de productividad en prácticamente todos los sectores), cuando inicialmente estimaban en el 7,2, rebajado posteriormente al 6,5%, y todo ello después de que en 2020 sufriéramos la mayor caída registrada (por encima del 10%) desde la Guerra Civil. Gracias, obviamente, a su magnífica gestión de la pandemia (de las peores del mundo).
Y, chico, debía andar un poco distraído porque tampoco recuerdo haber escuchado que la inflación en diciembre de 2021 se ha elevado hasta el 6,7%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata del nivel más alto de los últimos 29 años.
Eso sí, lo de la electricidad sí que lo escuché. Que si nuestro compromiso de que algunos ciudadanos pagaran lo mismo que en 2018 teniendo en cuenta la media de ciertos contratos, deducida la inflación y quitando el porcentaje medio de la subida de los garbanzos y los bigotes de las gambas. Pero los datos que yo tengo deben estar equivocados, porque la factura total de 2021 se ha elevado a 949 euros, que es un 41% más que la factura de 2020 (675 euros), y un 18% más que la factura de 2018, a la que el Gobierno se había comprometido a no superar. Se le atribuye a Emilio Botín aquella frase que dice “lo que no son cuentas, son cuentos”.
También me debió pasar desapercibido todo lo relacionado con la Productividad, que al cierre del 3T 2021 bajaba un -0,6% en número de horas efectivamente trabajadas, con un incremento de los costes laborales Unitarios del 3%.
Y desde luego, de lo que estoy seguro que no escuché, es decirle nada sobre el informe sobre el estado de la pobreza y exclusión social en España a través del indicador AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) que evalúa los objetivos especificados en la Estrategia Europa 2020, ahora incluidos en la Agenda 2030 y que tiene como conclusiones sintetizadas:
Insistir en que la recuperación económica proclamada tenía los pies de barro, como demuestran algunos importantes indicadores de carencia material tales como no poder permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días; o no poder disponer de ordenador.
El cumplimiento de la reducción de la pobreza en todas sus dimensiones de la Agenda 2030 acumula un importante retraso y, en lo relativo a la tasa AROPE, se ha hecho menos de la mitad de lo necesario para cumplir proporcionalmente el objetivo.
Los datos de carencia material para 2020, que incluyen el efecto de la pandemia, se traducen en un incremento inédito y veloz en la tasa de privación material severa, que se incrementa en un 49 % y, además, las personas que llegan con mucha dificultad a fin de mes sufren su mayor crecimiento interanual en los 12 años estudiados.
Existe una gran desigualdad en el reparto de las consecuencias de las dos crisis sucesivas tanto en términos de personas como de territorios.
La desigualdad con respecto a Europa para la totalidad de los principales indicadores, tanto de desigualdad como de pobreza y vulnerabilidad, son elevadas y crecientes.
Como ya se viene insistiendo desde hace varios años, las estrategias tradicionales de protección y lucha contra la pobreza se muestran insuficientes.
En el nuevo perfil de la pobreza que emergió como consecuencia de la crisis económica anterior, entre las personas pobres aumenta el porcentaje con educación superior y educación secundaria de 2a etapa; el de las que viven en zonas urbanas y el de las jubiladas y otras inactivas.
Cierto es que el tema de la vacunación ha salido bien, gracias a la estrategia de compra europea y a los esfuerzos de las Comunidades Autónomas y no al de este mentiroso compulsivo que tenemos sentado en la Moncloa que todavía no ha sido capaz de hacer una Ley de Pandemias como prometió a bombo y platillo.
Obviamente, cuando asemejo a nuestro presidente con un psicópata narcisista o un mentiroso compulsivo, lo hago en clave de humor, porque ahora, en este país, se puede insultar al Rey, quemar sus fotos y faltarle al respecto siempre que se haga humorísticamente.
Qué gracia escuchar a un señor que ha incumplido absolutamente todo lo que ha prometido, dirigirse a la nación hablando de compromisos.
Me comprometí con mi amigo Rafael en compartir opinión sobre la reforma laboral.
Además, me apetece mucho hablar de ello porque este tema me llega bastante dentro, puesto que lo he vivido desde diferentes posiciones. Entre 1.975 / 1981 fui un activo sindicalista, después fui trabajador por cuenta ajena mucho tiempo y en los últimos 15 años de mi vida laboral he sido empresario.
En todo caso, antes de empezar aviso (para no ser traidor) que es un tema poliédrico y que no es solo técnico, pues tiene que ver con situaciones estructurales, con sentimientos, con nuestro modelo de vida y, además, necesariamente largo de abordar, pero como es culpa de Rafa, después os daré su correo para que le “felicitéis las Pascuas”.
A pesar de lo que diré, no quiero dejar de expresar una cierta visión optimista cuando comparo, con la perspectiva que te da el tiempo, la situación de los trabajadores en la década de los 70 con la que hay en la actualidad, y he de reconocer que los avances han sido sustanciales, quizás en exceso, como luego explicaré. Pero hablar de un marco que garantice y promueva el mundo laboral es mucho más que la regulación de las condiciones de trabajo (seguridad, salubridad, cobertura,…), de los horarios, de los descansos,…., es hablar de instalar una serie de palancas que promueven/condicionan/restringen la actividad laboral, que tienen que ser impulsadas por los gobiernos con el concurso de todos los actores.
Y el conjunto de los problemas que nos aquejan y las medidas que se necesitan (a corto, medio y largo plazo), no se desean ver porque derivan de una realidad que escuece mucho y afecta directamente a este Gobierno y a sus predecesores, porque, aspirando a un cómodo y anestésico “estado del bienestar”, se ha generado una situación disfuncional, donde la “sobreprotección mal entendida” provoca al tiempo más parados permanentes, mayor menoscabo a la realización personal de los trabajadores y un sobre coste en la gestión.
Se supone que cualquier reforma laboral tiene que perseguir al mismo tiempo “flexibilidad” para los empresarios en la contratación y despidos para adaptarse a las situaciones competitivas del mercado, al tiempo que debe proporcionar “seguridad” y protección adecuada para los trabajadores con objeto de que nunca se encuentren en desamparo. Y así lo exige la Comisión Europea, que nos está persiguiendo para que lo que se pacte con los agentes sociales sea “consistente” con los objetivos de impulsar la recuperación económica y transformar el sistema productivo español.
Pero, ¿qué pasa cuando las medidas que se toman son puramente estéticas (en los planes grandilocuentes de recuperación, transformación y resiliencia de los que se les llena la boca) o, peor aún, ideológicas (como la perseguida eliminación de los convenios de empresas desde el minuto uno)?. Como diría el Sr. Sánchez: pues eso.
Pues eso es lo que está ocurriendo en nuestro País desde hace tiempo (con alguna excepción de los avances procurados en la Ley de Fátima Báñez). Nuestro mercado laboral es muy, muy rígido y no tiene solución porque no se abordan las cuestiones de fondo ni se tienen en cuenta las singularidades de nuestra economía y nuestra sociedad para poner remedio/mejora a los problemas (que muchos son estructurales). Nadie se atreve a trabajar a fondo porque saben que hay que adoptar soluciones impopulares y, en todo caso, con resultados a largo plazo. Ambas cuestiones son obviamente incompatibles con las luces cortas con las que conducen nuestros políticos.
Hay realidades que son cabezonas en relación a nuestro país y que afectan muy directamente o indirectamente al empleo y sus posibilidades de mejora futura:
Al menos desde 1976 el paro en España es superior al de los miembros de la UE.
Somos de los países de la U.E. con mayor número de desempleados de larga duración.
Tenemos uno de los mayores porcentajes de empleo juvenil.
A pesar de las mejoras de los últimos años nos movemos entre el último y penúltimo país de la U.E. en productividad.
España se mantiene como el país con mayor tasa de abandono escolar de la UE pese a la mejora de la última década.
Nuestra inmovilidad laboral es de las más altas de la U.E.
Nuestra estructura productiva es muy volátil, muy dependiente del turismo y con poca estructura industrial.
Nuestra administración no funciona.
Tenemos un peso del sector público que, sencillamente, asusta.
Cuando todos estos efectos persisten en el tiempo, ¿no se nos ocurre mirarnos el ombligo y analizar las causas que los originan.? Si no solucionamos (o vamos poniendo solución) a nuestros problemas estructurales, todo lo que hagamos serán paños calientes, en el mejor de los casos, pero nunca soluciones o avances significativos.
¿Alguien sensato piensa que NO son problemas estructurales que necesitan de pactos y políticas de largo plazo?
Me pueden decir que todo esto tiene que ver con nuestro modelo productivo, con nuestro enfoque de sociedad y no sé cuántas cosas más, pero lo cierto, es que, si no se tienen en cuenta a la hora de mejorar las cosas, nunca conseguiremos hacer una buena y verdadera reforma laboral.
Pero lo que estamos viendo, no dejan de ser los resultados, habría que analizar un poco los orígenes de los problemas y, para mí, lógicamente, tienen una parte importante en factores endógenos que me gustaría repasar lo más sintéticamente posible.
Si tuviera que dibujar el cuadro de relaciones de los actores más importantes en todo este tinglado, me saldría algo parecido a esto:
En la que hay que tener en cuenta una serie de singularidades de nuestra economía y nuestra forma de ser y actuar (un poco “singular” que nos hace, también en esto, diferentes), y un conjunto de actores, además, cada uno con sus intereses y sus capacidades de respuesta antes las cambiantes situaciones del entorno:
Nuestra estructura.
Las “fuerzas sociales” .
Los gobiernos de turno.
NUESTRA ESTRUCTURA
Somos lo que somos, y en este punto, ni siquiera voy a opinar. Pero si no somos conscientes de lo que somos, difícilmente vamos a ser capaces de hacer un diagnóstico adecuado y de encontrar “las propuestas de mejora adecuadas”.
Y en este sentido, parece poco opinable (porque los datos están ahí) que tenemos:
Un elevadísimo peso de microempresas en España. El 99,2% de nuestras empresas tienen menos de 50 trabajadores, y el 92% menos de cinco trabajadores, con las consecuencias de fortaleza, inversión, …. Que ello conlleva
A pesar de las mejoras de los últimos años, unos de los peores datos de productividad en España. Trabajamos muchas horas, pero con una productividad de pena.
Una de las más bajas tasas de movilidad de los trabajadores, lo cual hace que no se aprovechen, ni en España ni en Europa las ineficiencias entre los mercados.
Uno de los porcentajes de economía sumergida más alto de Europa.
Uno de los países con mayor contratación temporal, generada en buena parte porque tenemos las mayores dificultades para el despido.
Uno de cada 4 trabajadores en activo en España, son funcionarios públicos, también uno de los porcentajes más alto de Europa.
Una de las tasas de sindicación más bajas de Europa
Una posición de cuarto/quinto país de la U.E. con mayor deuda pública.
Uno de los países de la U.E. con menor peso del sector industrial en el PIB
Una de las administraciones más pesadas, burocráticas e ineficientes de Europa.
Uno de los costes más altos sobre el sueldo bruto de los trabajadores
Y aquí estamos. Tenemos bastantes cosas buenas, pero ignorar las malas para pretender hacer cosas que se hacen en otros países más ricos o bien pensar que con medidas cosméticas estas debilidades van a pasar desapercibidas es un error que han ido cometiendo nuestros políticos, unos tras otros.
SINDICATOS Y PATRONAL
Nuestras “fuerzas sociales”, Ja.
Como he comentado, no podemos olvidar que el 99,2% de las empresas españolas tiene 50 o menos trabajadores (suelo establecido en el Estatuto de los Trabajadores). Por tanto, cuando pensemos en el “empresario” español, estamos hablando en la inmensa mayoría de las situaciones, en microempresas (familiares las más de los casos), y una representación real de los trabajadores a través de los sindicados de poco más de en 26.000 empresas sobre un total de 3,4 millones, es decir, a un 0,8%.
En segundo lugar, cuando hablamos de los empresarios de las pocas grandes empresas que hay en España (que aglutinan muchos trabajadores), si tenemos en cuenta que la mayoría son empresas bastantes reguladas como bancos, seguros, eléctricas, y todas nuestras cotizadas, sus propietarios son, en su mayoría, altos directivos con una actividad bastante transparente y controlada por el propio mercado, al menos en lo laboral.
Teniendo en cuenta la estructura empresarial española, en mi opinión:
No hay una representación sectorial de verdad que se adapte a nuestras singularidades.
No hay una representación sindical adecuada al tamaño de las empresas
No hay afiliación que otorgue suficiente independencia a las “fuerzas sociales”
Hago estas matizaciones relacionadas con el tamaño de nuestras empresas para cuestionar, en primer lugar, la actividad de los sindicatos españoles, y digo de los sindicatos y no de la función de la representación sindical a la que considero “cuasi sagrada”.
Atrás quedaron personas como Marcelino Camacho, Nicolás Redondo, o dirigentes de la USO o incluso de la CNT, que tuvieron, todos, un papel crítico en la transición española y sus años posteriores hasta la estabilización política y el despegue económico de España.
En la actualidad, y salvando las lógicas excepciones, que dignamente existen, los sindicatos están repletos de ignorantes, de memos y de vagos que usan y abusan de la supuesta representación social en su propio beneficio. Estas organizaciones se han convertido en prostíbulos de la función sindical que la venden por dinero para no dar un palo al agua, “defendiendo” solo a caras duras y parásitos de la sociedad. Ya en mi etapa empresarial volví a tener relación con ellos (como consecuencia de la impartición de formación subvencionada), y la experiencia fue exactamente la misma que tratar con organizaciones mafiosas, exactamente las mismas.
Es difícil encontrar en nuestro país, organizaciones tan opacas respecto a su actividad y en cuanto a su financiación. ¿Alguien sabe de verdad cómo se financian?, ¿cuántos liberados sindicales de verdad tienen?, ¿reportan a alguien sobre esa supuesta labor de representación e información sindical.?. Si alguien tiene los santos bemoles de averiguarlo, porfa, que nos de una pista, porque tengo la sensación de que la población trabajadora está al albur de los intereses de aquellos que subvencionan a sus “representantes”. Por cierto, como acabamos de tener la ocasión de ver en el infame acuerdo de los transportistas o los sindicatos catalanes manifestándose a favor de la “lengua catalana”.
Casi otro tanto pienso sobre la representación “real” de la parte empresarial. Si bien, y aunque creo que no existe ese descarado nivel de corrupción que desde hace años se instaló en los sindicatos, en las diferentes organizaciones empresariales, cámaras de comercio y otros “representantes” de los microempresarios españoles, veo bastantes “chupopteros” emboscados.
Lo cierto es que aproximadamente el 95% de las empresas españolas son organizaciones que no “usan” a los sindicatos ni a la patronal y sin embargo están obligados y constreñidos por los convenios y otras actuaciones que condicionan su labor.
TRABAJADORES
Ahora creo necesario hablar también un poco de los trabajadores, en cuyo colectivo hay que hacer, necesariamente, una separación en dos grandes grupos:
Los trabajadores normales, del sector privado, expuestos a las inclemencias del mercado
Los trabajadores “privilegiados”, es decir, los funcionarios, a los que hay que dedicar un apartado especial en el próximo artículo. Sirva de amenaza.
Me refiero ahora al colectivo del sector privado, que también tiene que recibir lo suyo. Aquí se concentra de una forma importante el otro enemigo invisible español, la economía sumergida, que llegó a superar el 20% del PIB durante la crisis financiera que se inició en 2008 y que tiene mucho que ver con cualquier “reforma laboral” que queramos hacer ya que es un reservorio importante de fraudes laborales no imputables a los empresarios.
Puedo asegurar en este minuto, que, en la agricultura, en la construcción y otras actividades comerciales y más industriales que giran en torno a empresa de pequeño tamaño, es imposible (o muy difícil) encontrar trabajadores que, estando en el paro (o no estándolo), quieran que les des de alta en la Seguridad Social por los días de contratación que necesitas.
Y esto es fruto de esa “cultura” de subvenciones y falsa protección que hemos ido generando en nuestro “estado del bienestar”, unido a una nula persecución de ese fraude por parte de la administración. Yo, hoy no tengo más remedio que tomar algún trabajador a tiempo parcial para ciertas labores agrícolas, pero como no quiere nadie que les comunique el alta en la S.S., si hubiera algún problema, tengo que asumir el riesgo de que la culpa será del empresario.
No quiero comentar el tema de la formación de los trabajadores. Todos entienden la formación como un derecho, ninguno como una obligación, pero lo cierto es que sin ese esfuerzo personal e individual (además de los medios estatales o empresariales), el trabajador se va quedando progresivamente rezagado y se ve obligado a renunciar a mejores opciones laborales, en su sector o en otro distinto, o bien los que le proporciona la movilidad territorial o comunitaria, porque hay que tener en cuenta que, según el Annual Report n Intra-EU Labour Mobility, el mayor porcentaje de personas activas móviles tienen niveles educativos altos y de esa manera aprovechan los desequilibrios de los diferentes mercados.
Hemos ido creando, en este país, que es uno de los reyes de la picaresca (no lo olvidemos), un concepto erróneo del estado del bienestar mediante el “cobro lo más que puedo, trabajando lo menos posible, sin esforzarme en estudiar y sin pagar impuestos”. Eso sí, después, el papá estado me tiene que arreglar todos los problemas.
LOS GOBIERNOS DE TURNO
En este conglomerado que tenemos conformado en nuestro País, tenemos un Estado que tiene, como en los buenos teatros, papeles variopintos, ya que:
Por un lado, aportan subvenciones a las “fuerzas sociales” eliminando su independencia y convirtiéndolas en brazos de sus intereses.
Por otro lado, son los patrones de los funcionarios, y los que dictan las normas sobre su contratación, retribución y despidos (¡huy!, eso no, aquí no se despide ni al tato).
Y con la otra mano, fija y dicta las políticas económicas que afectan a la generación de empleo y a las coberturas de los trabajadores.
Aquí tenemos otro de los problemas estructurales de este País que afecta, prácticamente a todo en nuestras vidas, pero también muy poderosamente a la generación y distribución de empleo. Una administración que no solamente tiene una configuración del siglo pasado, sino que aún tiene reminiscencias del siglo XIX.
En la parte más concreta relacionada con el empleo, muchos tuvimos el gozo de disfrutar el INEM (obviamente puro sarcasmo), que después fue el SEPE y que ahora se transforma en la Agencia Española del Empleo, para que “»deje de estar pensada para los desempleados y esté pensada para la sociedad española en su conjunto, trabajadores, personas y empresas«. También, pues eso.
Es cierto que tanto desempleado requiere ser “administrado”, pero también necesita de políticas activas, de portales ágiles de búsquedas de empleo y de medios (y vocación) de control para eliminar tanto fraude como se está consintiendo.
Confiemos en que el nuevo organismo sea algo más parecido a lo que necesitamos y no esas estructuras mastodónticas ministeriales al estilo franquista a la que nos tienen acostumbrados.
CONCLUSIONES
Las claves para mejorar nuestro marco laboral, lo que de verdad está en juego, deberían girar en torno a:
La implementación de políticas que incentiven el crecimiento en el tamaño de nuestras empresas).
La agilización de los trámites burocráticos en el emprendimiento, que son las que generan riqueza y empleo, respetando los derechos básicos del trabajador.
Una mayor flexibilidad en la contratación y despidos para la empresa que garantice su competitividad y eludiendo la falacia de que eso recorta los derechos de los trabajadores.
Mantener/incrementar seguridad al trabajador, con políticas activas que le permitan incorporarse al mercado de trabajo y con las mejores condiciones laborales en cada uno de los sectores productivos.
Incorporar planes de vigilancia contra el fraude de los trabajadores que perjudican al resto de personas no defraudadoras.
Reforzar más los convenios e empresa y limitar la imposición de los sindicatos que son entes interesados que no representan a nadie (o a pocos).
El incremento de la formación (la de verdad, no la de figurar), debiendo ser obligatoria en todos los casos y, en especial, para los desempleados
Implementación políticas estatales que permitan incentivar la movilidad laboral.
Prever/mantener coberturas de los trabajadores antes situaciones de crisis.
Incrementar los salarios de los trabajadores, pero vinculándolos a la productividad.
Conseguir que la administración funcione y consiga incrementar la eficacia de las políticas activas de empleo,
Rebajar el peso del empleo público y/o al menos, incrementar su modernización y productividad.
Ir poniendo los medios para independizar a las “fuerzas sociales” y conseguir que se conviertan en verdaderos representantes de los trabajadores.
Bajar el peso de la seguridad social a cargo de la empresa para facilitar la contratación y hacer más competitiva a las empresas.
Y teniendo en cuenta esto, nos desayunamos con el texto de reforma laboral planteado por el Gobierno y al que ya han dado el visto bueno ya las “fuerzas sociales”. Las novedades afectan a:
Tipos de contratos: Se establece que el contrato de trabajo ordinario será el indefinido y que sólo podrán hacerse dos tipos de contratos temporales: el estructural y el formativo.
Prevalencia del fijo-discontinuo: Se fomenta el contrato fijo discontinuo para la realización de trabajos de naturaleza estacional o actividades de temporada.
Negociación colectiva: El convenio de sector recuperará su prevalencia sobre el convenio de empresa.
Contratas y subcontratas: A las contratas y subcontratas se les aplicará el convenio del sector de la actividad realizada.
Nuevos Erte: denominados Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo (le ha faltado lo de resiliente), contarán con dos modalidades: una cíclica y otra sectorial,
Un paso atrás y un duro golpe a la competitividad. Lo que han hecho no tiene otra finalidad que el de dar más contenido al brazo “social” del gobierno (me ha venido a la cabeza la palabra perros, pero no lo voy a poner) para seguir manejando las calles. Hay por tanto un absoluto trasfondo político/mediático y ningún interés en arreglar/mejorar de verdad alguna cosa. Más bien al contrario. Si pierden los sindicatos fuerza en la negociación colectiva, ¿qué les queda para no extinguirse.?
Hoy es un día muy importante de celebración familiar, a pesar del virus, los españoles intentan reunirse para festejar juntos la llegada de la Navidad.
Los miembros del gobierno y sindicatos, como no, son los primeros en salir corriendo, no sin antes manipular la ¨reforma laboral¨. En los medios se jactan de los logros conseguidos en economía y trabajo. Entonces, como se entienden que quieran cambiar y derogar dicha reforma.
Un 24 de diciembre de hace 185 años, el general Espartero pone fin al sitio de Bilbao. Se puede decir que el fin de la primera guerra carlista. Después de la firma del ¨Pacto de Vergara¨, el general Cabrera derrotado, se traslada a Cataluña, donde seguía teniendo apoyos, ya conocéis a los independentistas. Fue derrotado totalmente un año después. Espartero ( Duque de Morella), fue regente (1840 – 1843).
La situación de España era insostenible. Isabel II es nombrada reina con escasa edad, tensiones de socialistas, comunistas y nacionalistas, como siempre, nos tienen acostumbrados. Lo más característico, la revolución de Narváez en 1848. Menos mal que a esta etapa de reinado, se le llamó ¨la década moderada (1844 – 1854)¨.
Dos hechos históricos importantes ocurrieron también durante estos días, aunque muchos años atrás. El primero; el fallecimiento del último Rey de Asturias, Alfonso III (910), hijo de Ordoño I, mandó construir la cruz de la victoria. Se puede ver en la catedral de Oviedo. El segundo, la toma de Zaragoza (1118) (Zaraqusta, llamada así por los musulmanes), por Alfonso I de Aragón, marido de Urraca I de León. Fue un hecho muy relevante en la reconquista.
Estos hechos relevantes, no los conocerán las futuras generaciones por la prohibición de estudiar la asignatura de historia en el contenido curricular.
Cada día, nos despertamos con alguna noticia impactante procedente de este gobierno repleto de ignorantes, jactanciosos, extravagantes, lerdos y provocadores. Los nuevos acontecimientos que preparan, sobrepasan la infamia, la memez, el dislate, la truhanería y la desvergüenza. Buscan irritar a la población trabajadora, responsable y cultivada.
No quiero referirme a este par de mostrencos del Ministerio de Consumo e Igualdad, centros de reclutamiento de delincuentes y despilfarro. Su escasa formación no les permite ver sus atrocidades. Quiero mencionar tres acontecimientos que realmente me han estremecido:
– Pasar de curso con suspensos, incluso a la universidad
– Borrar la historia de España del diseño curricular
– El acoso a un niño de 5 años en Carnet de Mar por querer sus padres que reciba el 25% de sus enseñanzas en español, como manda la ley. Hechos similares, solo se han visto durante el nazismo con el sometimiento a los judíos o a los norteamericanos en EE.UU. a principios del siglo XX principalmente. Recordemos a la niña de 6 años ( Rudy Bridges ) en Nueva Orleans que acudía escoltada a clase cada día para no ser increpada.
Hoy me voy a referir a la desaparición de la historia de España de los contenidos curriculares.
No podría imaginarme que el PSOE retire la posibilidad de que las futuras generaciones conozcan su pasado, de dónde venimos, como hemos llegado hasta aquí. No hay que pensar mucho en las causas, apoyado este gobierno por nacionalistas y comunistas. Su pasado es tan avergonzarte y genocida, que no quieren que se conozca. No hay mas que ver lo que está pasando con los etarras, de asesinos cobardes, a héroes.
Los nacionalistas y comunistas tienen mucho que esconder. Estos últimos, son los herederos de los líderes más genocidas de la historia. Así podemos recordar a Lenin (1917), Stalin (1841), nacimiento del partido comunista chino desde el año 1921, comunismo en Vietnam desde el año 1930 o la revolución cubana en el año 1959 entre otros. Decenas de millones de personas, perdieron la vida de hambre o masacradas. Los que sobrevivieron, adoctrinados, presos, o sometidos a la pobreza.
Esta extrema izquierda junto a los revolucionarios golpistas y nacionalistas, no quieren que las futuras generaciones conozcan la historia de su País. No podrían ser adoctrinados, engañados y doblegados. No quieren que se sepan múltiples acontecimientos. Expondré algunos:
La península ibérica fue invadida por numerosos pueblos constantemente. Así, fenicios, griegos, cartagineses, romanos, suevos, visigodos, vándalos, tántalos y pueblos musulmanes, pararon por nuestra tierra desde el año 1104 a. de C. hasta el siglo XV. Esta mezcla de culturas, enriqueció siempre a sus habitantes. Desde que gobernaron los Reyes Católicos, España ha estado unida, con alguna excepción como ahora veremos.
La Marca Hispánica en Cataluña fue realizada por los franceses, que invaden estas tierras hasta Barcelona (año 785 – 801). El resto del territorio hasta la zona oeste de Navarra la ocupan sus habitantes. Estos sí supieron poner a Carlomagno en su sitio. Batalla de Rocesvalles en el año 778. La Marca catalana y sus condes afrancesados sometidos a las ordenes del Emperador. Sus habitantes, por sí solos, no supieron frenar el avance musulmán como ocurrió en Navarra, Asturias y Aragón.
Urraca I de León (año 1109), Reina León. De su matrimonio con Raimundo de Borgoña, nace Alfonso VII, el Emperador, gobernaría sobre todos los peninsulares, incluida Portugal. Alfonso VI, quiso que su hija se casara con Alfonso I de Aragón a la muerte de su primer esposo. La razón, unir las fuerzas frente al invasor musulmán. Las pretensiones del nuevo Rey de gobernar León y Castilla, hicieron que el matrimonio terminara. Berenguela de Cataluña, hija de Ramón Berenguer III y hermana de R.B. IV, se casa con Alfonso VII. Es madre de dos Reyes, de Castilla (Sancho III) y de León (Fernando II).
Ramón Berenguer IV, nunca fue Rey de Aragón. A la muerte de su suegro, Ramiro II, Petronila, su esposa, sería la Reina. El, sería Príncipe de Aragón (1137 – 1162). Alfonso II, su hijo, sería el primer Rey que une el Condado de Cataluña con el Reino de Aragón (reina hasta el año 1196).
Juan I de Castilla (1379), hijo de Enrique II, tuvo dos hijos que gobernarían Castilla y Aragón. Enrique III y Fernando I. Familia Trastámara. Fernando II el Católico, sería nieto. La corona de Aragón y Castilla procedían de esta misma familia. Fernando I se enemistó con las Cortes Catalanas y el Papa Luna, Benedicto XIII. Su hijo Juan II, pierde todo el poder de las provincias transpirenaicas. Ante su derrota en la Batalla de Olmedo, pide ayuda a la Corona de Castilla.
Las hijas de Fernando I se casaron con Juan II de Castilla y Eduardo I de Portugal.
Pedro II de Aragón, ayuda a Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra en la batalla de las Navas de Tolosa (1212).
Alfonso I,II y Pedro II hicieron incursiones en Andalucía, No duraron mucho sus éxitos en el sur.
Pedro IV de Aragón colabora con el Rey Castellano, Alfonso XI, en la batalla del Salado (1339). Fue derrotado por los benimerines. Castilla pidió ayuda al Rey Portugués Alfonso IV, dado que el monarca, se encontraba casado con su hija, María de Portugal. Finalmente ganaron la batalla.
Alfonso IV de Aragón, hijo de Pedro IV, colabora en la reconquista con Alfonso XI de Castilla. Inicia por sí solo la conquista del Reino de Granada, ya que el Rey castellano np lo vio correcto en ese momento. Fracasó y pierde parte del reino de Valencia.
Desde la unión de Isabel I y Fernando II hasta el fallecimiento de Carlos II, fue la época imperial española más solemne. Duraría dos siglos. España permanecería unida siempre.
En el año 1640, los revolucionarios catalanes, se unen al enemigo de España, Luis XIII. Los ciudadanos pagaron las terribles consecuencias.
Año 1701, Guerra de sucesión española entre partidarios de los Borbones y los Austrias. Felipe V ganaría el conflicto. Durante 10 años, gobernaría en Cataluña el Archiduque Carlos. El territorio quedaría arruinado y masacrado gracias a los revolucionarios. Los habitantes de Cataluña vuelven a sufrir las consecuencias. Cuando Carlos III, Rey de Nápoles, entra en Barcelona en el año 1759. para gobernar España debido a la muerte de sus hermanos Luis I y Fernando VI, la población gritaba, ¨viva el Rey Carlos, el verdadero¨.
En el año 1808, Napoleón invade España, los catalanes colaboran intensamente con los invasores.
En el año 1833, se inician las guerras carlistas en España, entre los partidarios del segundo hijo de Carlos IV, reinaría como Carlos V, y Fernando VII e Isabel II, su hija. En el año 1843, se inicia la segunda guerra callista, solo ocurre en Cataluña. Siempre se impuso la dinastía borbónica legítima, con la excepción del reinado de Amadeo I (1971). Dos años duraría su reinado. Se proclamaría a continuación, la Primera República.
Dos hechos no gustan a los independentistas y a la izquierda; la implicación de los empresarios catalanes en la esclavitud y revolución cubana, y, el envío de miles de soldados ingleses durante estas guerras, para luchar a favor de Isabel II.
Colaboración independentista y burguesía nacionalista con las dictaduras de Primo de Rivera y luego con Franco.
Aplastamiento de A. Lerroux a los catalanes durante la Segunda República, por haber proclamado el Estado Catalán (1934).
En el año 1917, surge la revolución rusa con todas sus consecuencias que ya conocemos. En España, no se hizo esperar. Existía un buen caldo de cultivo para la llegada del comunismo.:
Desafío a la restauración borbónica.
Desafío independentista catalán.
Huelga general revolucionaria.
Hoy nos encontramos con un panorama parecido. Si los políticos de izquierda extrema y el nacionalismo, mantienen a las futuras generaciones, ignorantes, lo tendrán más fácil.
Recuerdo las tertulias y artículos de opinión en el año 2002 y 2003, que hablaban de la derechización de la juventud, del progreso de la Nación, del pleno empleo, de la riqueza española, que estábamos próximos a entrar en el G8, y, lo más importante, la izquierda andaba sin rumbo y sin futuro. Cómo se arregló esta situación; 11 de Marzo del año 2004. Estos sanguinarios atentados volaron el futuro del País. La derecha española desaparece, politólogos de nuevas generaciones, vomitan odio. Los medios se hacen de izquierdas, pero lo peor de todo, surge un nuevo Presidente: ZP. Ni él mismo se lo podía creer. Nombra unos cuantos mamarrachos, y se pone a gobernar. Su primera ley, ¨ley de la memoria histórica¨. Había que volver a levantar odios entre los dos bandos, recordar hechos olvidados de la dictadura y el nacionalismo, y los mejor aún, crear un nuevo ¨Frente Popular¨. No había otra forma de seguir ganando elecciones. Los españoles ya aprendieron que con la izquierda que tenemos, no se puede progresar.
Lo peor de toda esta situación: que al acceder a la Presidencia el Sr. Rajoy, se encuentra que cuando la izquierda gobierna, vuelve a hundir la economía y genera seis millones de parados. Este, no cambia la Ley electoral, regala dinero a los medios de comunicación de extrema izquierda, e hizo mal la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Las consecuencias también las conocemos, gobierno del ¨Frente Popular¨, con anarquistas, bolivarianos, comunistas e independentistas. Ayudados por sindicalistas, revolucionarios y policía política. La única democracia que conocen, es la suya.
Como van a querer una juventud culta, trabajadora y responsable. Si hay que pasarlos de curso sin aprobar, se hace. Desaparición de toda la historia de España, no sea que aprendan que lo peor que ha ocurrido en nuestro País, sea la izquierda, la república, el nacionalismo y las autonomías. Que no sepan que la política exterior actual mantenida, es nefasta, ya no nos respetan en ningún lado. No hay mas que ver la pinta de Julissa Reynoso, nueva embajadora de EE.UU. El abuso del Rey de Marruecos, permanencia de Gibraltar como colonia, tratados agrícolas y de pesca con la U.E. etc.
Se me ocurren numerosos acontecimientos para continuar estas líneas, pero estamos cerca de Navidad y no os quiero aburrir.
Espero que paséis unos días inolvidables, eso sí, protegeros de ¨omicrón¨, que viene mal.
En todos los gobiernos que hemos tenido en democracia (de un color y de otro), siempre ha habido un Ministro al que, la sorna popular lo han calificado de “tonto”. Si hiciéramos una encuesta, ¿quién saldría ahora como el “Ministro tonto”,? pues eso.
Este buen señor, dirige un Ministerio al que le corresponde “la propuesta y ejecución de la política del Gobierno en materia de consumo y protección de los consumidores y de juego”, tiene, además de su gabinete, una Secretaría General de Consumo y Juego y una Subsecretaría de Consumo, quienes, a su vez, y además de sus correspondientes gabinetes técnicos, tienen otras Direcciones Generales y varias Subdirecciones Generales.
Con un presupuesto de 60 millones de euros para 2.022, el departamento que dirige Alberto Garzón ha promovido un parón simbólico «para que los juguetes reclamen su derecho a jugar con el 100% de los niños y niñas, no solo con el 50%».
Es muy probable que sea una persona bienintencionada que trata de concienciarnos sobre el riesgo de reproducir roles y estereotipos sexistas en la publicidad de los juguetes, y de que quiere que comamos mejor y más sano al tiempo que contribuimos a reducir la contaminación medioambiental, pero lo cierto es que cada vez que abre la boca, provoca impactos negativos en los respectivos sectores sobre los que incide. Finalmente, el Ministerio de Consumo acabará con el consumo.
La verdad es que no se si hace falta gastar ese dinero, porque yo cuando veo jugar a mi nieto (que es el ejemplo más cercano que tengo en ese tramo educacional), me parece que lo hace con absoluta naturalidad tanto con los chicos como con las chicas, y en especial con Carolina que dice que es su mejor amiga.
Por cierto, su amiga Carolina le suelta a mi nieto, de vez en cuando, unos sopapos de cuidado cuando se pelean por alguna cosa. No sé, sr. ministro, si eso (o lo contrario, pues algunas veces es él el que le sacude a ella) puede ser considerado violencia de género o no, o simplemente juegos de niños. ¡Ah!, pero eso será competencia del Ministerio de Igualdad, y de sus 550 millones de euros de presupuesto, ¿no?.
Le decía que no solo observo, sino que estoy dispuesto a poner mi granito de arena y, aunque el no lo pida, nos vamos a esforzar en regalarle juguetes sin género. Pero no crea que es fácil, verá: Si pienso en regalarle, por ejemplo, un “Baby Mocosete”, no se si tiene que ser una muñeca o bien tiene que tener colita, o, quizás tenga que comprar una parejita, no sé.
El otro día, su amiga Carolina jugaba con un avión, pero hasta ahora no me fijado si lo lleva una pilota, que no es una pelota (en catalán) o un piloto, porque quizás debiera comprar a mi nieto un avión con una piloto y a ella otro avión con un piloto. ¡Qué lio!
Pero eso lo pensaré un poco más cuando termine con la colección de dinosaurios que le acabamos de comprar, porque llevo media mañana dando vueltas y más vueltas al Tiranosaurio Rex, al Spinosaurus, al Triceratops, al Velocisaurus, y otras criaturas como esas y la verdad es que las noticias son esperanzadoras. Estoy llegando a la conclusión de que sí son juguetes adecuados para niños, niñas y niñes, porque claramente no tienen nada. Yo los he mirado, por arriba, por debajo, por los lados, y la verdad es que, a pesar del realismo con el que están hechos, no veo cómo se reproducían esos animales.
A ver si resulta que el Sr. Ministro nos puede decir si ésa fue la causa de su desaparición. Yo creo que algo sabe el muy bribón, porque un poco de dinosaurio comunista sí que tiene.
Todo esto sería muy gracioso si no tuviéramos que endeudarnos cada vez más para pagar tanta pamplinada. Hay señor, si es que hay más tontos que botellines.
Querida hija, espero que estés bien al recibo de la presente, nosotros bien gracias a Dios.
Perdona que te moleste otra vez, pero cada día estoy más engollao con estos políticos que hablan, mu relimpios y mu requetebién, pero de verdad que, entenderlos, lo que se dice entenderlos, no los entiendo mu bien.
Ayer estuve escuchando a esa señora que manda mucho, que va después del Presidente y que al parecer debe vivir en un segundo, una tal Yolanda Díaz, que no se si es pariente del Pablo, el de las porqueras, porque se asemeja mucho a su señá madre. Y la escuchaba yo porque estaba mu interesao en ver si me decía algo sobre las cosas que yo te escribí en mi última carta, ya sabes, lo del gasoil, la luz, los precios y esas cosas, y resulta que dice:
“Hoy, toda política es política climática. Un abordaje efectivo del cambio climático, nuestro principal reto como humanidad, parte de entender que justicia climática y justicia social son dos caras de una misma moneda, por ello debemos exige un pacto verde europeo que ponga el trabajo decente en el dentro que fomente un crecimiento inclusivo y sostenible que apuesta, en todo momento, por el ensanchamiento de nuestras sociedades. En portugués y en Galego, tenemos un concepto único, difícilmente traducible, la Saudade. De entre las muchas definiciones que han tratado de capturar esta idea tan escurridiza, me quedo con la ofrecida por Rafael Dieste, a que para el escritor gallego, La Saudade es la inquietud de llegar y la alegría se seguir. La Saudade nos habla así, de la tensión irresoluble entre presente y futuro, entre la incertidumbre y la esperanza. Así, frente a la parálisis y el miedo, creo firmemente en esa Saudade que dinamiza nuestro proyecto de transformación y nuestra labor de gobierno, a pesar de las dificultades y las resistencias, movido por las discrepancias entre lo real y lo posible y centrado en objetivos concretos y metas ambiciosas”.
Y chica, qué quieres que te diga, que seguro que por eso han puesto a esta mujer tan relamía y tan lista en ese puesto tan importante, pero, debe ser que yo, como no me dieron estudios, pos no me he enterao de ná. Pa mi que estaba hablando del aire acondicionao, climático o como se diga, y también no se qué cosa de la justicia, que algún pleito tendrán con eso, que digo yo.
Y también le pregunté al Saturnino, el alcalde, ¿te acuerdas de él?, que qué era eso de la Saudade, que ya te digo yo que pensaba que eso tenía algo que ver con lo de sudar, como cuando vienes de trillar, to pringao, pero no, como él si tiene estudios, me ha dicho enseguia que tiene que ver con aquello de cuando uno está triste y esas cosas.
Pero qué trabajo les costará llamar al pan, pan y al vino, vino, pos no, ahora resulta que no son ni chicha ni limoná, que ahora son transversales, risilientes y un montón de cosas raras, que fíjate tú que hasta los animales dicen que son seres sintientes, que me se han quitao las ganas de pedirle el caballo al Hilario no vaya a ser que eso me se pegue.
Bueno hija, pos sí, un poco triste me he quedao porque esta señora no me ha dicho ná de la luz, del gasoil ni de los precios ni, tampoco, de la cabra. Pero qué venaos.
Recientemente leía en este mismo foro las reflexiones de Rafael Valls sobre nuestros políticos.
Estoy convencido de la importancia de este asunto, dada la repercusión que ejerce ese colectivo (los políticos) en nuestras vidas, nuestra economía y, en definitiva, sobre nuestros destinos.
Pensando en la idea que tenemos de políticos y de la política, me doy cuenta de nuestra visión de los que trabajan en la política es que están lejos de nuestra realidad cotidiana. No los vemos como quienes nos representan y con los que nos sentimos participes de las formas y soluciones para el Estado en que vivimos.
Esa percepción perjudica enormemente la estructura del sistema electoral y al sistema de representación que tenemos, porque… estamos dejando de creer en él. Nuestra mirada hacia quienes nos gobiernan desde los ayuntamientos, diputaciones, delegaciones de gobierno, cabildos (en el caso de Canarias), parlamentos de las comunidades autónomas, es escéptica.
Por otra parte, Esta claro que las colectividades humanas necesitan de coordinación, de organización de su convivencia. En definitiva, necesitan de liderazgo. Aun asi, la percepción que tenemos los ciudadanos es que este sistema no nos convence y que “los asuntos de los políticos” no son los nuestros.
Todos sabemos del creciente desinterés en toda Europa en las convocatorias electorales.
Dicho todo esto, y asumiendo que es necesario un cambio en esta situación, seguimos viendo como actúan los políticos y… como nos decepcionan.
¿Hay alguna idea alternativa que permita proponer y mantener un sistema factible de gobierno? Como es lógico pensar, estas reflexiones están muy extendidas y es bien sabido que existe una crisis en el mundo sobre los sistemas de gobierno.
En nuestro fuero interno, ya no asumimos que estamos en una Democracia (gobierno del pueblo). Nuestros políticos se han ganado nuestra percepción de que son un grupo de personas, cuya vida es mejor que la del resto, que están organizados en partidos (se comportan como empresas, con sus respectivos intereses) y con un poder que les permite decidir sobre nosotros. Estos conceptos nos llevan en la Grecia Clásica a la definición de un tipo de Gobierno: La Oligarquía.
Es este un punto esencial, dadas las implicaciones que tiene: se ha instalado en nuestro subconsciente la evidencia de que nuestros países supuestamente desarrollados no son democracias realmente, o no lo sentimos así. Mas bien, podríamos decir que son Oligarquías.
Pero, ¿cuál sería la mejor forma de gobierno? Aristóteles consideró una vía intermedia entre la oligarquía y la democracia. Se trata de que la democracia sea “regulada” por ese colectivo selecto, por la oligarquía. De este modo se evita tener los inconvenientes de la democracia con las ventajas de gobierno de la oligarquía. Este régimen mixto parte de donde los derechos políticos pertenecerían a las capas medias de población libre, lo denominará “república” (Política III, 7, 1279ª) En el pensamiento de Aristóteles, se vincula la política a la ética….
Sumando todos estos pensamientos, resulta la convicción de que nuestros políticos no son realmente nuestros lideres.
Todos estos pensamientos tienen mas relevancia porque la época en que vivimos es excepcionalmente dinámica, con interconexión universal económica social, sanitaria…
Puede ser que las recetas y criterios de liderazgo necesiten recordar valores incuestionables como la ética y, también, incorporar nuevas ideas, acordes a los tiempos que corren.
Cabe terminar estas notas exponiendo algunas alternativas.
Simplificación de los sistemas de gobierno, reduciendo volúmenes de concejalías, diputados autonómicos, diputados nacionales, senadores. Naturalmente, este es un asunto complejo porque las empresas que realmente son los partidos políticos perderán poder y perderán dinero. Esta propuesta implica analizar las opciones para un nuevo sistema/ley electoral,
Transparencia en la gestión de los dineros públicos.
Exigencia de formación para los candidatos a cargos políticos.
Anular privilegios de los cargos públicos, aportando su salario de acuerdo con su formación. Es un contrasentido que un diputado tenga las ventajas de que disfruta, en un país como el nuestro. Todos sabemos cual es la situación económica de España.
Listas electorales abiertas. Cada uno de los candidatos será conocido y valorado.
Revisión de la gestión de los Organismos y Administraciones públicos incluyendo las Corporaciones Locales. No es aceptable morosidad en la Administración.
Una nota final. En el caso de no hacer nada, sean estas u otras medidas, manteniendo el sistema actual, es previsible una importante crisis social y económica en nuestro país y en los llamados países desarrollados. El mundo subdesarrollado ya vive en crisis.
Querida hija, espero que estés bien al recibo de la presente, nosotros bien gracias a Dios.
Me gustaría que me hicieras un favor porque resulta que ayer, que estaba yo picando pan pa las migas y estaba escuchando la arradio, dijeron que venía el Blas fraile desde América y que no era igual que el español. Pues fíjate que de primeras pensé que podía ser el hijo de la Blasa que se fue pallá cuando era jovencito. La Blasa es la hija de la Felisa, no sé si te acuerdas de ella.
Pues resulta que el fraile ese hace muchos descuentos en las cosas que se compran, y yo había pensao en comprar otra cabra porque tengo a la Jacinta mu estrujá, que ya casi le cuesta darme leche pa las sopas berrendas que me hago con las migas que me sobran.
Pero dijeron que el tal Blas fraile vende en una tienda que por lo visto se llama onlain, y aquí en el pueblo no hay, que ya he preguntao.
Y entonces yo pensé que a lo mejor en la capital si hay una tienda de esas onlain del Blas y que me la pudieras comprar, porque aquí la cosa se está poniendo mu achuchá. Aunque no sé si rebajarán las cabras o solo serán los descuentos pa las coñás y los ponches y esas cosas, porque los frailes siempre han tenio un hocico mu fino pa to eso.
Le he pedio el caballo al Hilario y con un apaño que le estoy haciendo al remolque, lo voy a enganchar para ir al peazo a labrar porque el gasoil se está poniendo más caro que esos bichos que compras tu pa cenar en Navidad.
Y la luz, vaya apaño con la luz. Mira tu que le he dicho a tu madre que mañana me voy a la cuadra a buscar el candil que usábamos cuando éramos pequeños, porque se ha puesto mu carisma. Igual que la cocina que nos regalaste, que es mu bonita pero que gasta muchismo. La primera faena con el caballo del Hilario va a ser traerme el remolque lleno de troncos de encima porque volvemos a cocinar como antes y, así, nos calentamos de paso porque la calefacción del gasoil que nos pusieron la hemos apagao.
Pos yo no sé dónde vamos a ir a parar hija, porque cada día las cosas nos valen más y cada día nos pagan menos, por eso, si me puedes conseguir una cabra apañá de precio y conseguimos un ahorrillo, pues eso que ganamos. Bueno, y también por darle un poco en los morros al hijo del Primitivo, que me parece a mi que se las da de listo ese chico porque su padre le ha podio dar estudios.
Pos no resulta que me dijo el otro día que me se veía el pelo de la dehesa, el mu listo, y mira que yo no me quito nunca la boina y la llevo siempre mu apretá. ¿cómo se me va a ver el pelo ese?, alguna mala intención llevaba, seguro, que es igual de resabiao que su abuelo Eustaquio.
Y espérate pará, que todavía dice el Saturnino, el alcalde, ¿te acuerdas de él?, el hijo del esquilaor, que entoavia se van a poner peor las cosas, porque esos del gobierno que están haciendo qué se yo con una cosa que le dicen inflación, o algo así, que no se ni lo que es, pero que por lo visto se va a llevar otro poco de nuestros cuartos.
Y el caso es que luego los ves en la tele, que parece que te están mirando a los ojos, y te dicen que las cosas están mejor, pues será para ellos. ¿pos sabes lo que de digo?, que nosotros en el pueblo ya hemos vivio con muchas calamidades y sabemos vivir con el huerto, con la leña y cuatro tajás que sacamos de los animales. A ver si ellos son capaces, que se las dan de listos y luego los mu tontos no saben hacer ni unas jodías migas.
Bueno hija, que mires a ver lo de la cabra y te vienes con el Pablo a pasar unos días, que vamos a matar un pollo y lo hacemos a la lumbre.
Hoy quiero denunciar los terroríficos acontecimientos del año 197 AC cuando el cónsul Porcio ataca Ampurias entrando a sangre y fuego y generando una auténtica masacre, no solo entre los hombres armados que defendían su plaza, sino entre mujeres, ancianos y niños totalmente inocentes.
Igualmente, quiero dejar constancia que, en el 409, los Visigodos protagonizaron masacres en Galicia sobre el pueblo que habitaba la región, incendiando casas y cosechas y pasando a cuchillo a todo aquel que ofreciera la menor resistencia. Crímenes que se encuentran impunes todavía.
Y no quiero olvidar la actuación de Tarik, guerrero árabe que, en el año 711, protagonizó en Guadalete una matanza de habitantes hispanos sin precedentes. Al grito de Alá es grande, llevaron a cabo la eliminación sistemática de los no creyentes en su religión. También han quedado impune estos crímenes en nuestra memoria histórica.
Y en esta primera instancia, reservándome los derechos que me asisten sobre crímenes más recientes aun sin resolver (como los llevado a cabo por ETA, bajo el paraguas de dos de los socios del actual gobierno, PNV y BILDU), quiero exigir lo que me corresponde para pedir que se investiguen citados hechos y se haga pagar a los culpables por los delitos cometidos.
Quiero que se dediquen los recursos públicos necesarios para investigar y llegar a determinar a los causantes de tamaños males y, caso de no encontrarlos, que se identifiquen a los descendientes de los mismos para exigir, en su caso, las responsabilidades correspondientes. Todo ello sin perjuicio de solicitar el correspondiente perdón por los delitos cometidos.
Dice la RAE que una gilipollez es algo dicho o hecho propio de un gilipollas, es decir, de un necio o estúpido.
Alguien podría pensar, y estaría en su derecho, que lo que acabo de escribir es una gilipollez. Yo también lo creo, igual que lo que está haciendo el Gobierno presentando una enmienda a la Ley de Memoria (que por sí sola también lo es) para cambiar la interpretación de la Ley de Amnistía.
La única diferencia entre las dos gilipolleces mencionadas es que yo soy un contribuyente, no ocupo puestos públicos ni tengo la responsabilidad de intentar solucionar los problemas reales del pueblo español como se supone que ellos tienen.
Ayer, Carlos Herrera, en la Cope, llamó batracio al Presidente del Gobierno por dedicarse a este tipo de cuestiones.
Sinceramente, yo creo que se pasó un poco y que no tiene porqué faltar al respeto. ¡¡Qué culpa tendrán los batracios!!
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que España va mejor y ha garantizado que el próximo año el país estará «aún mejor». Los datos están ahí, comentó. Garantizo que el próximo año España estará aún mejor de lo que estamos hoy.
Obviamente, al Sr. Sánchez se le olvidó mencionar que, bajo su mandato, desde el punto de vista humanitario, el número de muertes por la pésima gestión del Covid ha tenido uno de los peores ratios del mundo por habitante y, en la parte económica, hemos sufrido la mayor debacle desde la Guerra Civil (1936-1939), como así constató la OCDE. Partiendo de esa base, lógicamente, no estamos peor que el año pasado, faltaría más.
Alguien bien intencionado me dijo en su momento que Pedro Sánchez no tenía la culpa de que viniera una catástrofe de esa magnitud, y eso es cierto. Pero los Gobiernos están para gobernar, con sus señas de identidad política, pero para gestionar los problemas de la población del país, tanto de los que lo votaron como de los que no les votaron.
Y este es precisamente el problema con el equipo de gobierno que tenemos, que no están trabajando en solucionar problemas, de origen reciente o históricos, me da igual, y no sólo se preocupan de “tontás” como las niñas, los niños o los niñes, sino que, incluso, algunas veces los propician cuando, de forma sectaria, tratan de revivir una memoria histórica que ya no interesa a nadie o de comprar con el dinero de todos los votos de los nacionalistas y terroristas generando más desigualdad en el territorio.
Así las cosas, a nuestro “querido Presidente”, se le olvida comentar cosas como que:
Bruselas retrasa a 2023 la recuperación de los niveles de PIB y paro pre-crisis en España (rebaja al 4,6% el crecimiento para este año y al 5,5% el de 2022). Ya no es Banco de España, ni el servicio de estudios de BBVA o Funcas, sino Europa, la que indica que nuestro País será el que más tarde de toda la UE en dejar atrás la crisis. Pero ellos siguen presupuestando ingresos que no se van a producir para poder justificar el gasto clientelar al que se han lanzado de cabeza.
Estamos con una tasa de paro del 14,6% (casi del 31% en el colectivo juvenil) que dobla la media de la eurozona (7,9%), pero no solo no se ejecutan políticas de estímulo al empleo, sino que se ocupan de castigar, como ahora con el tema de las pensiones, cargando más a los empresarios, verdaderos empleadores.
La inflación se dispara el 5,5%, su cuota más alta en casi tres décadas, sin embargo, no se toman medidas, aunque sean coyunturales, sobre la energia y los combustibles, principales artífices de la situación actual.
Desde Cáritas se corrobora que por primera vez desde 2007, las personas en exclusión severa superan los 6 millones de personas, convirtiéndose ya en “un fenómeno estructural en nuestro país” fruto de un sistema de protección social incompleto e insuficiente como prueba que el Ingreso Mínimo Vital ha sido denegado al 49% de los solicitantes en pobreza severa.
La deuda española se encuentra ya por encima del 122% del PIB y subiendo sin parar. Solo los programas de compras de activos del BCE han adquirido elevados volúmenes de deuda española en los mercados secundarios y los bajos tipos de interés están haciendo un poco llevadera la carga financiera, pero nuestro desgobierno, sigue creciendo, como si no hubiera un mañana, en empleo público y en el incremento de subvenciones a sanguijuelas como los sindicatos o chiringuitos de ONG’s con dudosas finalidades y ninguna justificación sobre el gasto que realizan.
Se continúa en el deterioro de la autoridad por parte de nuestras fuerzas armadas, con 6.303 ataques entre enero y agosto 2021 a la policía nacional, y encima se avanza en una nueva ley de protección de la seguridad ciudadana que elimina la presunción de veracidad de los agentes, permite grabaciones, no comunicar las manifestaciones o la peregrina idea de sancionar en función de los ingresos del delincuente.
También se olvida el Sr. Presidente que España se sigue alejando de Europa en el nivel de productividad del trabajo, que actualmente se sitúa un 18,7% por debajo de la UEM, pero, eso sí, subimos el salario mínimo, no invertimos en formación profesional y permitimos niveles de absentismo laboral fuera de lo razonable.
Y que España es el segundo país de la Unión Europea con peores cifras de abandono escolar prematuro (16% de los jóvenes españoles entre 18 y 24 años no habían completado la secundaria), una tasa solo superada por la de Malta, que lidera el ranking con un 16,7%. Pero, en lo único que nos dará futuro, la educación, tratan de esconder la basura bajo la alfombra eliminando los exámenes de recuperación en Secundaria.
Sacamos pecho porque somos un “país verde”, sin comentar que, según el INE, España, Tiene una dependencia energética del un 73-74%. Así, solo producimos un tercio de la energía que se consume, situándonos en uno de los siete países con mayor dependencia energética. La media comunitaria se ubica en el 60%, quince puntos por debajo, pero no se abre el debate de las energías nucleares, por cierto, considerada como energía limpia en Europa.
Y ya no hablamos de otras reformas a las que se tiene que comprometer España con la UE, y sus plazos, entre ellas las tres más importantes: la laboral, la de pensiones y la fiscal.
Eso sí, en el envío de nuestros presupuestos a la UE, explicamos a los socios comunitarios que las cuentas públicas para el próximo ejercicio tienen el foco en el apoyo a una recuperación justa tras la pandemia, la transformación del modelo productivo y la construcción de un desarrollo más sostenible y resiliente, más verde, más digital y con mayor cohesión social y territorial. Te cagas, que diría mi primo. Son maestros en el arte de la trilería y del lenguaje vacuo y tautológico.
Hay una frase que dice: Con las mentiras se puede llegar muy lejos…. Lo que no se puede es volver.
Hace unos días, mi amigo Rafael Valls se preguntaba para qué queríamos a los políticos en España si no se ocupaban de nuestros problemas.
Yo, aunque estoy en la línea de pensamiento de mi otro amigo Manolo, que dice que necesitamos de políticos si no queremos tener un régimen uniformado y monolítico, tengo que reconocer que últimamente también me hago la misma pregunta que Rafa, sobre todo cuando frente a estos indocumentados y sectarios que tenemos en el Gobierno, hay una oposición que, en lugar de estar con el cuchillo en la boca tratando de hacer propuestas de mejora todos los días y a todas las horas, están preocupados por adelantar, o no, el congreso madrileño como propone la señora Ayuso.
¡¡pero quien se está ocupando de nuestros problemas reales!!. Madre mía, qué razón tenía Ortega y Gasset cuando hablaba de las añadas de las generaciones. Seguramente tengamos los peores políticos en el peor momento.