MITOMANÍA Y LA SOLUCIÓN ENCONTRADA

Me dicen mis fuentes, y me lo dan como cierta, que en la consulta de un prestigioso psicólogo se produce la conversación que a continuación reproduzco y en la que he cambiado el nombre de los personajes para no desvelar la verdadera identidad de los sujetos, por tanto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia:

  • Buenos días Dtor. Rodrigo.
  • Buenos días Pedro
  • Mire usted, yo me dedico a la política y las personas de mi entorno me han recomendado que le visite con una cierta urgencia porque, al parecer, tengo un problema con aquello de las verdades y las mentiras. Según ellos, podría llegar a tener un trastorno que debe ser diagnosticado.
  • Bueno, no te preocupes Pedro, una persona que miente no necesariamente padece por ello un trastorno. Todas las personas, a lo largo de nuestra vida, hemos dicho alguna mentira, sobre todo de aquellas que llamamos “mentiras piadosas”. En todo caso, lo mejor será que me cuentes lo más detenidamente y yo evaluaré la situación.  De momento lo que te recomiendo es que no estés preocupado, relájate y cuéntamelo todo.
  • Bueno, debe usted saber que tengo una posición relevante en la sociedad española y yo creo que, por envidia, la gente utiliza y mal interpreta mis manifestaciones para impedir que yo pueda seguir progresando.
  • No te preocupes Pedro no trates de justificar nada de antemano. Prefiero que me cuentes abiertamente aquellas cosas que, según otros, pueden ser mentiras.
  • De acuerdo, voy a relacionarlas, pero que conste que en mi opinión no son mentiras, sino solo interpretaciones malintencionadas de la parte más reaccionaria de la población en este país. Según ellos dicen que mentí:
    • Con mi tesis doctoral
    • Al prometer que no pactaría con Bildu
    • Cuando Consideré a Torras como el Le Pen español
    • En aquella ocasión en la que dije que no dormiría si pactaba con Pablo Iglesias
    • Cuando dije que España no había reaccionado tarde a la pandemia sino todo lo contrario, que íbamos a la cabeza de Europa en la lucha contra el virus
    • Al manifestar públicamente que estábamos preparados para afrontar el virus y que contábamos con todos los medios
    • Si, recuerdo aquella vez en la que dije que habíamos hecho 350.000 test
    • Al no reconocer el número de víctimas reales en España por coronavirus
    • Con lo del comité de expertos
    • Cuando dije que habíamos vencido al virus
    • Cuando……..
  • Pero Pedro, me estás dejando de una pieza, esto no parece ni medio normal……
  • A ver Doctor, yo he venido porque me han insistido mucho, porque realmente yo no miento, sencillamente realizo actos políticos para adaptarme a las circunstancias, digamos que practico el “disimulo político” para mantener la fidelidad de mis militantes.  Y si para ello tengo que decir una cosa y la contraria a los cinco minutos, pues lo hago. Son exigencias del guion.
  • Caramba Pedro, lo que tu padeces, está diagnosticado como MITOMANÍA, que hace referencia a un trastorno psicológico, por el cual la persona afectada, denominada mitómano o mentiroso patológico, tiene una conducta repetitiva del acto de mentir, lo que le proporciona una serie de beneficios inmediatos, como admiración o atención.
  • No creo que sea el caso doctor, yo soy una persona normal que lo único que hace es su trabajo de gobernar. Además, me he buscado un equipo de gobierno lo más afín a mi, que tampoco miente ni se contradice. Sinceramente, no creo que cumpla con el perfil de persona mentirosa como se me acusa.
  • Por lo general, la mentira compulsiva es común en alguno de los siguientes cuadros clínicos:
    • Personalidad histriónica: aquellas personas que sienten la necesidad de ser el centro de atención.
    • Personalidad antisocial: que en sus, los relatos tendrían como objetivo la justificación de su propia conducta o, incluso, ocultación de un delito.
    • Personalidad límite: que suelen utilizar la mentira para aumentar su autoestima e idealización.
    • Personalidad narcisista: caracterizadas por ideas de grandeza, necesidad constante de admiración, falta de autoestima y déficit empático.
  • ¿Lo ve doctor?, nada que se ajuste a mi personalidad. Lo que si tengo que realizar en ocasiones son “escorzos políticos”, pero eso no es ser una persona mentirosa compulsiva, solo son actuaciones que me permiten obtener un beneficio con ello.
  • Bueno Pedro, casi prefiero que no me cuentes eso, porque en ese caso, igual no eres un mitómano, sino un sinvergüenza redomado.  
  • Tampoco estoy de acuerdo, y de hecho,  de motu proprio, he tomado medidas para que, a partir de ahora, todos esos bulos y falsedades de las que se me acusa, tengan sus días contados. Estoy poniendo en marcha un plan de acción para detener las campañas de desinformación y para la protección de los sistemas democráticos y debates públicos.
  • Pero Pedro, eso supondría una limitación de derecho fundamental a recibir información veraz, que consagra el artículo 20 de la Constitución española» ¿no?.
  • Caramba doctor, empiezo a pensar que es usted un miembro de la derechita cobarde y que no quiere que avancemos en una sociedad plural y progresista. En absoluto doctor, no deja de ser una protección para nuestros ciudadanos, que como no tienen criterio para discernir los bulos de la información veraz, nosotros nos sacrificamos para darles el trabajo bien “mascadito”. La no información es la mejor de las soluciones, pero al que se le ocurra informar, lo acusaremos de enfrentismo o ir en contra de nuestro sistema democrático.
  • No sé Pedro, yo no entiendo de política, pero supongo que lo que dices os aportará más tiempo para dedicaros a los dos grandes problemas de nuestro País, la pandemia y el desempleo. Algo negativo, creo, pero que permitiría conseguir un bien mayor, ¿no?.
  • Bueno, realmente tampoco es así, porque esos dos pequeños problemas se los hemos endosado a las comunidades Autónomas, que para eso están, y mientras nosotros podemos seguir con nuestra agenda de eliminar la casa real, suprimir la libertad de enseñanza en España, suprimir el español como lengua vehicular, seguir acercando presos a las cárceles vascas, poder empadronar a los indigentes debajo de un puente, y, en definitiva, trabajando sobre los problemas reales de los españoles.
  • Pedro, no se muy bien qué decirte, porque si tu dolencia es realmente mitomanía, en su tratamiento tendremos que utilizar psicofármacos, pero por encima de todo, tienes que estar seguro de estar dispuesto a trabajar por tu recuperación, y no te veo muy por la labor. Si no es esa enfermedad, mejor será que te marches de la consulta, porque lo que necesitarás será un juez magnánimo en algún momento.
  • ………………

Insisto en que me han dado esta conversación como cierta y la verdad es que me encontraba algo inquieto, pero a partir de ahora, dormiré más tranquilo porque estas cosas las podré consultar a la fuente “oficial” que es la única y verdadera, serán los verificadores oficiales los que filtren los bulos y determinen cuales son las verdades y, en ese caso, podremos publicar con total tranquilidad, por fin.

José García Cortés

       9-11-20

NO NOS PODEMOS FIAR

Nos situamos en mayo 2020, después de que este gobierno que tenemos:

  • Nos ocultara el inicio de la pandemia para poder realizar sus actos propagandísticos y pudieran llegar solas y borrachas a su casa.
  • Nos mintiera cuando informaban que en España teníamos los medios necesarios para afrontar la enfermedad.
  • Nos mintiera sobre la conveniencia del uso de las mascarillas.
  • Fracasara estrepitosamente con el intento de mando único, las adquisiciones de material sanitario y la coordinación de hospitales públicos y privados.
  • Nos mintiera sobre la existencia de un comité de expertos que les asesoraba.
  • Nos ocultara información sobre el número de fallecidos reales que hemos tenido.
  • Aprovechara el estado de alarmas para publicar Decretos Ley sin el debido control parlamentario.
  • Tomara el control de los medios de comunicación y aplicaba una severa mordaza a la información para los ciudadanos.

Después de todo eso, y de más de 50.000 fallecidos a los que no se les rindió una mínima despedida ni un adecuado homenaje, nuestro querido señor presidente, se puso delante de la ciudadanía (una vez más) para decir:

«la gran ola de la pandemia ha sido superada y toda España ha iniciado con pie firme la transición hacia la nueva normalidad».

«Lo más duro ha pasado, lo más difícil ha quedado atrás. Vemos ya mucho más que la luz al final del túnel: lo que estamos viendo es el final del túnel».

«Recuperaremos, en consecuencia, buena parte de lo que perdimos cuando el virus irrumpió de manera tan dramática en nuestras vidas».

Para terminar con esa frase que le gusta tanto:

«hemos logrado otra vez juntos superar una prueba enorme» y «salir más fuertes de esta situación».

Declaraciones todas ellas, ampulosas y grandilocuentes y actuaciones que han creado desafección, cuando no hostilidad, con una manipulación permanente de las masas en base a mentiras y tergiversaciones

Y dicho esto, dieron media vuelta y se fueron de vacaciones.

Desde el levantamiento del confinamiento, el Gobierno ha estado desaparecido, no ha hecho pedagogía pública, primero porque no enseñando la dureza de la pandemia (recordemos que solo emitían imágenes de los aplausos y del divertimento en el confinamiento), lo cual no provocó la sensibilización de la población, y en segundo lugar porque debían haberse realizado campañas masivas de información, como se hizo por ejemplo con el “póntelo, pónselo”, que por cierto estuvo muy bien y con buen resultado.

Tampoco han cumplido la promesa de realizar modificaciones legislativas para no tener que acudir de nuevo al estado de alarma, y ha dejado a las autonomías que gestionen sin que se fijaran unos criterios generales de referencia. El resultado estaba garantizado: cachondeo generalizado y ocurrencias de todo tipo.

No filtraron las fronteras tras el confinamiento. Recordemos que pusieron controles “visuales” en los aeropuertos. En el mejor de los casos, a los funcionarios encargados de dichas funciones, les entregaron un maletín de la “Señorita Pepis”.

Con ese bagaje a sus espaldas, nuestro mesiánico presidente decreta de nuevo el Estado de alarma y busca apoyos para que dure hasta el 9 de mayo 2021 después de afirmar que “La situación que vivimos es extrema”. Todo ello sin pestañear,tras cuatro meses negando que el estado de alarma fuese necesario para controlar la pandemia y tras escudarse de nuevo en criterios de unos científicos que todavía no conoce nadie.

Al final, un nuevo al Estado de Alarma que sirve para tapar, una vez más, las carencias de gestión de un equipo de gobierno malo de verdad (en todos los sentidos), con la diferencia de que antes había un criterio para restringir la libertad de movimientos y ahora tenemos 16.

¿De verdad que hay que acudir a esta excepcionalidad? ¿por qué no se encierran a los incumplidores en lugar de a la totalidad de la población? ¿por qué no pagan con sanciones muy severas los que no respetan las normas en lugar de que paguen todos los españoles.?

Solo se me ocurren dos razones:

  1. No son capaces de proponer armonización de actuaciones entre las Comunidades para que cada uno pueda mantener su puñetero chiringuito activo.
  2. El Gobierno está encantado con esta situación porque en el fondo lo que desea es poder seguir legislando sin tener que dar cuentas en el parlamento.

Ya no es esporádico, lo vemos todos los días en sus relaciones con la prensa, sus comparecencias en el parlamento, en sus relaciones con los jueces,…. Su comportamiento y sus actuaciones contravienen los elementos básicos de una democracia con plena separación de poderes.

Si esta es la nueva política, bendigo la antigua.

Cuando alguien utiliza los recursos públicos en su beneficio es indecente e inmoral, pero cuando lo que está en juego es la salud y la vida de los ciudadanos, considero que es criminal.

Soy consciente de que la pandemia está subiendo de forma alarmante y hay adoptar medidas excepcionales de nuevo (aunque sea debido a la inacción e incompetencia de los que nos gobiernan), pero al menos, dejo testimonio de mi deseo de que tengan la obligación de que cada quince días tengan el trabajo de rendir cuentas y solicitar permiso para una nueva renovación.

En esta calamidad de gestión, el gobierno, y el resto de partidos también, se enfrentan al descrédito y al escepticismo permanente de la población. De una parte, la incapacidad de coordinar y dirigir la gestión -en el sentido más amplio de la palabra- de esta crisis, y, de otra, la implementación de medidas económicas adecuadas que permitan hacer frente a sus consecuencias más inmediatas en, empresas y personas más vulnerables.

Ahora de nuevo hay que tener paciencia para escuchar hasta la saciedad aquello de doblegar la curva o estamos a punto de alcanzar el pico. Y, mientras tanto más de un centenar de muertos cada día y retrasos en la atención de otras enfermedades graves.

A veces pienso sinceramente que no tienen ni idea de lo que están haciendo, pero otras, y eso me inquieta más, que saben muy bien lo que están haciendo.

José García Cortés

       26-10-20

Estado de excepción

Muchos españoles vimos como se debatía en el Parlamento una cuestión critica: la moción de censura a Sánchez.

Ese mismo día, en el recuento de bajas y afectados por el Covid 19: 158 exitus y más de un millón de personas contagiadas. 

Nuestros representantes, nuestro Parlamento, analiza y debate….quién debe gobernar. 

Es legitimo, es asumible, que existan dudas y se cuestione prácticamente todo lo que hace el Gobierno. Los ciudadanos que vivimos en países democráticos tenemos un sistema ya muy contrastado para designar a quienes nos representan y a su vez quienes finalmente forman el Gobierno.

Me interesa recordar unas palabras que una de las diputadas decía recientemente: en política, nunca nada es seguro.

Me da que pensar la expresión que califica a nuestros representantes y gobernantes: son políticos. 

Mirando la definición de política, veo lo siguiente:

política:

nombre femenino

  1. 1.
    Ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados. «estudió política en la universidad»
    2.
    Actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país.

El siglo IV antes de Cristo Aristóteles pensaba en esto, en su obra La Política. Para Aristóteles quienes gobiernan tienen “virtud”, son los mejores. Aunque es un asunto controvertido, Aristóteles, no se decantó por un tipo de estado ni una “constitución”: Monarquía, aristocracia o politeia. Pero, en todos los casos, quien o quienes son los “guardianes”, quienes gobiernan lo hacen por el bien común. 

Para Aristóteles, las abejas y las hormigas son seres políticos. Viven y trabajan organizados para el bien del colectivo. En Ciencia de la vida, el hormiguero y la colmena son sistemas inteligentes

ME pregunto aquí, ¿son los mejores quienes nos gobiernan? ¿Son nuestros sistemas sociales, nuestros países, “sistemas inteligentes”?

La verdad es que, si se trata de retórica, podríamos debatir acerca de todo esto de modo muy sesudo y profundo. Pero no es solo cuestión de palabras. Estamos hablando de como funcionamos como sociedad. Estamos hablando de nuestra idea de colectivo, de nuestra educación como ciudadanos, de nuestro horizonte común. 

Mientras se debatía ese asunto crucial que citaba al principio de esta nota, la evidencia científica mostraba el estado de España y, reconozcámoslo, del mundo. La situación de esta pandemia esta empeorando clínicamente o sanitariamente hablando. Desde hace mas de dos semanas, había razones para un nuevo Estado de Alarma. 

La gestión de la información, el modo adecuado de transmitir a los ciudadanos las razones para tomar decisiones que nos afectan a todos, son aspectos ahora cruciales.  

Aunque no se hará, pienso que, dentro de un mes, quizá se trate de un Estado de Excepción. Quiero detenerme en este aspecto legal solo un momento.

Como todos sabemos, en los grados de calificación de una sitaciion de crisis nacional, previstos en la Constitución, y en la Ley Orgánica 4/1981 de 1 de junio – BOE 134 de 5 de junio- , se contemplan los estados de Alarma, Excepción y De Sitio.

Art cuarto. El estado de alarma 

El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo ciento dieciséis, dos, de la Constitución podrá declarar el estado de alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad 

 a) Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud. 

b) Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves. 

c) Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos veintiocho, dos, y treinta y siete, dos, de la Constitución, concurra alguna de las demás circunstancia o situaciones contenidas en este artículo. 

d) Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad. 

Articulo trece. El estado de excepción 

Uno. Cuando el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, el normal funcionamiento de las  instituciones democráticas, el de los servicios públicos esenciales para la comunidad, o cualquier otro aspecto del orden público, resulten tan gravemente alterados que el ejercicio de las potestades ordinarias fuera insuficiente para restablecerlo y mantenerlo, el Gobierno, de acuerdo con el apartado tres del artículo ciento dieciséis de la Constitución, podrá solicitar del Congreso de los Diputados autorización para declarar el estado de excepción. 

La evolución epidemiológica de esta pandemia nos llevara, en el invierno, a una cifra aproximada de 10 millones de contagiados en nuestro país. Prácticamente, el 25% de la población. O quizá una cifra mas alta.

Aunque no es políticamente correcto decirlo, pienso que además e tratar de evitar y prevenir el contagio, también hay que prepararse para el hecho, ya probable, de contagio de muchos de nosotros. Organizarse y planificar esta situación…excepcional. 

Nuestra legislación y estructura como Estado, tiene atomizadas las competencias sanitarias. Mientras el problema se agrava, existen controversias entre gobiernos de las comunidades autónomas y con el Gobierno de la nación. Leo hoy mismo en la Vanguardia:  “Catalunya y País Vasco han pataleado por mantener su discurso identitario por encima del interés sanitario”. 

Es difícil de asumir e integrar como puede ser que no exista una autoridad técnica de ámbito nacional, participada de los grupos políticos de España, que la apoyen, para organizar y prever que debe hacerse. 

Si no tenemos esa cabeza pensante, se viene encima un desastre.  Leo definida este concepto:

desastre

Del occit. desastre.

1. m. Desgracia grande, suceso infeliz y lamentable.

Por cierto, la moción de censura, no tuvo buen resultado para el partido que la propuso, que termino con un gran disgusto para ellos.

Y mientras tanto, la evidencia y la verdad del impacto social de esta crisis sanitaria siguen su curso. Implacablemente. Será necesario que la economía se olvide del concepto clásico de beneficio, que la especulación e inversión ajenas a las cadenas de producción desaparezcan y que prevalezca un concepto que solo algunos predican hace algun tiempo: debe imperar en todo lo que hacemos que nuestros objetivos deben incluir la necesidad de contemplar el bien común. 

Deben contemplar la supervivencia de esta especie. 

Raúl Ramos de la Plaza

           25-10-20

UNA PROFUNDA PREOCUPACIÓN

Salvador Illa encabezó ayer una nueva reunión sobre la evolución de la pandemia, celebrando ayer en el Palacio de La Moncloa una nueva reunión del grupo de seguimiento Covid19 del Ministerio de sanidad para analizar la evolución epidemiológica aquí en España.

Estuvo presidida por el Ministro de Sanidad, y también participaron la secretaria de estado de sanidad y el director del CAES Fernando Simón.

En la comparecencia posterior, el Sr Illa manifestó su profunda preocupación por la situación epidemiológica,……..

La reunión anterior del grupo de seguimiento fue el 25 de septiembre.

Habiendo tenido el mayor número de muertos por habitantes del planeta en la primera oleada, habiendo sufrido uno de los mayores confinamientos del mundo y, encabezando de nuevo en esta segunda oleada las listas con el mayor número de contagiados,  ¿reunirse con el grupo de seguimiento cada 22 días es reflejo de una “profunda preocupación”?.

Si yo fuera el responsable de Sanidad estaría que no dormiría, y me reuniría todos los días, o al menos cada tres, con los diferentes responsables en el Ministerio. Estaría en permanente contacto con todos los responsables autonómicos y formaría un comité de expertos (sanitarios y economistas), de verdad, a los que consultaría permanentemente.

Ahora, parece que van a sacar unas pautas de actuación común para todo el país. Están trabajando en ello.

¿Qué ocupaciones tienen a nuestro Ministro que no le permite estar amorrado al principal problema sanitario que está viviendo nuestro país y el mundo?. Pienso que salvo sus egos personales y el logro de sus ambiciones, el resto les importa un pito.

No hay más preguntas señoría.

José García Cortés

      18-10-20

UN NUEVO PARADIGMA

Hace años, quizá 15, en una de mis conversaciones con mi gran amigo Pepe, le comentaba mi preocupación por los cambios que vendrán en nuestro planeta. El es experto en tecnología económica, finanzas, evaluación de riesgos financieros…entre otras muchas cosas. Sobre todo, es una persona inteligente y con gran capacidad analítica.

Le preguntaba sobre las actuaciones o medidas que yo, pensando en la costa española, consideraba iban a ser necesarias en un horizonte de dos o tres décadas. Actuaciones enormes, de un coste tremendo, que tendrían que realizarse en los puertos, ciudades costeras, paseos marítimos…debido a dos factores: la subida del nivel del mar y la aparición de fenómenos meteorológicos muy adversos. En realidad, siempre los hemos visto. En el norte, la vida en la mar conoce la rápida aparición de tormentas y la llegada de galernas. El cambio reside en que no serán excepcionales sino la regla y que su intensidad afectara de manera muy dañina a infraestructuras portuarias y urbanas en poblaciones costeras.

Su comentario, como economista, me hacia ver que nuestro sistema regulador, de gobierno, inversor…no suele tener en cuenta aspectos que vendrán en un horizonte de 20 o 30 años.  Y que cuando sea necesario, podrán justificarse las inversiones correspondientes. 

Con mucha razón, su observación se basa en la optimizaron de recursos. Ojalá nuestros alcaldes, diputados, gobernantes, tuvieran su visión y capacidad de gestión. 

Lamentablemente, nuestro sistema social funciona con una selección extraña: la carrera política es para tener la opción del poder. Quienes optan a eso, no somos todos, sino solo aquellos que le interesa el entorno propio de la política y les atrae el poder lo suficiente para dejar atrás … muchas cosas. Merece la pena volver a este asunto en otras notas. 

Bueno, con esta introducción el lector se esta preparando para un discurso ecologista o, quizá, unos párrafos de bronca contra la imprevisión.

No. 

Quiero exponer una visión de nuestro sistema como civilización. 

Sistema que diseña entornos urbanos, construye, rentabiliza la riqueza de los entornos naturales (montaña, bosque, océanos…), para el progreso y bienestar de todos los ciudadanos. Es muy resumido esto, pero no pretendo describir mas detalles. En suma, el progreso de nuestra civilización desde la era industrial ha siso el despegue de lo que es nuestra especie. Esta claro que existen grupos humanos que no han vivido ese grado de progreso, por su ubicación geográfica. Si nos abstraemos de las poblaciones menos favorecidas (no digo ignorarlas) y nos centramos en la especie como tal, observamos que hemos avanzado en el uso de recursos que nos presenta este planeta para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de grandes extensiones que, hasta hace apenas un siglo, tenían grandes adversidades y eran muy difíciles para sus poblaciones.

En resumen, desde la edad oscura en la Edad Media, hasta ahora, la especie humana ha avanzado mucho. Esta frase solo expresa una obviedad. 

Sin embargo, quiero volver a eso de la previsión. Como concepto.

Acabo de ver un reportaje sobre el Parque Natural de Doñana. Es uno de muchos ejemplos. En 20 años, el nivel freático en aguas subterráneas y en el de aguas superficiales ha bajado visiblemente. El periodista hablaba con agricultores (fresa, arándanos, entre otros cultivos) sobre el problema del agua y los 2.000 (aproximadamente) pozos ilegales existentes. La percepción de estos hombres del campo acostumbrados a trabajar, buscar soluciones y rentabilizar los cultivos, era que era un gran daño el que la guardia civil les esta haciendo cerrándoles los pozos de 30 metros que han perforado…ilegalmente. 

Para estos agricultores, el horizonte es la vida de sus familias, el jornal que pueden pagar a sus trabajadores, la gestión optima de sus hectáreas para llevar al mercado un producto de calidad. 

Viendoles con su familia, veo a sus nietos emigrando de esas tierras, porque el futuro allí no garantiza que pueda cultivarse nada. 

No se trata de que el Parque natural de Doñana pierda sus humedales. Esa es una de las consecuencias. No es que vengan menos aves migratorias. Desde el punto de vista de la especie humana, se trata de que nuestra visión debe incluir algo a lo que no estamos acostumbrados. 

Se trata de trabajar con la perspectiva de una rentabilidad global: de todos y del planeta

Me doy cuenta de las traducciones que esta ultima frase puede tener. ¿Socialismo?, ¿Demagogia?, ¿Populismo?, ¿Ecologismo utópico?… 

Quiero hacerles ver a los lectores, en este punto, que hace décadas hay quien ha visto el problema y trabaja en su evaluación y como definir soluciones.  Esos grupos de trabajo, por darles un nombre, saben que la rentabilidad es un concepto bastante efímero. Gran parte de la población se mueve de espaldas a una visión global de nuestras vidas. Y nuestros gobernantes…bueno esto era de otra nota.

Que le podremos decir a un niño de 1 año, si pudiera preguntarnos dentro de 80 años (año 2.100), las razones de nuestra estrategia, por llamarlo de algún modo. Quien seria el guapo que le diga las razones de no hacer nada para evitar niveles de mares y océanos, al menos 2 metros mas altos. Vastas zonas costeras inhabitables. Condiciones meteorológicas muy adversas en grandes zonas habitadas del planeta. Reparto desigual de recursos, bajo nivel de formación en mas del 50% de la población mundial. Patologías nuevas debido a la contaminación de nuestros cuerpos y el del medio natural (será otro medio natural, porque el de ahora se habrá perdido). 

Sin embargo, mucho antes de eso, ya hemos diseñado algo que nos perjudica en situaciones de excepción. No vimos que cada invierno la gripe, la neumonía, la contaminación nos lleva a afrontar problemas de salud graves. Los arquitectos, los especialistas en diseño urbano, no han podido ver que este diseño no era el idóneo. Ni siquiera era idóneo el lugar seleccionado. Y ha sido necesario que aparezca un fenómeno serio, que afecta a todos, que muestra que nuestro sistema y distribución poblacional, no es bueno.  Y no importa tanto que clase de agente es. Lo que hace es ponernos en nuestro sitio. Nos hace ser humildes. Nos hace ver que así no va esto, si proyectamos un futuro para nuestra especie. 

Les voy a dar un ejemplo que, aunque lo parezca, no es descalificador. Quiero citarlo para explicar mejor la idea que quiero exponer aquí. 

En Canarias (2.200.000 habitantes aprox.) existe una situación respecto a los recursos energéticos que ha obligado hace décadas a construir plantas de energía en cada isla, con el objetivo de aportar la energía eléctrica necesaria para las ciudades y la actividad mercantil e industrial. Gracias a esas instalaciones, puede disponerse de la energía suficiente de manera estable, continua y de calidad, eléctricamente hablando. 

Quien diseño esas instalaciones lo hizo pensado en que el combustible necesario tenia el previo razonable (fuel oil) y que en el diseño se trataba de emplear una industria que ya existía: turbinas que generan energía eléctrica partiendo de vapor de agua que las pone y mantiene en marcha. Para eso, tenemos agua de sobra: el océano atlántico. Lo único que necesitamos es una instalación desaladora, calentamos el agua con un sistema que quema fuel oil, y movemos la turbina. De paso, la desaladora nos aporta agua dulce para los municipios. Muy bien pensado: industria de la energía eléctrica y empresa de aporte de agua potable. 

Lo que en ese momento parecía la mejor solución, lo era por ser lo único industrialmente disponible. Han pasado mas de 20 años. en algún caso, mas de 30. Naturalmente, se han introducido las mejoras necesarias en ese plazo temporal. 

Solo comentar que estas islas tienen viento prácticamente constante y mareas que en algunas épocas del año son de intensidad notable.

El problema de la contaminación urbana no es un problema muy importante en Canarias por su naturaleza insular y la predominancia, casi todo el año, de vientos habitualmente de nordeste (alisios). No pretendo entrar en detalles,  sé que este esquema es muy simplista, pero voy al mensaje: al igual que el aire, que no se contamina mucho porque “el viento se lleva todo”, las aguas residuales han y siguen haciéndolo, contaminado el entorno de las islas. Como todos sabemos, el “mar es muy grande”. Al igual que aquí, los emisarios ilegales de aguas fecales en muchos municipios han hecho que España sea calificada “muy desfavorablemente” por la Unión Europea en este aspecto. Hablando con un ingeniero con formación especifica en esta materia, me decía que “si queremos que los emisarios cumplan con las exigencias legales y ecológicas, la inversión necesaria es muy alta”.

Previsión. Volvemos a la previsión. 

El mensaje que quiero exponer aquí es que es necesario un cambio en nuestro patrón económico, nuestra visión. 

Quiero que podamos decir a ese niño que nos pregunte, a sus 80 años, que nosotros nos hemos preocupado en este viaje vital nuestro. Que hemos cambiado. 

Quiero decirle que nos dimos cuenta que había que cambiar de patrón, cambiar de paradigma. 

Un abrazo, queridos viajeros.

Raúl Ramos de la Plaza

       18-10-20

LAS TRES ESPAÑAS

La de derecha y la de izquierda. La progresista y la conservadora. La católica y la anticlerical. La vencedora y la vencida. La roja y la azul.

Estos calificativos se usan a menudo para ilustrar el concepto de las dos Españas, cuyo concepto es incluso anterior a nuestra Guerra Civil, pues nos podríamos remitir al conflicto existente desde el siglo XVIII entre el proceso de modernización y las fuertes resistencias en un país agrario atrasado, con fuerte presencia de la Iglesia y de un Ejército ‘sobrante’ heredado de las guerras coloniales en América.

Es claro que «La guerra la ganaron unos” y se beneficiaron enormemente de ello, y, seguramente, si hubieran ganado “los otros” estaríamos hablando exactamente de lo mismo, pero cambiando de bando, es decir, del odio generado por la frustración de los que perdieron.

No obstante, la democracia no solo nos trajo una ley de amnistía que trataba de hacer un “ajuste con el pasado”, sino que generó estabilidad política, económica y el consecuente estado del bienestar. Esto fue limando esa dualidad española de rencillas entre las izquierdas y las derechas hasta reducirlas a un nivel insignificante representados por una minoría de nostálgicos del franquismo y un grupo pequeño de descendientes de los vencidos. El grueso de los ciudadanos habíamos pasado página hace tiempo.

Pero entonces, ¿cómo es que 80 años después del final de la Guerra Civil española, se sigue hablando de las dos Españas.?

Creo que para entender esto, hay que analizar “las dos Españas” desde otra óptica, y yo creo que hay una España real (compuesta por diferentes simpatías políticas), que es la que convive en paz, la que se dedica a sus quehaceres diarios y la que genera valor cada día, las amas de casa, los jubilados, los trabajadores, autónomos, empresarios, en definitiva, el ciudadano de a pie y, por otro lado, hay otra España parasitaria compuesta por los políticos y sus beneficiados.

Define la R.A.E. parásito/ta, como un organismo que vive a costa de otro alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo. 

Esto es en lo que creo que se ha convertido nuestra “casta” política y a lo que me he referido en otros artículos en los meses de abril y mayo, cuando hablaba de la INFECTIVIDAD, de nuestros políticos.

Esta otra España, la parasitaria, ha ido instalándose lentamente en los tejidos sociales y económicos de nuestro país donde se multiplica incesantemente. Se han colocado en grandes empresas utilizando las puertas giratorias, han colonizado todo tipo de órganos de gobierno e incluso aquellos que se supone sirven para el control de los gobiernos, el Tribunal de cuentas Consejo económico, consejo General del Poder Judicial,…. Y utilizan los medios del Estado en beneficio del gobierno de turno, o mejor dicho, en beneficio del partido político que gobierna en cada momento.

Tengo que meter en el saco de este sentimiento mío a todos los partidos políticos, sin excepción de colores, pero también pienso que los que nos gobiernan en la actualidad se llevan la palma por la velocidad de “infectividad” que están demostrando y el descaro con el que lo hacen.

Han anestesiado a la sociedad mediante subvenciones que generan clientelismo a los sindicatos, a las ONG y cualquier organización no gubernamental que se preste a servir sus intereses y han generado un cuerpo de funcionarios, especialmente privilegiados frente al resto de trabajadores, que les sirve de colchón amortiguador ante problemas sociales.

Han colonizado los medios de comunicación, el CIS, y cualquier otro medio que sirva para controlar e influir sobre la opinión pública reduciendo, incluso eliminando, toda posibilidad de crítica pública.

Esta España parasitaria de políticos en general, y los de Izquierda en particular, que comienza en 2007 con Rodríguez Zapatero con su Ley de Memoria Histórica y que ahora encuentra su rentable continuidad con Pedro Sánchez y su Ley de Memoria Democrática utilizan el desencuentro como hacen las sanguijuelas inyectando anticoagulantes para seguir chupando la sangre a sus víctimas. Y mientras, los ciudadanos, entrando al trapo y sin nadie que se ocupe realmente de sus problemas.

No es la sociedad española la que está interesada en alimentar el sentimiento de las dos Españas, es a esa “tercera España”, la clase política (de un signo y de otro), a la que le interesa revivir ese sentimiento “guerracivilista” para rentabilizar cualquier conflicto que surja y si no surge, los generan, que es lo que están haciendo. Es el método más rentable que han encontrado para mantener viva esa España que produce y poder continuar su parasitación.

Los políticos se encuentran cada día más alejados del pueblo (que irónicamente se supone que los ha elegido) y solo se dedican, sin pudor, a defender sus intereses con planificadas estrategias. Juegan con nuestros intereses económicos, tratan de modificar nuestro sistema constitucional al margen de los cauces establecidos para ello, manejan los aspectos sociales en función de sus intereses, y ahora, juegan con nuestras vidas como consecuencia de la pandemia.

No son capaces de ponerse de acuerdo ni entre partidos ni con las comunidades, no son capaces de montar comités de expertos (de verdad) para hacer lo mejor para la sanidad y  nuestra economía y utilizan los datos económicos y sanitarios (incluso los fallecidos)  como armas arrojadizas entre ellos importándoles un bledo la ciudadanía.

Mientras seamos tan imbéciles de hacerles el juego, ellos seguirán explotando esa capacidad de generar encontronazos de cualquier tipo y motivo en el debate político y con ello, unos y otros, se “garantizan” el 50% de las simpatías políticas que les permite continuar obteniendo favores, contratos, puestos y otras prebendas. En definitiva, usando y abusando de los recursos públicos como si fueran suyos.

España está políticamente enferma y las infecciones parasitarias que padecemos como consecuencia de la mala gestión (no gestión en muchos casos) de nuestros parásitos no solo nos hacen sufrir económicamente con un cuadro de desnutrición severo, sino socialmente, con un número de fallecidos y de contagios realmente inadmisibles.

Me temo que más tarde o más temprano, incluso los más resistentes, terminaremos sucumbiendo.

José García Cortés

      3-10-20

EL APARATO PROPAGANDÍSTICO

Los 11 principios de la propaganda

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

Los citados, son los 11 principios de la propaganda nazi creados por Goebbels y que he estado leyendo recientemente:

Parece mentira, pero está volviendo a pasar delante de nuestras propias narices y se lo estamos consintiendo, porque hemos olvidado la historia más reciente. Es terrorífico observar lo vigente que siguen hoy en día esos principios de la propaganda nazi.

Joseph Goebbels fue el Ministro de Propaganda en la Alemania Nazi estuvo a cargo de una maquinaria de propaganda que alcanzó todos los niveles de la sociedad alemana.

Cualquier parecido con los métodos nazis en nuestro país, no es pura coincidencia.

José García Cortés

        16-9-20

EL MINISTERIO DE IGUAL-DA

Declaración de Irene Montero en una entrevista con InfoLibre,

Sic.  “Respeto mucho el debate. Y voy a entrar en él, pero quiero dejar claro que la existencia de las personas trans es una realidad. El género que se les asignó al nacer no es con el que se identifican. Eso no está sujeto a debate y, por tanto, mi obligación como ministra es garantizar sus derechos. ¿Existen los hombres y las mujeres? ¿Qué es ser hombre y mujer? ¿Cómo se conceptualiza en las diversas teorías el binomio sexo-género y cómo se traslada a los derechos y políticas públicas? ¿Cuál es el nivel de hormonas que tenemos que tener para ser consideradas hombres o mujeres? ¿Cuánta talla de pecho tenemos que tener para ser hombre o mujer? ¿El sexo son sólo los genitales externos o es también el nivel de hormonas tradicionalmente consideradas por la biología masculinas o femeninas? ¿Es el sexo algo genético? Ese debate es muy interesante. No es nuevo en el movimiento feminista, pero quizá nos aporte una visión poco útil a la hora de diseñar políticas públicas”.

Yo ya me he medido el pecho, he mirado los genitales externos, pero aún ando inquieto porque me falta el resultado de la analítica que me ha de decir el nivel de hormonas para saber si soy un hombre o una mujer. De verdad que cada vez es más aplicable la famosa frase del Sr. Trillo: “manda huevos”.

Señora Ministra, si, esa de “sola y borracha quiero volver a casa”, veo que tiene centrado el tema y que se ocupa de las preocupaciones reales de los españoles…. y españolas. Gracias a sus declaraciones y actuaciones, todos notamos cómo nuestro país progresa en la igualdad de derechos….. No se puede ser más vacuo.

Resulta irónico ver cómo la señora Ministra y las mujeres que se relacionan con el Sr. Iglesias se benefician de dicha relación (desconozco si viceversa) y obtienen cargos que de otra manera ni hubieran soñado, cuando hay mujeres y hombres de mucha más valía que podrían desempeñar el puesto con infinita mayor eficacia y eficiencia. Todo un ejemplo para un Ministerio de Igualdad a un coste que no nos podemos permitir los españoles.

Pocas veces se ha utilizado el voto de los ciudadanos en beneficio propio del político y, además, se hace de forma tan descarada.

José García Cortés

          15-9-20

ECONOMÍA REAL

He tenido la oportunidad de ver parte de la recogida de pistachos en las tierras de mis amigos, la familia Chacón & Barrajón.

Es el momento en el que se recoge el esfuerzo de 365 días de trabajo, y no lo digo en sentido figurado, porque allí se trabajan todos los días del año, desde el amanecer hasta el anochecer, y algunas veces, durante la noche con los focos de los tractores y el resto de maquinaria.

Todos los esfuerzos y los desvelos, los miedos al pedrisco, a las heladas, a las plagas, culminan y se olvidan cuando la cosecha es buena y ofrece sus ubres henchidas.

Los atributos del caballo de Espartero parecen insignificantes ante este hombre que, siempre enfundado en su mono de trabajo, destripa los terrones con metódica tozudez y poda sus árboles, los riega, los abona y los mima como si de su propia sangre fueran. Yo sospecho que también habla con ellos y les susurra cerca del tronco sus inquietudes y preocupaciones.

Y de ella que puedo decir, la he visto con su cuadrilla de injertadores, soportando el rigor de los más de 40 grados al sol en terrenos difíciles de caminar y plagados de avispas. No se si Espartero tuvo yegua, pero tendría similar tamaño de ovarios.

Esta familia es “economía real”, productiva, basada en el esfuerzo, el tesón y el trabajo bien hecho, generando escuela porque, además, han educado a sus hijos en el esfuerzo y el amor por sus tierras. Todo eso lo he visto yo con mis propios ojos y en muchas ocasiones.

Lo que no he visto todavía es lo que escuché al Consejero de Agricultura de la Comunidad de Castilla La Mancha cuando hablaba de los apoyos incondicionales a los agricultores castellanos manchegos en general y en particular a los que han sido pioneros en España del cultivo del pistacho.

No solo no he visto ningún tipo de apoyo, sino más bien palos en las ruedas con exigencias burocráticas que se encuentran muy lejos del alcance de un agricultor, sin apoyos en los responsables del agua, en información sobre posibles mejoras en los cultivos. A ninguno de ellos me los he encontrado ni a pleno sol, ni bajo la lluvia o el hielo, es más, a ninguno me los he encontrado en el campo.

A pesar de su soledad, de pelear contra gigantes y tener que alimentar a esa nube de funcionarios que, como los pulgones, chupan la savia de las plantas, ahí están, generando valor y aportando riqueza a la sociedad.

Por ello tenéis mi admiración y respeto.  Por muchos años.

José García Cortés

9-9-20

EMPATÍA Y SENSIBILIDAD

He estado leyendo algunas sentencias recientes de nuestros tribunales:

  • Asesinato, con alevosía y tenencia ilícita de armas. 
  • Otro asesinato con profanación de cadáveres y alevosía.
  • Atraco en establecimiento comercial con arma de fuego
  • Robo con violencia, intimidación en las personas y detención ilegal

Y en ningún caso he apreciado que los jueces tuvieran una participación afectiva hacia los delincuentes ni siquiera la intención de comprender sus sentimientos y emociones.

Tampoco he observado ningún sentimiento de emoción ni compasión hacia los individuos e individuas que juzgaban.

¿pero qué está pasando en nuestra Justicia?, ¿acaso no existe en el programa de oposiciones a Juez asignaturas donde se les enseñe empatía o sensibilidad?

Seguramente este aspecto tiene que formar parte de las reformas que están pendientes en nuestro Sistema Judicial, pero mientras tanto, los que imparten justicia deberían ir aprendiendo de nuestro querido y nunca bien ponderado Presidente del Gobierno.

Ayer Pedro Sánchez de nuevo nos deleitó hablando de los presos del “mal llamado Procés” y mantuvo su «compromiso» de «revisar» el delito de sedición en el Código Penal al tiempo que pedía que sintiéramos empatía y sensibilidad.

Todo ello, mientras habla de reforzamiento institucional del Estado y la despolitización del Poder Judicial.  ¡¡Toma ya!!

Sr. Sánchez, ¿porqué hay que tener empatía y sensibilidad con los condenados en el proceso catalán y no por el resto de delincuentes?, ¿porqué va a revisar el delito de sedición en el Código Penal y no otros delitos.?

La cosa está clara, Judas Iscariote fue recompensado por su traición con treinta piezas de plata y usted espera ser recompensado con el puñado de votos que necesita para seguir obteniendo beneficios para sus intereses personales en perjuicio de la ciudadanía.

No se puede tener mayor desvergüenza.

José García Cortés

        8-9-20