¿A CÓMO SE COTIZA NUESTRA SALUD?

Ahora que todos acariciamos volver a una cierta cotidianidad, máxime cuando vemos que, Austria, Alemania, Francia o Dinamarca empiezan a aflojar las medidas de confinamiento para empezar a instalarse en la ya conocida como “nueva normalidad”, uno mira más de cerca, si cabe, la decisión de nuestros dirigentes.

Yo suponía que esto de la “desescalada” tendría como base primordial los estudios epidemiológicos y los datos diarios de resultados que le llegan a los “expertos” y que, además, tendrían presente las recomendaciones de la OMS sobre los requisitos para levantar el confinamiento:

  1. Que la transmisión esté controlada.
  2. Que el sistema de salud tenga la capacidad de detectar, testear, aislar y tratar cada caso y rastrear contacto.
  3. Que los riesgos de brote se hayan minimizado en ubicaciones especiales, como centros de salud y residencias de mayores.
  4. Que haya medidas preventivas en los lugares de trabajo, las escuelas u otros lugares esenciales a los que la población tenga que ir.
  5. Que los riesgos de casos de importados se puedan manejar.
  6. Que las comunidades estén formadas, comprometidas y capacitadas con las nuevas medidas.

Pero cuando leo, veo y escucho que:

  • En unas Comunidades Autónomas, aparentemente cumpliendo los mismos criterios que otras, no se autoriza el pase de nivel sin que se expliquen bien las razones de la decisión.
  • El Presidente del Gobierno está sondeando la posibilidad de arrancar un aplazamiento de un mes del estado de alarma en lugar de cada 15 días, eludiendo el consiguiente debate parlamentario.
  • ERC está dispuesta a devolver su apoyo siempre y cuando se reanude la mesa de diálogo sobre el “conflicto” en Cataluña.
  • PNV obtiene un “desconfinamiento” a la carta a cambio de sus votos.
  • Cs anuncia que tienen que negociar antes de emitir su voto favorable a la prórroga del estado de alarma.
  • Se autoriza a una Comunidad Autónoma díscola pasar a nivel 0,5 (que yo personalmente considero un poco bajo, porque hubiera sido más justo un 0,68).
  • El Gobierno “promete” a las Comunidades la “cogobernanza” en la desescalada para prorrogar el estado de alarma.
  • …………

Empieza uno a pensar que los criterios técnicos tienen poco peso en las decisiones que se están adoptando y mucho los criterios políticos. Además, si se está dispuesto a “cogobernar” con las CCAA, ¿para qué queremos la prórroga del estado de alarma.?

Como afectado del Covid 19 creo que no soy sospechoso de banalizar los riesgos de este virus ni tampoco de no predicar, con quien puedo, acerca de las precauciones que debemos adoptar todos, pero ya llueve sobre mojado, puesto que se está utilizando el estado de alarma para gestionar otras cuestiones que no son estrictamente del ámbito sanitario y además ha habido incumplimientos y falseamientos de información de todos los colores (mascarillas, test, compras de material, criterios en el conteo de los fallecidos,…).

Si hemos llegado hasta aquí con los peores resultados del mundo en la gestión de la pandemia y lo que vemos en el momento de la desescalada es un permanente mercadeo entre los políticos de las diferentes formaciones, no es de extrañar que los ciudadanos desconfiemos de las verdaderas pretensiones para mantener el estado de alarma.

La prórroga solicitada no parece ya en estos momentos la mejor vía para gestionar la pandemia, sino más bien un nuevo intento de mantener los privilegios que el régimen ha encontrado en la gestión del miedo de la población.

Me pone de los nervios el nuevo lema que todos están utilizando ahora, como un latiguillo, “nosotros salvamos vidas”. Mejor deberían decir, “nosotros mercadeamos con las vidas” y lo están haciendo utilizando como coartada motivos sanitarios para que la mayoría de la gente acepte todo tipo de decisiones.

Comparto la opinión de Fernando del Pino en un artículo en el que indica que “la economía se parece más a un sistema biológico que a una máquina, por lo que la privación brutal de actividad puede asimilarse a la anoxia, la falta casi total de oxígeno que conduce rápidamente a un deterioro orgánico irreversible: con igual celeridad, el parón económico produce un daño permanente e irreparable”

Con la experiencia que ya tenemos creo que ya no es válido el deseo del Gobierno de imponer de modo absoluto la voluntad propia sobre los demás y debemos ir a una salida del confinamiento menos carcelaria, responsabilizando a la población con campañas masivas de información, al tiempo que se coordina (de verdad) con las CCAA de una adecuada gestión por zonas según afectación.

Centrar muy bien la atención en proteger realmente a los ciudadanos de mayor riesgo y dejar al resto que cumpla con su deseo y obligación de trabajar para minimizar el impacto económico. No se trata de elegir sanidad o economía, sino de encontrar un equilibrio porque sin salud no hay economía, pero sin dinero no hay salud.

Esto exige de todos nosotros una responsabilidad personal que debemos ejercer en beneficio nuestro y con genuino interés hacia los demás. Por tanto, nuestra solución personal debe estar alineada con la solución para todos.

En estos momentos yo ya no creo que realmente quieran salvar a los ciudadanos sino que lo pretenden es que los ciudadanos salven al Gobierno.

José García Cortés

       15-5-20

2 comentarios sobre “¿A CÓMO SE COTIZA NUESTRA SALUD?

  1. Muy bueno. Totalmente de acuerdo en que los criterios son técnicos

    iPhone de Luis Miguel PFSGroup

    > El 16 may 2020, a las 1:57, Políticamente Incorrecto escribió: > >  >

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