Resulta llamativo y preocupante que determinados sectores de la izquierda española sostengan que la educación de nuestros jóvenes deba basarse en enfoque estereotipados, con contenidos inciertos e incluso con verdades parciales.
Referente a la historia de España, no cesan en insultos, tratan de destrozarla y se avergüenzan; pretenden crear un pensamiento único, lejos de fomentar un razonamiento constructivo con juicios reflexivos y análisis funcional, orgullosos de su pasado. No interpretan la historia, la utilizan como interpretación.
Voy a detenerme solo en el desarrollo de la Ley de Memoria Democrática (L.M.D. 2022), antes, Ley de Memoria Histórica (2007), impulsada por el Ministerio de la Presidencia durante el Gobierno de J.L.R. Zapatero. Esta Ley, solo fue aprobada por partidos separatistas y de izquierdas; tuvo en contra a VOX, PP y Ciudadanos. El motivo fundamental, es que se basó en hechos inciertos y manipulados; no tuvo en cuenta los desastres de convivencia durante la II República, ni la insurrección del PSOE en el año 1934 como hechos fundamentales. Esta última situación, fue criticada con dureza por escritores, políticos y científicos de la época como: Pérez de Ayala, O. y Gasset, Unamuno, el Dr. Marañón, incluso por algunos ideólogos del ¨golpe¨ como I. Prieto o J. Besteiro, entre muchos otros.
Hace unos días, la senadora del PP, M. Arenales Serrano se refería a esta situación durante su intervención, cuando interpelaba con el PSOE. Decía: ¨ Es miserable e inmoral escaparse de las consecuencias de los actos propios ¨. Podría ser aplicable a otras situaciones que lamentablemente observamos con cierta frecuencia en el partido gobernante y que nos avergüenzan como País. Esta reflexión, es una ¨perífrasis¨ atribuida a M. Gandhi. Bien podría ser una interpretación Kirkegaardiana (filósofo danés del siglo XIX): ¨ La vida solo puede entenderse hacia atrás, pero debe vivirse hacia delante ¨. Para corregir la convivencia y mejorar el futuro, es necesario conocer verdaderamente hechos pasados y ser consecuentes.
La historia no sería solo una cronología, sino una interpretación sincera, auténtica y honesta desde el presente. La L.M.D., no ha tenido en cuenta, de forma interesada, los hechos funestos ocurridos antes de 1936. Trataron de olvidarlos. Recordando las palabras de G. Orwell: ¨ Quien controla el pasado, controlará el futuro ¨. J. L. R Zapatero, ha condicionado esta Ley de forma interesada.
Este desconocimiento histórico, unido a múltiples manipulaciones políticas, nos han conducido a nuestra realidad actual: Un PSOE gobernante que no ha ganado las elecciones, apoyado por partidos separatistas extremos y comunistas que solo buscan su enriquecimiento y arrinconar a liberales y conservadores para perpetuarse en el poder, aunque no ganen en las urnas. Las consecuencias las observamos frecuentemente: en verano, España arde, en invierno se inunda, las infraestructuras y transportes, calamitosos, por no hablar del apagón general. La ocupación e inmigración, más descontrolada que nunca; y, la seguridad inexistente. Todo lo arreglan culpando al adversario político de la oposición, como si el gobernante no tuviera responsabilidad. Esta situación tan kafkiana, por lo absurdo y perverso, la observamos diariamente en el Congreso, demostrando una acrimoniosidad innecesaria con una falta de respeto continuo y desabrimiento entre los diputados. Los contenidos tratados, no interesan a los ciudadanos, son prescindibles y, sobre todo, no construyen.
Considero que una unión del centro derecha español, capitaneados por un partido liberal flexible, libres de populismos, que una e ilusione a los ciudadanos nuevamente, es urgente para España. Un análisis correcto de nuestra historia unido a un pensamiento crítico y libre de los ciudadanos es incompatible con nuestra situación actual.
Manuel Lozano Molina
31-12-25